La Virgen de las Penas de Santa Marta / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Virgen de las Penas de Santa Marta, en el altar mayor de San Andrés

La dolorosa permanecerá en el camarín de la Inmaculada Concepción para la celebración de sus cultos

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De manera excepcional, la Virgen de las Penas de la hermandad de Santa Marta preside la parroquia de San Andrés con motivo de los cultos en su honor que van a celebrarse la semana próxima, en concreto entre los días 21 y 24 de mayo.

Está situada en el camarín de la Inmaculada Concepción, un talla atribuida a Alonso Cano o Jerónimo Hernández, aunque en el año 2002, profesor Emilio Gómez Piñol formuló la atribución a Juan Martínez Montañés, que está actualmente en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, formando parte de la exposición que recuerda al 350 aniversario del fallecimiento del escultor e imaginero.

Durante unos días la Virgen de las Penas formará parte de este retablo que pertenece a la primera mitad del siglo XVIII, obra confeccionada por Felipe Fernández del Castillo y Benito Hita del Castillo. Una obra que fue intervenida en el verano de 2018 por parte de 13 estudiantes en prácticas y tutorizadas por Agustín Martín de Soto.

Un altar formado por un banco, un primer cuerpo separado por tres calles con columnas donde se aprecian las esculturas policromadas de los Santos Pedro y Pablo a cada lateral, mientras que en el centro figura una imagen de la Inmaculada Concepción, perteneciente a Jerónimo Hernández en el siglo XVI, en concreto en 1570. En la parte superior hay una hornacina tipo manifestador donde está la imagen de San Andrés, el Santo que da nombre a esta parroquia, mientras que en el ático, las separaciones está hechas a través de pilastras, con las imágenes de un santo sacerdote, San Juan Bautista y Santa Bárbara en el remate más alto. 

Por otra parte, la Virgen de las Penas porta el manto bordado que posee la imagen de Sebastián Santos, una pieza que diseñara Javier Sánchez de los Reyes y ejecutada por el taller de Santa Bárbara. Un altar sencillo debido a los tiempos que corren y que impiden montar el habitual altar efímero, pero dejando una imagen única sobre uno de los grandes retablos de la ciudad.

La Virgen de las Penas de Santa Marta / M. J. RODRÍGUEZ RECHI