El Cerro vive un emocionante rosario de la aurora en vísperas de su salida extraordinaria

Comenzó el mes de la Virgen de los Dolores, en un año extraordinario donde se conmemora el 75 aniversario de la parroquia

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El mes de septiembre ha arrancado en el Cerro del Águila, esta vez aún más especial si cabe al celebrarse el 75 aniversario de la parroquia. Un templo que no sería igual sin la Virgen de los Dolores, el estandarte de un barrio que derrama puro fervor por esta imagen allá por donde va.

Un triángulo (barrio, parroquia y hermandad) unidos por la Virgen de los Dolores, en un septiembre extraordinario, culminado con esa salida extraordinaria del próximo sábado día 15, día de su festividad, en la que van a rememorar aquellas procesiones antes de ser hermandad de penitencia, las que hacía hasta 1988, de las que las nuevas generaciones podrán conocer y de las que los más mayores revivirán.

Las previas se han vivido en el anual rosario de la aurora, dos salidas diferentes, pero semejantes porque el Cerro vuelve a demostrar la fe y la unión que tiene con su Virgen. Auténtica bulla alrededor de las andas, ya sea delante, detrás o cada a lado. Todo el mundo quería portar a la Virgen. En cada «chicotá» -la mayor parte con mujeres- controlaban el tiempo que llevaban portando a la Virgen. La espera era ansiada con tal de tener esa oportunidad de pasear a su devoción por el Cerro durante unos minutos.

Sin duda, puede que sea el culto extraordinario que más sentido tenga, no sale por salir, sale para dar testimonio fe público y realizar el rezo del rosario, para llevar a la imagen a las casas del Cerro, ante un público que llena sus calles. Ya lo decía algún vecino «sí no se puede andar a las 8 de la mañana con la Virgen, ni te cuento lo que será el sábado».

En esta ocasión, fue llevada a las calles más lejanas del barrio, casi alcanzando el barrio de Rochelambert. Transitó por zonas pocas vistas antes o que hacía mucho tiempo que no visitaba, algunas de ellas eran de las antiguas salidas de gloria, donde sus devotos recordaban momentos de la infancia, cómo le ocurrió al padre Alfredo Morilla, «¿Sabes qué ahí me crié? Ese colegio era el mio. Mi primer recuerdo con la Virgen de los Dolores lo tengo ahí cuando tenía 4 años. Me subí a un contenedor para poder verla cuando salía en procesión en el mes de septiembre».

Así y tantas anécdotas que hoy compartían durante el rosario de la aurora. Otros daban gracias por haber llevado a la Virgen hasta su casa con lo que pueden, como ese domicilio que tiró una lluvia de confetis por ese instante que jamás olvidarán.

Concluyó la primera de la salida de este mes de septiembre o se iniciaron unos días únicos. Ahora es turno de vivir con intensidad esta semana en el Cerro que ya  prepara la salida extraordinaria con la colocación de banderolas, mantones de manila, colgaduras, lo mejor de cada hogar para honrar a su Virgen de los Dolores que saldrá de nuevo este próximo sábado por sus calles, en el día de su festividad y en la jornada en el que cumple aniversario de coronación.

La Virgen de los Dolores del Cerro / M. J. RODRÍGUEZ RECHI