Antonio Puente Mayor

«Dudo que existan celebraciones más atractivas y bonitas para los niños que la Semana Santa»

Entrevista a Antonio Puente Mayor, autor del nuevo libro de «La Pandilla Morada», la Semana Santa desde el punto de vista infantil

Por  0:10 h.

«La Pandilla Morada y la maldición de San Lorenzo» es el título del nuevo libro de Antonio Puente Mayor para la Editorial Almuzara. Una nueva historia que explica la Semana Santa desde los ojos de los niños y que vuelve con el atractivo de las anteriores ediciones.

Portada de la segunda novela de «La Pandilla Morada»

-¿Qué puede encontrarse en esta obra?

La Pandilla Morada es una saga en la que se combinan la historia, el misterio, la aventura y el humor, y que tiene como escenario Sevilla y su Semana Santa. De ahí que, al igual que ocurriese en el primer volumen, titulado El misterio del nazareno sin sombra y dedicado a la Macarena, en esta ocasión los personajes tendrán que enfrentarse a un difícil reto con el que los lectores se sentirán identificados desde la primera página, y que, además, les llevará a  descubrir curiosidades relacionadas con nuestras hermandades y todo aquello que las rodea.

-Como en el anterior título, ¿se verán personajes reales?

Por supuesto que sí. Además de los propios protagonistas y sus padres, que están inspirados en gente real —entre ellos mi propia hija y sus amigos— y que representan la columna vertebral de las historias, esta nueva propuesta incluye figuras de las cofradías y de la sociedad sevillana en general. Unos aparecen con su nombre auténtico y otros con variaciones, pero siempre con mucho cariño, respeto e incluso cierta ironía. Yo mismo aparezco retratado en las retransmisiones de radio que, desde 2015, vengo realizando en la cadena COPE. Fue una sorpresa que la ilustradora, Ana López Caro, se guardó hasta el último momento, y que me ha hecho una tremenda ilusión. Aunque la verdadera protagonista es la ciudad, que, al igual que en el primer libro, luce de una manera distinta a la que estamos acostumbrados: llena de una magia que te atrapa y no te suelta hasta la última página.

Escena de retransmisión de la Semana Santa en la Radio

-Sin hacer spoiler, pero ¿cuál es su argumento?

La trama arranca la noche del Sábado de Pasión al Domingo de Ramos en el barrio de San Lorenzo. Uno de los mejores lugares del mundo para vivir las horas previas a la celebración de la Pasión y Muerte de Jesús. En la basílica del Gran Poder, y al poco de cerrarse el besamanos, una señora presencia un hecho inexplicable que le va a provocar un ataque de ansiedad e incluso su traslado al hospital. Al día siguiente, la noticia llega a oídos de los niños que componen la Pandilla Morada, quienes tratarán de resolver el misterio. Pero lo que nadie imagina es que ese episodio solo es la punta del iceberg…

-Una trama que promete bastante. Pero, a tu juicio, ¿cuáles son las principales diferencias entre este nuevo libro y el anterior de La Pandilla Morada?

Por un lado el escenario. De la Macarena pasamos al barrio de San Lorenzo, aunque también a otras zonas de la ciudad. Desde los palcos de la Plaza de San Francisco a la Puerta de Carmona. Por otro, el tono, que en este caso es un poquito más serio y maduro que en el primer volumen. Yo lo comparo, salvando las distancias, con las historias de ‘Harry Potter’, que a medida que avanzaban se volvían más oscuras. Pero eso sí, jamás dejamos de lado el humor y los valores implícitos, que es el elemento cohesionador de la saga. Por último, el hecho de que esta aventura se desarrolle en plena Semana Santa, y no únicamente en las vísperas, ayudan al lector a meterse aún más de lleno en el espíritu de la historia. De este modo, no solo veremos al Señor del Gran Poder en su templo, sino que acompañaremos a las cofradías del Dulce Nombre y el Buen Fin en su discurrir por el barrio. Y todo ello sazonado con el carisma de los personajes, que nos deparan muchas sorpresas.

Nazarenos huyendo

-No negara que la Semana Santa tiene ese punto infantil que nos devuelve a la niñez…

Para mí, la Semana Santa es un continuo ejercicio de nostalgia, y eso, en gran parte, es lo que la hace única. A pesar de que conocemos el principio y el final, no dejamos de sentirnos atraídos por ella, y como ocurre con las viejas películas que vimos de pequeños, volvemos una y otra vez en busca de algún elemento diferenciador. Por eso, y en mi humilde opinión, la mejor Semana Santa es la que se vive en familia, como ocurre con la Navidad. Ir a casa de mis padres, por ejemplo, y ver las túnicas planchadas por mi madre y colgadas de una percha me hacen viajar en el tiempo y sentir el mismo pellizco. O buscar los programas de mano durante la semana de Pasión, como cuando era un crío y salía del colegio… Yo, además, tengo la suerte de ser padre. Por lo que dicho viaje resulta aún más apasionante.

-¿Y, según su experiencia, qué tiene la Semana Santa que atrae tanto a los niños, independientemente de su condición?

Pues, al igual que los buenos libros, el teatro y el cine, yo diría que de todo. Para empezar, a un protagonista rotundo, heroico y lleno de fuerza, que es Jesucristo. Luego a un montón de secundarios que representan todos los perfiles conocidos del ser humano: el cobarde, el valiente, el cruel, el misericordioso… Eso por no hablar de la atmósfera, con una combinación de luces radiantes y fúnebres, un aroma embriagador que apela a la emoción… Uf…  Si a ello le unimos la música, que es un instrumento idóneo para tocar la fibra y la sensibilidad de los más pequeños, el resultado no puede ser más redondo. Pero la cosa no acaba ahí, pues la Semana Santa de Sevilla es fe, arte y devoción, sí, pero también una fiesta en el amplio sentido de la palabra. Y como toda fiesta conlleva una parte lúdica, que en el caso de los niños se materializa en los caramelos, las estampitas o las bolas de cera. Dudo que en el mundo existan celebraciones más atractivas y bonitas para los menores, y que con el tiempo les deje un poso tan amplio y profundo.

Escena de la novela con el monumento a Juan de Mesa

-Volviendo a esta aventura de La Pandilla Morada. ¿Cree qué esos niños a los que menciona se verán reflejados en ella?

Ese es mi deseo y he puesto todo mi corazón para conseguirlo. Ya el año pasado superamos la prueba más difícil, que era conquistar a los pequeños desde una simple portada. Y lo cierto es que lo hicimos a lo grande. Los niños han hecho suyo el título y muchos ya la llaman coloquialmente «la Morada». No hay mayor satisfacción para un escritor. Pude comprobarlo especialmente en la presentación de «La maldición de San Lorenzo» el pasado 9 de marzo. Junto a algunos de los niños reales en los que se basan mis personajes (María, Manuel, Eugenio, Pedro y Manuel) acudieron otros muchos a los que yo no conocía, pero que se sentían profundamente identificados con los protagonistas. No solo habían memorizado sus nombres y sus principales virtudes y defectos, sino que me sugirieron ideas para futuras tramas. ¿Se puede pedir más?

-Un deseo para esta próxima Semana Santa

Que todos la vivan con la alegría, la emoción y el recogimiento de siempre, sin temor a lo que pueda pasar y ajenos a esos elementos que tratan de distorsionarla y que solo podemos combatir con sabiduría. Y si Dios nos manda lluvia, pues debemos aceptarla con humildad y aquiescencia. A fin de cuentas, los buenos ejemplos son la mejor educación para nuestros hijos.

Javier Comas

Javier Comas

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