¿Cómo creó Orfebrería Triana la corona de la Estrella?

Un audiovisual que resume la realización de una de las obras maestras de este taller

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La crisis sanitaria del coronavirus se ha cebado con el cierre de uno de los grandes talleres, Orfebrería Triana, tras cuarenta y siete años de actividad. Quedarán multitud de obras repartidas por Sevilla, Andalucía y toda la geografía española de gran envergadura.

A destacar por ejemplo están las coronas de la Esperanza de Triana, la O y la Virgen de la Estrella. Ésta última la realizó a finales de los años noventa del siglo pasado, en concreto para el 31 de octubre de 1999, para ser impuesta por fray Carlos Amigo Vallejo en el altar del Jubileo de la Santa Iglesia Catedral.

Juan Borrero y su socio Francisco Fernández trabajaron para la creación de esta gran obra. Nacida en su taller de la calle Pureza. En este vídeo de más de treinta minutos de duración se resume la creación de la presea paso a paso.

De fondo se oye el transitor con Alejandro Sanz cantando uno de sus temas de moda por aquel entonces y que continúa siendo un gran éxito «Corazón partío» o el Carrusel Deportivo con la presencia de Francisco González, donde interviene José Domingo Castaño, Manolo Lama o Radomir Antic. También comentaban la actualidad de la ciudad o las visitas que recibían de los miembros de junta de la Estrella. Un importane documento audiovisual de Juan A. Álvarez, que inmortaliza la elaboración de la pieza que coronaría a la segunda dolorosa de Triana.

Corona de la Virgen de la Estrella

Un total de 2.500 piezas repujadas, encajadas y soldadas componen joya de orfebrería. Cuenta con oro de 20 a 22 kilates, con piezas de mayor relieve y más cincelado como el canasto o los imperiales y los rayos.

Dos imágenes de Santa Justa y Rufina de marfil aparecen en la presea de la imagen (los rostros son de Navarro Arteaga),  sustentando la bola del orbe que sujeta la Cruz de la representación del triunfo de la Santa Cruz.

Una corona que posee zafiro y brillante de la Cruz de la corona o en la capilla central del canasto, donde destacan seis capillas: una rematada por un lignum crucis y el escudo de la hermandad, mientras que en las restantes está una Virgen María Coronada, el símbolo de Charitas tan ligado a la hermandad y el símbolo de Obispos. Los imperiales unen a los resplandores con el canasto «y tienen como peculiaridad que no salen de éste sino de un banquillo que sujeta a unas jarras de azucenas sevillanas, lo que da una sensación como si los imperiales flotaran en el aire. Además está terminado en todas sus partes, es decir sin huecos». Otro detalle es que de los resplandores que salen de una cabecita de «dos ángeles vestidos portan un rayo cada uno con terminación en una Estrella».

Vídeo: Juan Antonio Álvarez