Página de ABC de Sevilla de 1930 donde se anuncia la autoría de Juan de Mesa sobre el Gran Poder / ABC

Así contó ABC el descubrimiento de la autoría del Gran Poder

En febrero de 1930, nuestro periódico publicó un reportaje que dio a conocer al escultor Juan de Mesa, como padre creador del Gran Poder en 1620, gracias al descubrimiento documental del investigador Heliodoro Sancho Corbacho, que marcó un antes y un después para la Historia del Arte

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El pasado 1 de octubre volvió a salir el Señor a la plaza de la céntrica parroquia en la que recibió culto durante tantísimos años, antes de pasar a ser venerado en la basílica. Y fue sacado de modo extraordinario para la celebración de una función religiosa, en acción de gracias, con la que se conmemora una importantísima efeméride. El aniversario de los 400 años que hace que el escultor Juan de Mesa terminó de hacer la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder para su propia hermandad, cuando esta residía todavía en la iglesia conventual del Valle, actual residencia de la hermandad de los Gitanos.

Al margen de los distintos logros conseguidos como fruto de la organización del solemnísimo acto público, nos detenemos hoy a ponderar lo mucho que le ha servido a Sevilla también para recobrar la conciencia de un acontecimiento sin precedentes, dentro de la historia de la ciudad: La hechura de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.

Carta de pago del Gran Poder / Archivo Histórico Provincial de Sevilla. CELOMAR

Carta de pago

Bajo el titular “Juan de Mesa, autor de la imagen de Jesús del Gran Poder”, se anunciaba el feliz encuentro de la escritura otorgada ante el escribano público de Sevilla, Bernabé de Baeza, entre el escultor Juan de Mesa y los entonces oficiales de la antigua cofradía del Traspaso, fechada el 1 de octubre de 1620, hace ahora cuatro siglos.

Días después de la dimisión de Primo de Rivera, se dio a conocer la noticia del descubrimiento en el ejemplar correspondiente al viernes, 7 de febrero de 1930, cuando ni tan siquiera había llegado la cuaresma de aquel año, después de que el día anterior (6 de febrero) ya se hubiese apresurado nuestro periódico a avanzar el sorprendente hallazgo documental. Apenas contaba con cinco meses de vida ABC de Sevilla, cuyo periódico había comenzado a publicar noticias sevillanas junto a las nacionales de ABC de Madrid, en octubre de 1929, coincidiendo con el inicio de la Exposición Iberoamericana. En la página 19 de aquel número se insertó, con gran riqueza gráfica, la reproducción de la Carta de Pago recién descubierta, fotografiada por Dubois en la antigua sede del Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla de la calle Feria, junto al exconvento de Montesión, cuyo templo servía de depósito de esta documentación notarial.

En aquellos días, el original fidedignamente retratado por Dubois presentaba ya estampadas, en el margen superior izquierdo, las iniciales del investigador que lo había encontrado: H(eliodoro) S(ancho) C(orbacho). Si bien, mostraba un deplorable estado, cuyo deterioro pudo detenerse con el tiempo, gracias a la restauración del histórico documento. Esta Carta de Pago ha podido exhibirse con un buen estado de conservación los meses iniciales de este año, en el transcurso de la exposición conmemorativa, organizada por la Hermandad del Gran Poder en la sede de la Fundación Cajasol.

Página de ABC de Sevilla de 1920 donde se anuncia la autoría de Juan de Mesa sobre el Gran Poder / ABC

En aquella página del periódico figura junto a las referidas ilustraciones la transcripción, casi íntegra, del documento que revela la responsabilidad adquirida por Juan de Mesa con los cofrades del Traspaso de realizar las imágenes del Señor y San Juan Evangelista para la expresada corporación.

Don Heliodoro Sancho Corbacho (1910-1985). En el mismo reportaje aparece también una fotografía suya, en la que sale muy bien abrigado, y se perpetuó ante el tomo de las escrituras donde había encontrado el finiquito. Aquel mismo año de 1930, este sagaz e intuitivo investigador vinculado como alumno a la Facultad de Filosofía y Letras de la Hispalense terminó publicando un librito titulado «Imágenes de Jesús Nazareno y San Juan Evangelista de la cofradía del Gran Poder (Aportaciones al estudio de su escultor Juan de Mesa)», con el que amplió el conocimiento que, hasta entonces, se tenía sobre tan desconocido escultor. Heliodoro fue uno de los grandes colaboradores del Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla que más indagó en el voluminoso fondo que constituyen las escrituras notariales de la ciudad. Sancho Corbacho localizó numerosos documentos de los siglos XVI y XVII, que acreditan autorías artísticas, concernientes a la Historia del Arte sevillana. Terminó siendo profesor, aunque no universitario, y miembro de la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Pero, sobre todo, ha pasado a la historia por haber sido el gran descubridor de Juan de Mesa como padre creador del Gran Poder.

El compromiso adquirido por el artista es reseñado por el propio documento al tenor siguiente: «que yo obe de aver por la hechura de un Cristo con la cruz a cuestas y de un San Juan Evangelista, que hize de madera de sedro y pino de Segura, de estatura el dicho Cristo de diez quartas y media poco más de alto, y el San Juan, de dos varas y sesma, para la dicha Cofradía del Traspaso, este presente año de mil e seiscientos y veinte. Los quales dichos dos mil reales, he rescebido del dicho Alonso de Castro, en nombre, de la dicha Cofradía y de su mayordomo en diferentes veces y partidas de que me doy por contento y pagado a toda mi voluntad».

Página de ABC de Sevilla correspondiente a la Semana Santa de 1930, primera foto publicada por ABC de Sevilla de la entrada de aquel año / ABC

Mesa y Montañés

Varios fueron los siglos que permaneció encubierto, bajo completo anonimato, el nombre del escultor que había realizado la imagen del Señor de Sevilla, aunque también la exacta datación cronológica de esta obra maestra del arte cristiano occidental. Definitivamente, estas dos cuestiones quedaron resueltas con la difusión del reportaje en cuestión, después de que la paternidad de la efigie se hubiese relacionado tantos años con el quehacer escultórico de Martínez Montañés.

Hasta que nuestro periódico no propagó la noticia, Juan de Mesa fue un gran desconocido para la Sevilla cofradiera, después de que su estela artística hubiese permanecido eclipsada por su propio maestro. El taller de Montañés, al que perteneció Mesa como discípulo, consiguió modelar rostros con cánones clásicos, semejantes a la estatuaria romana. Y el pupilo heredó para los semblantes de sus creaciones mucho de lo aprendido con el maestro alcalaíno. Los efectos de las grandes proporciones recreadas por Mesa en muchas de sus imágenes pasionistas, lo catapultan como un gran hacedor de este tipo de producciones artísticas, vislumbrándose un triunfo mesino sobre el montañesino para este tipo concreto de esculturas religiosas.

El Señor del Gran Poder en el «besamanos» extraordinario

Dones de poder

Aquellos años del Siglo de Oro, la cofradía del Traspaso, que contaba con disciplinantes durante la estación de Semana Santa, se hallaba establecida aún en el templo del monasterio del Valle, regentado entonces por frailes franciscanos. El convento, donde la hermandad se había fundado varios siglos antes, estaba ubicado a los pies del principal itinerario pasionista de aquella Sevilla barroca, que tanto orientaba sus pasos piadosos hacia el humilladero de la Cruz del Campo, con el fervoroso fin de ejercitar la práctica penitencial del Vía Crucis.

En torno a 1620, imperaba en aquella Sevilla un fervor y fragor mariano realmente exacerbado, por lo que la realización de este tipo de imágenes, que encarnan al propio Jesús, cobra un especial significado. Esta admirable representación de Jesucristo inspira aceptación de la voluntad de su padre celestial para ir a la Cruz, y en su corona de espinas termina crucificando la razón. Y, sobre todo, esta que muestra al Redentor lleno de hombría, vigor, pleno de vida, pero también compasión por la capacidad que derrocha de cargar solo con todos los pecados. De un vencedor muy distante en su concepción de la derrota de todas aquellas imágenes de crucificados muertos. Ahí es donde radica la victoria del Gran Poder.

El origen de su mano poderosa está también en el nacimiento escultórico de un Rey para el centro económico, cultural y religioso del mundo. La mano del milagro la mantiene viva un Humillado, tan digno, porque lleva una Cruz que es camino del viento.

Grabado coloreado del Gran Poder / Fª de F. MITJANA – MÁLAGA