EL ROCÍO 2019

Comienza la cuenta atrás de un nuevo camino…el Rocío de Triana ya está en Santa Ana

Comienzan los cultos del Rocío de Triana, preparativos para su romería número 206

Por  0:42 h.

El tiempo no se detiene, ni tampoco la ciudad. Recién finalizada la Feria, cuando la Virgen de los Ángeles de los Negritos va a ser coronada, ha comenzado un nuevo Rocío con el traslado del Simpecado de Triana a la parroquia de Santa Ana.

Este viernes dará comienzo su novena ante la abuela de Dios, pero antes, una gran multitud acompañó a la Virgen por las calles de Triana. Al término de la eucaristía, la comitiva se ponía en marcha. El ruido de los cohetes daban inicio a los días del Rocío en Triana. Una auténtica fiesta en el barrio, viendo como se engalanan los balcones con mantones de manila, suenan los tamborileros, el coro de la juventud le canta al Simpecado.

El rostro de felicidad estaba patente en sus hermanos. De nuevo, el Simpecado ha visitado su antigua casa, la parroquia de San Jacinto, como sucedería el año pasado. Aquella vez sucedió por obras de acondicionamiento en Rodrigo de Triana, pero la hermandad ha decidido mantener ese itinerario para visitar la que fue su casa hasta hace poco más de tres décadas.

Allí le esperaba una representación de la Estrella, sede en la que sus titulares permanecerán al menos hasta la próxima Cuaresma por obras en su capilla. No será la última vez que el Rocío de Triana vaya a esta parroquia, ya que iniciará su camino número 206 desde San Jacinto, hecho que no sucede desde 1982, por lo que durante un tiempo, dos de las corporaciones que residieron a aquel lugar, volverán a estar juntas.

 

Simpecado del Rocío de Triana / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Continuó por San Jacinto, la plaza del Altozano y se adentró en Pureza. El Simpecado giraba a la casa de los vecinos, en la conocida casa de Mora, las luces de su casa volvieron a iluminarse como si de una nueva Madrugada se tratara. Alabanzas, rezos, los niños eran bendecidos, personas de todas las edades le acompañaron, como esa señora que abría el cortejo agarrada a esa bandera que anunciaba la llegada del Simpecado. Cualquier persona podía portar a esta pieza que luce radiante tras la intervención del pasado año de Luis Miguel Garduño. 

«Hay que pedirle a la Virgen», se escuchaba entre los trianeros, sobre todo, cuando alcanzó la capilla de los Marineros, uno de los momentos más emocionantes, para rendir plegaria a la Virgen de la Esperanza y al Cristo de las Tres Caídas. Se elevaba el canto de la salve, mientras en la calle se cantaba aquello de «Madre tengo dos amores, que me quitan el sentío, una se llama Esperanza, la otra se llama Rocío».

Pasadas las diez de la noche entró en la parroquia, por la calle párroco don Eugenio, la primera vez que el Rocío de Triana transita por la nueva denominación de esta calle. Sonaba el órgano de la Catedral de Triana con canciones propias de la hermandad, hasta que Manuel de Azcárate, rezaba el ángelus como bienvenida un año más de la corporación a Santa Ana, dando paso a la salve: «guianos, guianos, guianos / eres mata de romero lirio marismeño ramo de jazmín / azucena de triana tallo de albahaca rosa y alhelí / eres mata de romero lirio marismeño ramo de jazmín / eres tú blanca paloma eres tú lo que más quiero desde el día en que nací / eres tú blanca paloma eres tú lo que más quiero desde el día en que nací».

Un día especial para Triana, dando paso a una nueva novena preparatoria para su romería número 206, que dará comienzo dentro de unos días.