Cristo de la Exaltación / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

El Cristo de la Exaltación vuelve a su capilla tras la intervención de Pedro Manzano

La Virgen de las Lágrimas y San Juan Evangelista también han vuelto a su altar, tras haber recibido culto en la capilla sacramental de Santa Catalina, también propiedad de la Exaltación

Por  0:17 h.

Unos veinte días ha estado el Cristo de la Exaltación retirado del culto. Esto es debido a una intervención acometida por Pedro Manzano Beltrán, el médico de cabecera del crucificado de Pedro Roldán.

Un trabajo consistente en la recuperación de la policromía en varias zonas al detectarse un levantamiento. Por otro lado, la policromía ha sido consolidada al soporte, además del arreglo de algunas fisuras detectas en los ensambles de la talla.

Esta labor se ha venido haciendo en la propia capilla, por lo que tanto la Virgen de las Lágrimas y San Juan Evangelista fueron trasladados ambos hasta la capilla sacramental, junto al Santísimo Sacramento, otro de los titulares de la Exaltación. Sin duda, otra imagen que deja este tiempo estival, ya que desde 1980, la Virgen de las Lágrimas no se encontraba en este lugar, aunque la anterior vez lo hizo delante del Cristo Atado a la Columna de Pedro de Campaña con el Señor de la Redención. De nuevo, todos ellos vuelven a recibir culto en su altar, al que regresó el pasado mes de noviembre, tras casi una década y un lustro sin hacerlo.

Pedro Manzano se ha convertido en los últimos años en la persona que mantiene a muchas de obras de la geografía española. Una vez que interviene, suele continuar haciendo un seguimiento para su conservación y mantenimiento, como realiza con los titulares de la Exaltación y con todas las tallas de esta hermandad. Este restaurador fue el encargado de realizar la restauración más importante de la historia del Cristo de Santa Catalina, efectuándola durante un tiempo estimado de unos catorce meses.

Hubo una época donde esta entidad apostó por mantener su amplio patrimonio, comenzando con la restauración de todas sus imágenes, para continuar con el gran tesoro que posee. En la actualidad, lo continúa haciendo pero en menor medida, con la finalidad de no tener que volver a acometer grandes intervenciones.

 

Cristo de la Exaltación / M. J. RODRÍGUEZ RECHI