Juan Borrero y Paco Fernández, junto a Luis Álvarez Duarte y Antonio Garduño / ABC

El archivo de fotos inédito de Orfebrería Triana

El taller, que regentaron históricamente Paco Fernández y Juan Borrero, ha cerrado sus puertas tras casi medio siglo de actividad

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Con el cierre del taller se pone fin a casi medio siglo – 47 años- de funcionamiento del taller de Orfebrería Triana creado por Juan Borrero y Paco Fernández en 1973. Los dos eran oficiales de la casa Villarreal de la que habían salido muchas de las joyas del repujado del siglo XX.  Aquel año decidieron instalarse por su cuenta en un local e la calle Pureza esquina con Torrijos (actual Cristo de las Tres Caídas). En ese taller comenzaron los encargos rápidamente. Esto es parte del testimonio gráfico del archivo de Paco Fernández, hijo del fallecido orfebre que fue la mitad de este obrador de orfebrería que ha cerrado definitivamente sus puertas.

Los sagrarios

El taller de Borrero y Fernández es muy conocido por la creación de enseres visibles en la Semana Santa. Pero sus trabajos más emblemáticos no salen a la calle. Son los sagrarios que han realizado para corporaciones, santuarios o instituciones como el Opus Dei. De ellos destacan el del Cachorro, El Museo, el Santuario del Rocío, pero sobre todo el del Gran Poder que es una obra de arquitectura en plata. Se inspira en la Basílica romana de San Juan de Letrán. Si sorprendente es la labor de lampistería o montaje de las piezas ( de esto se encargaba Paco Fernández) lo más sorprendente es lo que no se ve. El interior de este Sagrario refleja la riqueza de los palacios romanos con decenas de detalles. Pero sobre todo llama la atención la solería que reproduce en mármol y en plata el trazado de lacería de un suelo renacentista.

Juan Borrero y Paco Fernández, con el Sagrario del Gran Poder / ABC

Los artistas

El taller de Borrero y Fernández era un lugar habitual de reunión de artistas, y marco de enormes tertulias que terminaban después en el Bar Santa Ana o en Las Maravillas. Estas fotos aparecen con lo orfebres Luís Álvarez Duarte y Antonio Garduño. También era otro habitual de la casa Manuel Guzmán Bejarano que firmó numerosos dibujos para la producción del taller. Garduño sería el diseñador de la pieza que supuso el despegue de la casa de orfebrería. Tres años después de su apertura se estrenarían las jarras de plata de la Virgen de la Estrella que supusieron una revolución en el mundo del repujado. Su forma abombada y el acompañamiento de cartelas y elementos exentos como los ángeles dotaban las piezas de una tremenda originalidad amen de su complejidad técnica. Garduño realizó numerosos diseños para el taller.  Uno de los más atrevidos fueron los varales de San Gonzalo de 1980: los cuatro maestros se apoyaban en unas capillas exentas por las que no pasaba el tubo interior del varal: toda una obra de ingeniería. Recientemente hubo intención de modificar esta parte de los varales, en los que también intervino Ortega Bru, pero finalmente se optó por dejarlos como están.

Juan Borrero y Paco Fernández, junto a Luis Álvarez Duarte / ABC

La corona de la Estrella

Orfebrería Triana participó con un diseño en el concurso restringido convocado por la hermandad de la Estrella para elegir el diseño de la presea que le sería impuesta a la Virgen en su coronación canónica de 1999. Fue en 1997. Cuando se acercaba el momento de presentar el dibujo Borrero no había diseñado aún nada. Habían sido invitados los Hermanos Delgado cuyo proyectista, Pepe Delgado ideó una pieza muy transparente y etérea con el perfil de una estrella con numerosas azucenas en su interior. Joaquín Osorio planteó un proyecto inspirado en el barroco colonial de Arequipa – Perú para conectarlo con el diseño del Lignum Crucis de la Virgen.  Antonio Garduño proyectó una corona original y extraña a la vez con figuras de bulto redondo en la parte central del canasto y la ráfaga y rematada en su perímetro con unas estrellas tridimensionales.  Juan Borrero en pocos días ideó una corona contundente de corte redondo en la que lo original se encontraba en los rayos que penetraban hasta el centro de la pieza.  El proyecto salió adelante y hubo que salvarlo de la enorme complejidad técnica que presentaba al estar compuesto por cientos de piezas.

Juan Borrero y Paco Fernández, con la corona de la Estrella / ABC

Juan Borrero y Paco Fernández, con la corona de la Estrella / ABC

Juan Borrero y Paco Fernández, con la corona de la Estrella / ABC

Las candelerías

El taller de Orfebrería Triana participó de manera activa en la renovación de las candelerías que se llevó a cabo a partir de los años 80. Muchas hermandades se dispusieron a cambiar aquellas denominadas “de caritas” compuestas por candeleros de fundición y de mucho peso, por otras piezas más ligeras. De toda la producción, el artista Javier Sánchez de los Reyes destaca sobre todo dos: la de la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso del Gran Poder y la de la Virgen de la Victoria. Ambas, según su criterio, armonizan perfectamente con la gran orfebrería de estos palios y con su perfil clásico.

Juan Borrero y Paco Fernández realizan una de sus candelerías / ABC