Daniel Bilbao: «Sevilla vive un momento dorado, de respeto y mentalidad abierta»
Daniel Bilbao: «Sevilla vive un momento dorado, de respeto y mentalidad abierta» 1027

Daniel Bilbao: «Sevilla vive un momento dorado, de respeto y mentalidad abierta»

Por  8:01 h.

Verónica del ValleDaniel Bilbao. Pintor, autor del paño de la Verónica del Valle 2009 y sobrino nieto de Joaquín y Gonzalo Bilbao

Los personajes reales de los siglos XIX y XX, retratados en fotos sepia por el paso del tiempo, son los protagonistas de «Pinturas y collages», de Daniel Bilbao (Sevilla, 1966). El artista extrae personas y elementos de su recuerdo para contextualizarlos en otro ambiente. En el traslado, permanece la figura influenciada por la intervención de la memoria que, selectiva, permite volver al momento aunque envuelto en cierto halo de ensoñación, dando al observador la impresión de que, en un instante, quizás la figura se desvanezca ante sus ojos.

Interesado por la variedad de texturas y detallista hasta la extenuación, enriquece sus piezas con matices, prueba de su exacerbado interés por la técnica: «Procuro que todo sea armónico, tanto el contenido conceptual como el nutriente técnico». Mientras recorre la galería Birimbao (c/Alcázares, 5), explica: «Esta exposición es un giro en mi obra, un punto de partida. Tras años tratando el paisaje con connotaciones metafísicas, decidí parar y quedarme en blanco para captar emociones y comprobar qué te produce sensaciones; por ejemplo, un cajón forrado con papel antiguo con escritos». En sus pinturas se reconocen trazos que marcan su evolución. El paisaje abstracto acoge a las figuras humanas; sin embargo, «antes no existía unión. He vivido un proceso de catarsis, de simplicidad. Decidí partir de cero, desde lo primario, de todo aquello que me transmite emoción». Usa el lenguaje gráfico racional e instintivo con elementos expresionistas que combina con edificios de principio de siglo, retazos del paisaje industrial que un día caracterizó su obra, así como las grafías, reconocibles de su etapa abstracta en 1993.

En «Genio y figura I. Homenaje al escultor Joaquín Bilbao» muestra a su antepasado sevillano inspirándose en una foto tomada en el estudio del hermano de su homenajeado. En ella aparece el escultor junto al caballo que le inspiró para crear la escultura a San Fernando, tan conocida en la ciudad. Volviendo al cuadro, Daniel Bilbao resalta la ausencia de perspectiva cónica, que permite la sensación de perspectiva y profundidad. Las imágenes permanecen en un mismo plano rompiendo la sensación de naturalidad, como en un sueño o recuerdo.
El día vio nacer sus pinturas de formato mediano. Dedicó la noche a los pequeños collages, «de tamaño más cercano e íntimo», donde destaca un grabado del XVIII. Juega con la superposición de imágenes, añade grafismos y puntos de color en una composición donde prima el anaranjado, como ocurre en «Lips», donde un rostro de mujer se insinúa entre las capas de pintura. A su lado, un jugador de cricket espera batear bajo un árbol. El paisaje industrial se mantiene: «Aunque des un giro, lo que has hecho hasta ahora permanece, es indeleble y se percibe». Amplía la habitual paleta de grises con azules más brillantes: «Antes era más sobrio», admite. El sepia del recuerdo, instalado en la memoria, se transmite con un tono rojizo más intenso que el vislumbrado en la mente.

Como profesor titular de Dibujo del Natural en Bellas Artes, observa: «La ciudad vive un momento dorado a nivel artístico. Hay pintores fabulosos y existe el respeto entre veteranos y emergentes. Hay una mentalidad más abierta. La situación económica se nota, aunque quedan inversores que entienden el Arte como disfrute espiritual».