La Canina y el Cristo Yacente, la estampa más llamativa del Sábado Santo

Por  20:28 h.

Puede que las hermandades que procesionan en esta jornada de Sábado Santo no sean las más populares entre la ciudadanía. Puede que las imágenes que recorren las calles de Sevilla en esta jornada de luto no sean las más veneradas por la multitud. Pero es indudable que el penúltimo día de Pasión está unido a una estampa única, peculiar, sombría y representativa. El Sábado es el cuando la Canina del Santo Entierro procesiona en absoluto silencio ante la mirada atónita, y a veces asustada, de los más pequeños.

La imagen del esqueleto, que representa la Muerte, es ya una clásico de la Semana Santa de Sevilla. Veinticuatro costaleros portan este paso, que curiosamente no tiene llamador visible «por aquello de no llamar a la muerte». Salió por primera vez en procesión en 1693, a última hora de la tarde, causando «verdadero pavor», según un manuscrito anónimo que se conserva.

Tras este paso, el Santísimo Cristo Yacente cruza la plaza del Duque en dirección a Campana. Le acompañan la Coral polifónica y la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla. El Santo Entierro es además, la hermandad resumen de la Semana Santa de Sevilla. El luto contrasta con el colorido de las túnicas de los representantes de la mayoría de las cofradías sevillanas, que también participan en el cortejo. A esta procesión también acuden autoridades civiles, religiosas y militares de la ciudad.

Cierra la procesión el paso de María Santísima de Villaviciosa.