Fervor en Carrera Oficial cuando llega la Trinidad

Por  19:38 h.

Hoy era un día grande en la Hermandad de la Trinidad. Ni siquiera los presagios de lluvia podían ensombrecer una jornada que prometía emoción y sentimiento. Desde primeras horas de este Sábado Santo, la basílica de María Auxiliadora era un continuo ir y venir de fieles impacientes por iniciar su estación de penitencia. Entre los muchos que acudieron al templo de la Trinidad, el Obispo auxiliar, Santiago Gómez, y distintos representantes del Consejo de Hermandades y de la Hermandad de la Hiniesta. cuando el reloj marcaba las tres de la tarde, los primeros nazarenos se echaban a la calle en dirección a la Carrera Oficial.

Ya en el centro de la capital sevillana, las calles abarrotadas de turistas, cofrades y devotos contemplaban con fervor la llegada del Misterio del Sagrado Decreto, acompañado por los sones de la Banda de las Cigarreras. Este paso estrena en esta Semana Santa los bordados de los respiraderos laterales, un diseño de Dubé de Luque confeccionados por Santonja.

Las agradables temperaturas de este Sábado de luto, tras las lluviosas jornadas anteriores, animaron a los sevillanos a salir a ver los tres pasos de la Hermandad de la Trinidad llegando a la Campana. A punto estaban de dar las siete de la tarde, cuando el Misterio de las Cinco Yagas hacía su entrada en la calle Sierpes, solemne, pausado, con todas las miradas puestas en el rostro del Señor tallado por Álvarez Duarte.

Minutos más tarde, por la plaza del Duque, comienza a sonar la música de la Banda de Nuestra Señora de la Oliva de Salteras, que marca el compás del palio de María Santísima de la Esperanza y que el próximo año, celebrará su centenario. Desde la esquina de la plaza, una gran petalada pinta el cielo con flores ante la llegada del Palio de la Trinidad, que con mirada dolorida, se dirige a la Catedral.