Parroquia de San Román / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Cómo ha quedado San Román tras la marcha de las hermandades a Santa Catalina

Tras más de 14 años de las hermandades de Santa Catalina en San Román, así está ahora esta parroquia datada del siglo XIV

Por  0:19 h.

Han pasado unos días desde que las hermandades de Santa Catalina (Exaltación, Carmen y Rosario, y Santa Lucía), abandonaron San Román para regresar a casa tras más de catorce años de cierre de la parroquia.

Actualmente, todavía queda una corporación, la de la Cena. Sí todo va bien, volverá a la iglesia de los Terceros en el mes de febrero, por lo que la parroquia de San Román, de tener hasta 4 hermandades, algunas de ellas fusionadas, quedará obsoleta.

Hermandades que forman parte de la historia de este templo, que se unen a la del Dulce Nombre o la de los Gitanos, que también estuvieron en San Román, ésta última, hasta el cierre por la rehabilitación de una iglesia que tardó en llegar.

Altar mayor

En el altar mayor continúa el Señor de la Cena y los 12 apóstoles, delante de un retablo que cuenta con un gran interés cultural e histórico. La zona superior, la contrató Diego López para San Hermenegildo, con pinturas de Alonso Vázquez. Los otros dos cuerpos pertenecieron a otros retablos de finales del XVIII y principios del XVIII.

La Cena en San Román / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Hornacina

En la hornacina que ven en la imagen, han permanecido los titulares de la Exaltación, durante más de 14 años, ahora recibe culto el Cristo de la Reconciliación, una obra del siglo XVI, que durante el cierre de San Román, estuvo en Santa Catalina. Procede del antiguo convento de la Paz, sede actual de la Mortaja y llegó a San Román en los años 40 del siglo pasado.

El altar donde estuvo la Exaltación / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Santa Lucía

Aquí estuvo la hermandad de Santa Lucía, la primera imagen a la que podía admirarse cuando accedes a San Román. Un retablo de estilo barroco, traído desde la desacralizada iglesia de Santa Catalina. Actualmente está vacío de imágenes, con una pintura de Santa Ángela de la Cruz y un cartel donde indica que se promueve la realización de una talla de la santa sevillana.

Altar donde permaneció Santa Lucía / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Carmen

Igual sucede en otro de los altares del templo, en el que residió casi década y media la Virgen del Carmen, junto a San Judas Tadeo y San Juanito, todos ellos, han vuelto a Santa Catalina, como la Virgen del Rosario, situada en la misma nave de la Epístola en un altar provisional.

Altar donde estuvo el Carmen / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Virgen de la Encarnación

Entre el altar vacío donde recibió culto la Virgen del Carmen y el retablo de San Cayetano, cuyas imágenes han vuelto también a Santa Catalina, un grupo escultórico de Cristóbal Ramos, y ahora con una obra del Sagrado Corazón, se sitúa la Virgen de la Encarnación de la Cena, en otro altar provisional. 

Altar provisional Virgen de la Encarnación / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Capilla sacramental

Por último, en la capilla sacramental, están el Cristo de la Humildad y Paciencia, y la Virgen del Subterráneo de la hermandad de la Cena, el rincón del Santísimo sacramento, de una parroquia por la que los Gitanos es sacramental, a pesar de no residir en esta iglesia.

Capilla sacramental / M. J. RODRÍGUEZ RECHI