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¿Cuándo y cómo nació la Semana Santa de Sevilla?

En Sevilla siempre se ha afirmado que el origen cronológico de la Semana Santa está en el vía crucis a la Cruz del Campo que instauró el marqués de Tarifa en 1521. En el capítulo cuarto del documental «Las raíces de la Semana Santa», el historiador Manuel Jesús Roldán y el antropólogo Isidoro Moreno van un paso más allá. El primero de ellos afirma que «el concepto del vía crucis es el que podemos considerar el verdadero origen de la Semana Santa, pero es muy difícil tratar de establecer si realmente aquellas procesiones de los siglos XIV, XV y XVI eran equiparables con el concepto que nosotros entendemos como Semana Santa. Probablemente no. Nos equivocamos en muchas ocasiones cuando queremos hacer un paralelismo y buscar en siglos muy lejanos el origen de determinadas hermandades».

En este sentido, Isidoro Moreno explica que «la Semana Santa se va conformando paulatinamente. No hay un año cero. A partir del XVI confluyen varias corrientes: los grupos de disciplinantes que ya existían previamente, la transformación de muchas hermandades de gloria gremiales o étnicas en torno a una advocación o la transformación de la tradición medieval de las representaciones con personajes vivos de escenas de la Pasión. Y, todo eso, se activa desde las coordenadas del Concilio de Trento, en la segunda mitad del XVI». Así, «hasta el año 1605, la Semana Santa no tiene un diseño general de hacer estación a la Catedral, sino que las diversas cofradías de nazarenos visitaban básicamente cinco iglesias de la ciudad salvo algunas como la de la de los Negros, en situación periférica, fuera de los murallas. Situación periférica en lo territorial que refleja la situación periférica en lo social. Esta cofradía hace sus actos penitenciales fuera de la ciudad», indica el antropólogo.

En la práctica, aquellos penitentes que iban camino de la Cruz del Campo «azotándose y cargando con cruces», como indica Manuel Jesús Roldán, «sí que podríamos entenderlo como uno de los orígenes reales de la Semana Santa sevillana». Sin embargo, algo cambia en la celebración de estos desfiles procesionales. «Hasta un momento determinado los protagonistas en las comitivas de Semana Santa son las personas, los flagelantes, y las imágenes tienen una importancia muy secundaria, un crucifijo al final cerrando el cortejo. Eso va cambiando para adquirir el protagonismo las imágenes y las escenas de la Pasión, y en Sevilla y en Andalucía también el papel de la dolorosa. Y los flagelantes y sobre todo los hermanos de luz son los que acompañan a las imágenes», asegura Moreno.

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