El Cristo de la Buena Muerte de los Estudiantes, repuesto al culto tras la restauración / HDAD

El Cristo de la Buena Muerte de los Estudiantes regresa tras la restauración

El crucificado de Juan de Mesa ha permanecido cuatro meses en el taller de Pedro Manzano

Por  10:18 h.

La hermandad de los Estudiantes ha informado a los hermanos que, una vez concluida «con éxito y sin incidencia alguna» la restauración practicada sobre el Cristo de la Buena Muerte por Pedro Manzano, la imagen ya ha sido repuesta al culto este viernes en la capilla de la Universidad.

El crucificado de Juan de Mesa de 1620 podrá, así, presidir el altar para los cultos que se celebrarán en el templo este mismo viernes, con la misa de 13.30 y de 20 horas; este sábado, con la misa de las 20 horas; y, el domingo, a las 12 y a las 13 horas.

El Cristo fue trasladado al taller de Pedro Manzano en Triana el pasado 9 de septiembre, donde ha permanecido cuatro meses para la intervención, cuyo presupuesto ha sido de 12.000 euros. El propio restaurador realizó en 2017 un informe diagnóstico del estado de conservación de la imagen, que recomendaba la restauración. Una vez obtenidos los permisos pertinentes de la Comisión Provincial de Patrimonio, Manzano inició la intervención, que ha consistido en la revisión de los ensambles, consolidación y cierre de fisuras; consolidación y valoración del estado de conservación de los elementos metálicos.

Asimismo, se ha corregido del desencuentro en la unión de la mano izquierda a la cruz; protección de la película pictórica que presente riesgo de desprendimiento mediante papel japonés y cola orgánica; limpieza mecánica del polvo y depósitos superficiales de la Imagen con brochas de pelo suave y aspirador; fijación puntual de la policromía; reintegración de lagunas de preparación con la misma composición a la del original; reintegración cromática no diferenciada de estas lagunas y desgaste de la línea de agua de ambos ojos, las cejas y el nacimiento del cabello en el contorno del rostro; así como la protección final mediante la utilización de resinas sintéticas estables y duraderas, ajustando el punto de brillo.

Entre las medidas de conservación preventiva planteadas para una mejor conservación de la imagen en el tiempo, destaca el control y seguimiento que con carácter anual se va a realizar del estado de conservación de la misma, mediante visitas concertadas en los momentos más críticos por los que atraviesa la imagen en su actividad cultual.