El paso de misterio de Las Aguas, entrando en la calle San Jacinto tras salir de la parroquia

HISTORIA

Así se fraguó en Las Aguas y El Museo la gestación del primer Lunes Santo en 1923

La organización de un Santo Entierro Magno fue clave para dar forma al estreno de esta jornada hace 97 años

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La hermandad del Museo frustró su salida a consecuencia de la lluvia en el día que tenían previsto el estreno del paso de palio el Viernes Santo de 1922. Dos semanas después de la fallida salida, el 28 de abril de 1922, los de Alfonso XII convocan cabildo de oficiales al efecto de pulsar de nuevo (ya en Diciembre de 1918 se hizo una consulta con resultado negativo) la opinión sobre la posibilidad de un cambio de día.

En este cabildo de oficiales toma protagonismo de manera decisiva la intervención del consiliario José Luis Garrido Ávila (padre de José Luis Garrido Bustamante, pregonero de la Semana Santa de Sevilla 1990 y abuelo de Antonio Garrido Benito, popular actor y director de la serie de humor “El Palermasso”) mediante la que propone ser la primera hermandad en solicitar salir el Lunes Santo y así presidir el día en base al derecho de antigüedad (históricamente presidir el día era ser la última en la jornada, menos en la Madrugá que era ser la primera): “La propuesta fue realizada por el Consiliario José Luis Garrido, quien advirtió como cuestión previa la urgencia del posible acuerdo. Comenzó su exposición, diciendo que tenía información de que varias Hermandades habían recibido la venia del Arzobispado para estudiar la posibilidad de celebrar la estación de penitencia el Lunes Santo con el fin de descongestionar los demás días de la Semana Santa, y que otras Cofradías, que se están reorganizando, (…) abundaban en los mismos propósitos.

Paso de Cristo de la hermandad del Museo después de 1922

Fundamentado en tales hechos, propuso que se acordara exponer al cabildo general el posible traslado al Lunes Santo para su aprobación si se estimara oportuno; decisión que debería adoptarse con la máxima urgencia para así por cuanto ello tendría la ventaja de ser esta y no otra la que fuera presidiendo dicho día en base a la prioridad de la petición, que le daría este derecho.”

La Virgen de las Aguas del Museo, bajo palio, a partir de 1922

Inmediatamente la propuesta recibe el apoyo del también consiliario Luis Torres Santos (hermano mayor que fue posteriormente en los años 50) y se inicia una votación que concluye con un resultado favorable abrumador: 23 votos a favor, 5 en contra y 2 en blanco. A la finalización del escrutinio el mayordomo Francisco Jiménez Román (hermano mayor que fue en los años 40) realizó varias puntualizaciones: que sería en calidad de prueba, sólo para el año siguiente y siempre y cuando otra u otras Cofradías también procesionasen ese mismo día. De ese modo acalló las protestas de algunos de los oficiales: “El acuerdo se había adoptado bajo la condición de que decidieran lo mismo otras Cofradías, evitando en todo caso el hacer la estación de penitencia en solitario, y que además, en principio, lo era sólo para el próximo año 1923, en calidad de prueba y sin pérdida de nuestro derecho de antigüedad.”

Diez meses después todo lo aprobado en cabildo de oficiales se ratifica en el cabildo general de salida que la hermandad del Museo celebró el 18 de Febrero de 1923 donde no hubo debate ni intervención reseñable debido, posiblemente, a que era algo ya aceptado por todos desde hacía casi un año antes, y a que la mayoría de los hermanos que asistían al cabildo general eran cargos de junta de gobierno debido al gran número de ellos que existían. Se traslada al Ayuntamiento de Sevilla mediante un escrito su intención de salir el Lunes Santo y de, en caso de que lloviese, salir el Viernes Santo ajustándose dentro de la organización de un Santo Entierro Grande que se estaba gestando: “si por causa de lluvia tuviera que suspender su salida el Lunes Santo, lo hará en la tarde del Viernes, al menos que pudiera ser dificultad para la organización del Santo Entierro, que, según particulares noticias, tiene V.E. en proyecto, en cuyo caso lo haría en la misma forma que otras veces en que ha tenido lugar este acontecimiento grandioso de nuestras fiestas religiosas”.

Santo Entierro, entrando en la Campana

Desde el mes de Octubre de 1922 y con muchísima antelación para lo que solía ser lo habitual, el Ayuntamiento de manera sorpresiva, habían iniciado los trámites para llevar a cabo un Santo Entierro Magno de mayor tamaño a los que hasta ahora se habían celebrado. “El 23 de octubre de 1922, con inusitada prontitud, la Subcomisión de Ferias y Festejos empezaba a trabajar para dar forma a las intenciones del Alcalde. (…) No hay duda de que el Alcalde proyectaba un Santo Entierro que rivalizara con los anteriores en el número de pasos”.

Desde el propio Ayuntamiento, a primeros de año, se cita a la hermandad de Las Aguas. Se entiende que esta hermandad comparte jornada y templo con la de la Estrella (Domingo de Ramos y San Jacinto) y quizás el estilo de la Cofradía (corte austero y de silencio) pudiese encajar mejor en este nuevo día que se proyecta. El 25 de Enero de 1923 es citado en el Ayuntamiento de Sevilla el mayordomo de la hermandad de las Aguas Ramón Gil Trujillo para rogarle que variaran del Domingo de Ramos al Lunes Santo el día de la salida procesional. Un
cabildo general, tres días después, acuerda no variar el día de la salida.

Quince días más tarde, la hermandad recibe un nuevo oficio del Ayuntamiento solicitando el cambio de día para favorecer la realización de la Procesión Magna del Santo Entierro: “Ante la conveniencia de que con motivo de la salida del Santo Entierro en el presente año se haga un acoplamiento de las cofradías a fin de que no resulte excesivo el número de las que hagan estación a la Santa Iglesia Catedral en un mismo día, de acuerdo con la autoridad eclesiástica, esta Alcaldía propónese que por algunas de ellas se altere el orden con que lo vienen efectuando trasladando su salida al lunes Santo.” La hermandad de las Aguas, en esta ocasión, acepta variar el día de la salida procesional al Lunes Santo en el cabildo general que celebró el 16 de febrero pero con la salvedad de que reciba el beneplácito del Vicario, por un periodo de tres años y teniendo siempre derecho a regresar al Domingo de Ramos manteniendo su antigüedad. El beneplácito del Vicario llega y la corporación ratifica el acuerdo en otro cabildo general con fecha 28 de febrero.

Comitiva del cortejo del Santo Entierro

En la antesala de la propia Semana Santa, la iniciativa del Santo Entierro Magno se ve truncada por dos motivos fundamentales: Uno directamente relacionado con la hermandad del Santo Entierro y su gestión interna: ”La renovación parcial de la junta de gobierno por defunción –varios puestos habían quedado vacantes– demoró los preparativos.” Por otro lado, un retraso del Ayuntamiento en las gestiones y cierta oposición de las Cofradías: ”Todo apunta a que el Ayuntamiento encontró dificultades y oposición en algunas de las cofradías y el Alcalde intuía, antes del 8 de marzo, que sólo saldría el Santo Entierro, sin acompañamiento”. La hermandad del Amor, que aprobó participar en este evento, no renunció a pesar de que fue suspendido y procesionó con su Crucificado en la tarde del Viernes Santo detrás de la Canina y delante de la Urna y el Duelo. No hay que olvidar que la jornada del Viernes Santo contenía a las mismas Cofradías que en la actualidad más la del Museo y la Soledad de San Lorenzo. Y, además, la del Santo Entierro cuando esta procesionaba (un total de 10 Cofradías). Esto requería de grandes acuerdos que en este caso se vieron truncados. Es muy cierto que el Ayuntamiento de Sevilla era un protagonista capital en la Semana Santa de aquellos años. Por un lado, era quien repartía las subvenciones y fomentaba la
aparición de nuevas corporaciones, generando mayor número de contrastes y conformando un carácter poliédrico dentro del mundo cofrade. Por otro lado, lideraba iniciativas que promocionaban la propia Semana Santa de cara al exterior y multiplicaba su popularidad desde un punto de vista turístico. Pero siempre eran las cofradías las dueñas de su destino y las únicas capaces de contradecir o contrariar la iniciativa de un munícipe o de cualquiera que pretendiese usurpar ese preciado tesoro que guardan los cofrades desde hace siglos y que es su libertad.

Fuentes:

AZANCOT FUENTES, FERNANDO. Noticias Históricas de la Hermandad del Museo y otras Reflexiones. Sevilla. Ediciones Mirte (Colección El Carro de Nieve), 2017. Pág.319

AZANCOT FUENTES, FERNANDO. Noticias Históricas de la Hermandad del Museo y otras Reflexiones. Sevilla. Ediciones Mirte (Colección El Carro de Nieve), 2017. Pág.339

AZANCOT FUENTES, FERNANDO. Noticias Históricas de la Hermandad del Museo y otras Reflexiones. Sevilla. Ediciones Mirte (Colección El Carro de Nieve), 2017. Pág.341

MESTRE NAVAS, PABLO ALBERTO. Historia de la Real Hermandad del Santo Entierro de Sevilla: Del Colegio de San Laureano al de San Gregorio de los Ingleses. Sevilla: Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro, 2010. Pág.354

MESTRE NAVAS, PABLO ALBERTO. Historia de la Real Hermandad del Santo Entierro de Sevilla: Del Colegio de San Laureano al de San Gregorio de los Ingleses. Sevilla: Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro, 2010. Pág.354

Libro de Actas de entre 1912 y 1951 de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Mayor Dolor. Archivo de la Hermandad. Pág.28

Libro de Actas de entre 1912 y 1951 de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Mayor Dolor. Archivo de la Hermandad. Pág.29

Libro de Actas de entre 1912 y 1951 de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Mayor Dolor. Archivo de la Hermandad. Pág.32

MESTRE NAVAS, PABLO ALBERTO. Historia de la Real Hermandad del Santo Entierro de Sevilla: Del Colegio de San Laureano al de San Gregorio de los Ingleses. Sevilla: Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro, 2010. Pág.354

MESTRE NAVAS, PABLO ALBERTO. Historia de la Real Hermandad del Santo Entierro de Sevilla: Del Colegio de San Laureano al de San Gregorio de los Ingleses. Sevilla: Real Hermandad Sacramental del Santo Entierro, 2010. Pág.354

11VV. AA. Manifiesto de la Hermandad del Santo Entierro. Magna Procesión de 199