Función Votiva al Cristo de San Agustín / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

2 de julio, el día que Sevilla renueva el Voto de gratitud al Cristo de San Agustín

El crucificado salvó a la ciudad de la epidemia de peste en 1649

Por  0:20 h.

La hermandad de San Roque mantiene una de las devociones más antiguas de Sevilla, también de la que llegó a ser durante siglos la más venerada, la del Cristo de San Agustín. Un 2 de julio más, se renovó el voto de gratitud por la extinción de la epidemia de peste que padeció la ciudad en 1649 con la función celebrada en la parroquia de San Roque. Por tal motivo, asistió la corporación municipal a la eucaristía, además de la banda municipal que ofreció un concierto en el interior del templo.

Hace casi cuatro siglos, el crucificado salió en procesión hasta la Catedral. Una salida que contó con el recibimiento con el cabildo catedralicio. Al día siguiente regresó al convento de San Agustín y la epidemia remitió.

Es una talla gótica, con pelo natural, faldellín y aureola. El actual Cristo de San Agustín es obra de Agustín Sánchez Cid en 1944, siendo una réplica exacta del desaparecido en el incendio de 1936, datado del siglo XIV, lo que lo convierte en una de las advocaciones más antiguas. Desde 1990 es titular de la hermandad de San Roque. El Cristo de San Agustín llega a la parroquia en el siglo XIX, cuando los monjes agustinos fueron expulsados de su convento.

Esta imagen salió por última vez en procesión en 1896. Llegó a salir en solitario, con María Magdalena a sus pies, con la Virgen y San Juan Evangelista e incluso, llegó a llevar una centuria de armados en 1826.

Función Votiva al Cristo de San Agustín / M. J. RODRÍGUEZ RECHI