Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana cruzando el puente / DEIRÓ

REVISTA PASIÓN EN SEVILLA

Fotografías inéditas de la Semana Santa de Sevilla de entre 1907 y 1910

Deiró, un fotógrafo aficionado de Utrera de principios del siglo XX realizó más de 5.000 estereoscópicos de los que pocas están dedicadas a la Semana Santa sevillana

Por  5:30 h.

Hasta la fecha, permanecían desconocidas una serie de fotografías de nuestra Semana Santa realizadas entre 1907 y 1910, según se deduce de diversos elementos contextuales de cada una de ellas. Hemos tenido conocimiento de este grupo de fotografías, tan inéditas, gracias al libro del historiador utrerano, Eduardo González de la Peña, que lujosamente ha editado Caja Rural de Utrera. En este artículo reproduciremos una selección correspondiente a la Procesión de Palmas del Domingo de Ramos, tres cofradías del Jueves Santo (San Bernardo, las Cigarreras y los Caballos) más otros dos de la Madrugada (El Calvario y Esperanza de Triana).

Deiró. Fotógrafo aficionado de Utrera

El fotógrafo utrerano Deiró

El legado fotográfico se compone de más de 5.000 estereoscópicos de los que la gran mayoría corresponden a escenas del extranjero, conseguidas en los viajes que disfrutó. Las dedicadas a nuestra Semana Santa son bastante pocas, aunque cuenta también con placas de la Feria de Abril y enclaves monumentales de Sevilla encuadrados en los albores del siglo XX. En la actualidad, todo este tesoro fotográfico para en manos de la sevillana, doña Esperanza Giráldez Deiró, nieta de don José María Deiró y de Vega. Aquel señor nació en Utrera el 15 de febrero de 1870. Estudió Derecho en la Universidad de Sevilla y, desde muy joven, se aficionó a la fotografía. De abogado, no ejerció prácticamente nunca. Fue hacendado y propietario de amplias extensiones de olivar, por lo que gozó de una cómoda situación económica. Se convirtió en secretario del juzgado municipal de Utrera y, unos años más tarde, llegó a ser recaudador de impuestos en Estepa, donde residió con su familia. Vivió muchísimo, pues murió en Utrera cuando tenía 81 años de edad, en 1951.

La mayor parte de las fotografías que reproducimos se encuentran bastante estropeadas. El diseñador y maquetador del libro, Pepe Florido, ha tenido la sensibilidad de no corregir las imperfecciones provocadas por el deterioro, después de escanearlas. Las placas de vidrio fueron tomadas en su día con un veráscopo o verascopio, que es un tipo de cámara muy empleada a inicios del siglo XX, con la que se conseguían imágenes estereoscópicas. Los primeros testimonios gráficos que captó Deiró se fechan a partir de 1900 y extendió su apasionada dedicación hasta la década 1920.

Procesión de Palmas en calle Alemanes, en la que se aprecian las cruces parroquiales / DEIRÓ

Procesión de Palmas

Preside esta procesión del Domingo de Ramos que rodea la catedral, don Enrique Almaraz y Santos, revestido de pontifical, cuyo prelado accedió a nuestra archidiócesis como obispo pasada ya la Semana Santa de 1907. Aunque en la fotografía no puede distinguirse si ostentaba ya el cardenalato, que lo consiguió en 1911, la fotografía debió realizarse antes de que concluyese la década de 1910. La comitiva integrada por canónigos y altas dignidades eclesiásticas de la catedral, discurre por debajo de las gradas en plena calle Alemanes, con la fachada de fondo del patio de los Naranjos, conmemorando la entrada del Señor en Jerusalén, con el acompañamiento de todas las cruces parroquiales de la ciudad. Antiguamente, el cortejo clerical entraba por la puerta de Campanillas, dedicada a la «Entrada del Señor en Jerusalén», y no por la de Palos como sucede hoy, para asistir, a continuación, al canto de la Pasión, antes de proceder a la concelebración de la misa y el sermón propio de la festividad litúrgica.

Procesión de Palmas en calle Alemanes / DEIRÓ

San Bernardo

El Crucificado de la Salud de la hermandad de San Bernardo, con la Magdalena postrada a sus pies que hiciera y donara José Ordoñez Rodríguez, en 1886, acaparan este instante. Un detalle importante que puede ayudarnos a datar la escena, es la túnica de la imagen secundaria del paso de Cristo, que luce bordada. El paso del Señor, con canasto y respiraderos de estilo neogótico, figura tal cual lo montaron en los talleres de José de la Peña y Ojeda en 1881. Corresponde al periodo en el que la cofradía realizaba su estación penitencial en la tarde del Jueves Santo. El paso se encuentra arriado cerca de la antigua «Camisería Madrileña», supuestamente por Alcaicería, en dirección hacia la Plaza del Pan, cuando venía al centro a través de la «Puerta de Carmona». Aquella antigua imagen, muy venerada por los toreros, era de un gran mérito escultórico. Quedó hecha añicos en los lamentables sucesos del verano de 1936.

Antiguo Cristo de la Salud de San Bernardo con la Magdalena a sus pies / DEIRÓ

Las Cigarreras

En la tarde del Jueves Santo retrató Deiró el paso de la Sagrada Columna y Azotes con la imagen del Cristo atado atribuida a Benito de Hita y Castillo, antes de que fuese sustituida por la que esculpió Joaquín Bilbao, y se trasladara la primera de las efigies a Hinojos con la intermediación del canónigo Juan Francisco Muñoz y Pabón, que había nacido en aquel pueblo de Huelva, la autorización del cardenal Almaraz y sin ninguna oposición de la propia hermandad. Las fotografías están tomadas al paso por una conocida fábrica de muebles del entorno del Arenal. Llevaba pocos años cruzando el «Arco del Postigo». Residía en la capilla de la fábrica de Tabacos, de la calle San Fernando, donde habían sido trasladadas sus imágenes titulares en 1904, después de permanecer varios siglos en la Iglesia de los Terceros. La majestuosidad de la Santísima Virgen de la Victoria es inmortalizada con suma fidelidad, aunque se trate de la trasera del paso. Impresiona el clásico palio de cajón diseñado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Entonces, la «Cigarrera» iba acompañada por una banda de música de escasos componentes.

Antiguo Cristo de la Sagrada Columna de las Cigarreras / DEIRÓ

Antiguo Cristo de la Sagrada Columna de las Cigarreras / DEIRÓ

Virgen de la Victoria de las Cigarreras / DEIRÓ

La Exaltación

El misterio del Santísimo Cristo de la Exaltación de Santa Catalina, fue otro de los elegidos por nuestro fotógrafo en aquellos albores del pasado siglo. De entre una gran concurrencia expectante, integrada de público ataviado acorde a la solemnidad del Jueves Santo, sobresale el gigantesco canasto barroco y dorado que había sido tallado ya varios siglos antes, pues los actuales respiraderos no se incorporaron hasta varias décadas después. En la delantera del paso, iluminado por candelabros de guardabrisas, el centinela anuncia con la trompeta el momento de la exaltación, mientras que los sayones levantan la cruz tirando de sogas y otros tratan de fijarla al suelo. El Buen y el Mal Ladrón figuran como reos, de pie. La foto nos ayuda a contemplar detalladamente la impresionante escenografía en la que intervino Luis Antonio de los Arcos, marido de la Roldana, en el último tercio del siglo XVII. En la parte posterior del paso, iban los centuriones romanos montados a caballo, de donde la cofradía tomó el sobrenombre popular. Ha cambiado muchísimo el paisaje urbano del centro de la ciudad, por lo que establecer la localización exacta de la foto resulta complejo. Viene bajando por la calle Almirante Apodaca hacia San Pedro, buscando la Campana.

Misterio de la Exaltación en Almirante Apodaca / DEIRÓ

Misterio de la Exaltación en Almirante Apodaca / DEIRÓ

El Calvario

La gran joya de esta colección, por el carácter inédito de la estampa, es la Virgen de la Presentación del Calvario en su camino de regreso a San Ildefonso, a las primeras horas de la mañana del Viernes Santo. Está retratada en la calle Sales y Ferré, perpendicular a Águilas, antes de 1907, pues el traslado del Calvario a la capilla de San Gregorio se consumó en 1908. Puede contemplarse la saya de los «Cardos» de Rodríguez Ojeda (1898). Con la cera de la candelería ya bastante consumida, sobrecoge contemplar el manto bordado por las hermanas Antúnez, en 1902, conjuntado con el palio ejecutado por Rodríguez Ojeda en 1895, con rasgos ornamentales de su primera etapa. En 1915, la hermandad vendió el manto y el palio a la de Jesús Nazareno de Lora del Río, aunque hoy son de la «Paciencia» de Carmona.

Ntra. Sra. de la Presentación de la hermandad del Calvario / DEIRÓ

Esperanza de Triana

Nos enseña el populoso y pintoresco acompañamiento que llevaba el Cristo de las Tres Caídas en la mañana del Viernes Santo, momentos antes de retornar al arrabal trianero por el puente, en la explanada que confluye Reyes Católicos con el Paseo de Colón. La imagen es conducida en el paso antiguo que salió de los talleres de Salvago y Compañía en 1894, aún sin las ampliaciones posteriores que tuvieron que aplicarse para acoger el misterio ejecutado por Castillo Lastrucci. Pero ya llevaba hasta ocho cartelas, no en vano fue uno de los más grandes de la Semana Santa. Ahora, procesiona en Utrera con el Cristo atado a la columna de la Hermandad de la Vera Cruz. El Nazareno caído en tierra, aparece aquí ayudado por un Cirineo, que pasó luego a Sanlúcar de Barrameda. El Señor viste una lujosa túnica que confeccionó Juan Manuel Rodríguez Ojeda, íntimamente ligado al barrio de Triana desde finales del siglo XIX, quien también confeccionó varias piezas textiles del palio. Delante, un nazareno va tremolando la bandera.

Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana cruzando el puente / DEIRÓ