Entierro de Cristo, Pedro Millán, Museo Bellas Artes Sevilla
Entierro de Cristo, Pedro Millán, Museo Bellas Artes Sevilla

El Bosco en el entierro de Cristo de Sevilla

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Una joya escultórica del Museo de Bellas Artes de Sevilla es el Llanto sobre Cristo muerto, obra del escultor Pedro Millán que suele pasar desapercibida en la ciudad del Barroco. Es pequeña, 123 cm, de ancho y 62 cm. de alto, está realizada en barro cocido y policromado, en estilo gótico y además no tiene hermandad ni procesiona. Pero, por su calidad, su antigüedad y su importancia en la historia del arte sevillano, merece la visita al museo. Y la contemplación.

Detalle desmayo de la Virgen en brazos de San Juan

Detalle desmayo de la Virgen en brazos de San Juan

El Llanto sobre Cristo muerto es un conjunto firmado por el escultor Pedro Millán, activo entre 1451 y 1500, que muestra una composición cerrada en torno al sepulcro con el cuerpo de Cristo, que sostienen José de Arimatea y Nicodemo en los puntos extremos de la composición. El cuerpo de Jesús marca el eje central de la composición, quedando María en el centro sujeta por San Juan entre María Magdalena y María Cleofás.  En este grupo se muestra la antigua iconografía medieval del pasmo o desmayo de la Virgen, antigua tradición que refería el desvanecimiento de María al ver el cuerpo de su hijo muerto, una escena que se desecharía en el siglo siguiente, especialmente tras el Concilio de Trento, cuando se fomentó la iconografía del Stabat Mater, María al pie de la cruz de Cristo.

Detalle firma Pedro Millán

Detalle firma Pedro Millán

El excelente grupo en barro cocido destaca por el dramatismo y  la expresividad en los rostros y actitudes, que conectan la obra de Pedro Millán con la estética borgoñona del momento. Sobre el frente del sepulcro aparecen los símbolos pasionarios, y el naturalismo y el simbolismo gótico se denotan en las flores de cardo que enmarcan una filacteria con la firma del autor. El grupo se suele datar hacia 1490, lo que lo convertiría en la representación de esta iconografía más antigua de la ciudad, y llegó al museo proveniente de la capilla de San Laureano de la Catedral, aunque su lugar originario es la iglesia parroquial de la Inmaculada de el Garrobo. Al mismo Pedro Millán se atribuye también otro grupo que se conserva en el museo ruso del Hermitage, otra muestra de un autor que supuso el final más depurado del Gótico en Sevilla y del que se conservan esculturas en el mismo Museo de Bellas Artes, en las portadas de la Catedral de Sevilla o en el monasterio de Santa Paula, por citar algunos ejemplos.

Llanto sobre Cristo muerto, atribuido a Pedro Millán Museo del Hermitage.

Llanto sobre Cristo muerto, atribuido a Pedro Millán Museo del Hermitage.

La misma escena trasladada a tinta negra a pluma y pincel, con aguada de tinta sobre lápiz se puede contemplar en estos días en Madrid en la antológica exposición dedicada a El Bosco. Procedente de los fondos del British Museum, el completo catálogo de la exposición data la obra en trono a 1505, apenas unos años después del grupo de Pedro Millán, lo que permite establecer unos paralelismos temporales en el contexto de un Gótico europeo mucho más internacionalizado de lo que se pueda suponer. Flandes y Castilla, Millán y el Bosco.

Entierro de Cristo, el Bosco, British Museum.

Entierro de Cristo, el Bosco, British Museum.

El notable dibujo, identificado por un sello de coleccionista del siglo XVIII pero sin firma original, muestra una concepción similar de la escena, con Nicodemo y José de Arimatea en los extremos, el cuerpo de Cristo como eje horizontal de la composición y la trilogía de María Magdalena, San Juan y la Virgen en el centro. Un dibujo sobre el que hay escasos datos, se sabe que llegó al museo londinense en 1952 tras estar colgado en la sala de billar de Pepper Arden Hall en Yorkshire, que pudo ser un boceto de una obra posterior, y sobre el que hay dudas sobre la autoría directa del maestro, aunque su mano se adivina incluso en una probable obra de taller.

Camino del Calvario, el Bosco

Camino del Calvario, el Bosco

La cercanía de el Bosco se apunta por los estudiosos en las similitudes que guarda el sombreado y modelado del grupo con el reconocido Tríptico del carro de heno del Prado, el paralelismo del cuerpo de Cristo con uno de los condenados en el Infierno del mismo tríptico o la similitud del rostro de María con la tentadora mujer que aparece en la tabla de las Tentaciones de San Antonio.  Sea o no obra directa del autor, un excelente dibujo que muestra una composición y un tema que hacen del arte en torno a 1500 una creación con lenguaje europeo universal.  Hasta el 25 de septiembre en Madrid, tras una prórroga de la exposición, el dibujo del Bosco seguirá contemplado por miles de visitantes. Largos ratos de soledad seguirán acompañando al barro cocido de Millán en el Museo de Bellas Artes.

Triptico del Carro del Heno, por El Bosco

Triptico del Carro del Heno, por El Bosco

Manuel Jesús Roldán

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