Cristo del Buen Fin / HDAD. DEL BUEN FIN

Así ha quedado el Cristo del Buen Fin tras la restauración del IAPH

Durante dos meses ha permanecido en las instalaciones del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico

Por  14:26 h.

El Cristo del Buen Fin ha regresado a la iglesia de San Antonio de Padua después de haber permanecido retirado del culto durante dos meses. Pocos días después de la Semana Santa, el crucificado abandonaba su sede canónica para ser intervenido en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), que ha culminado una restauración y limpieza a cargo del equipo de trabajo encabezado por Cinta Rubio.

El objetivo del proyecto de intervención ha sido mantener el equilibrio entre lo simbólico y lo material ya que es lo que incide directamente en la conservación de este tipo patrimonio religioso. Por esta razón, los tratamientos aplicados se han adaptado específicamente a las necesidades que demandaba la obra, respetando los valores culturales y los simbólicos-devocionales así como la materialidad actual de la misma. Las actuaciones han sido la limpieza superficial, la fijación del conjunto polícromo en las zonas de falta de adhesión y la revisión de los ensambles actuando en los que se ha considerado necesario.

Por último se ha efectuado el estucado y reintegración de las pérdidas policromas. El desarrollo del proyecto se ha llevado a cabo en todo momento con la participación y consenso de la hermandad mediante reuniones in situ. La intervención ha sido abordada por un equipo técnico interdisciplinar compuesto por los siguientes especialistas: un conservador-restaurador en bienes culturales muebles especialista en conservación de escultura, un historiador del arte, un fotógrafo y un técnico en conservación preventiva. La imagen ha permanecido en los talleres de intervención del IAPH entre el 12 de abril y el 18 de junio de 2018.

Este martes, 19 de junio, desde las 18 y hasta la 21:30 horas, el templo de San Antonio de Padua abrirá sus puertas para poder admirar esta restauración acometida al titular de la hermandad del Buen Fin.

Talla

El Cristo del Buen Fin es una talla realizada por Sebastián Rodríguez en 1645, discípulo de Juan de Mesa y colaborador de Juan Martínez Montañés. La autoría del Señor se produjo gracias al trabajo de María Teresa Dabrio, al encontrar el contrato y el recibo del pago, 150 ducados en monedas de vellón.

Cristo del Buen Fin / HDAD. DEL BUEN FIN