Los titulares de la Amargura en la capilla sacramental / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Carrasquilla finaliza la restauración de los titulares de la Amargura

Las tres imágenes han sido intervenidas durante los últimos tres meses

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San Juan de la Palma regresa a la normalidad, después de que tres de los titulares de la Amargura estuviesen en proceso de restauración por parte de Enrique Gutiérrez Carrasquilla durante los últimos meses.

Tanto el Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes, la Virgen de la Amargura y San Juan Evangelista están estos días en la capilla sacramental, todos de ellos recién intervenidos. Una estampa dada estos días por el montaje del septenario de la dolorosa, que volverá al altar mayor de su sede canónica, más de dos meses después para sus días más especiales.

San Juan Evangelista

El San Juan de la Amargura en la capilla sacramental / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Es el primero en regresar al culto. Lo hacía el pasado 23 de enero. Estuvo algunos días en solitario en el altar de la Inmaculada, a la espera del regreso de la Virgen. La talla de Benito de Hita y Castillo presentaba un desgaste del metal y en la parte baja por el roce de la túnica. Además, le han sido sustituidas las pestañas al encontrarse en un mal estado de conservación. Por otro lado, se ha recuperado la policromía tanto del rostro como de las manos por la suciedad acumulada por el paso del tiempo, se han arreglado los denominados «alfilerazos». Asimismo, Gutiérrez Carrasquilla le ha otorgado una mayor estabilidad en la peana, ha rectificado la unión de un dedo que se encontraba roto y ha eliminado la cera acumulada. Aquí, el antes y después de la restauración.

El San Juan de la Amargura en la capilla sacramental / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Amargura

La Amargura tras su restauración / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Virgen volvía a San Juan de la Palma hace una semana. Se presentaba a sus hermanos en el presbiterio del retablo mayor. La dolorosa recuperaba la policromía de 1996. Por otro lado, le han sido sustituidas las pestañas -que se reintegraron al completo-, se ha realizado una limpieza tras la suciedad acumulada, el rostro presentaba los conocidos «alfilerazos», las manos recuperan su mejor versión, mientras que le grieta que aparecía en su rostro ha sido tapada. Tras su llegada la Virgen era llevada a su antiguo altar junto a San Juan Evangelista. Así quedó la Amargura antes y después de la restauración.

La Amargura tras la restauración de Gutiérrez Carrasquilla / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Señor del Silencio

El Señor del Silencio repuesto al culto / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Este lunes, el Señor del Silencio completaba la tercera de las intervenciones aprobadas en el cabildo general extraordinario del pasado mes de octubre. Volvió a su camarín de la capilla sacramental, con las manos primitivas, ya que las de Sebastián Santos están en proceso de restauración. Menos de una semana ha estado retirado del culto. Carrasquilla le ha retirado resina de la madera adheridas a la capa superficial de policromía, ha reintegrado el soporte en el mechón que cae sobre la espalda que coincidía con un ensamble, y ha reintegrado los desgastes de los pies sufridos por el roce de las túnicas.

El Señor del Silencio repuesto al culto / M. J. RODRÍGUEZ RECHI