Cabrero y José Luis Notario en la azotea recuperada en la casa hermandad de la Macarena / JAVIER COMAS

REVISTA PASIÓN EN SEVILLA

Macarena: la casa verde

Se cumplen dos meses de la inauguración de la nueva casa hermandad de la Macarena

Por  0:10 h.

La calle Bécquer es hoy un poco más igual que la Avenida de Pensilvania de Washington o la calle Balcarce de Buenos Aires. En el número 1600 de la primera está la Casa Blanca, en el 59 de la calle bonaerense se encuentra la Casa Rosada. Al final de Bécquer está la Casa Verde aunque sea de color almagra, la nueva sede de la hermandad de la Macarena que culmina el proyecto de modernización de los inmuebles de la cofradía.

La hermandad contaba, desde los años de la construcción de la Basílica con un edificio con entrada por el atrio en el que se abría la tienda de recuerdos y la vivienda del capiller. En 1990 compra la casa aledaña, Bécquer número 3 para incorporarla a sus dependencias. La resultante fue una edificación con escasa funcionalidad en la que existían hasta diferentes cotas en una misma planta por la agregación de los dos inmuebles diferentes. En los últimos tiempos la utilidad para una corporación de más de 14.000 hermanos resultaba deficiente.

Fachada de la casa de hermandad de la Macarena / JAVIER COMAS

Es en el mandato de Manolo García y debido a la bonanza financiera derivada de subvenciones del estado y acuerdos con entidades fue cuando se comienza a redactar la reforma de la casa aunque en 2017, con la victoria de José Antonio Fernández Cabrero, el proyecto se somete a una revisión.  “No queríamos una casa de despachos –dice el hermano mayor- sino un sitio al que pudiera venir la gente para reunirse, para charlar o solo para estar. De ahí los salones multifuncionales en los que existe incluso la posibilidad de que los hermanos jóvenes vayan a estudiar, como el que va a una biblioteca”

El hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, en la zona de atención a los hermanos de la Macarena en la primera planta / JAVIER COMAS

La gran novedad nos la encontramos en el acceso por la calle Bécquer. “Antes – dice José Luís Notario, el fiscal 2º que se ha encargado del control de las obras- esta entrada que es la principal estaba capada. Ahora se entra por aquí sin necesidad de pasar por el atrio” Lo que se encuentra el visitante al traspasar el umbral es un recibidor con un moderno panel de señalética indicando donde está cada una de las dependencias. Resulta emotivo ver cómo diversos ámbitos se han dedicado a personas relevantes en la Macarena. Ahí está el “Salón Esperanza Nuestra”, la “Biblioteca Rodríguez Buzón” el “Espacio Rodríguez Ojeda” o el “Salón Victoria Sánchez” en recuerdo a la limpiadora que dio cobijo a la Virgen en su dormitorio de la casa 31 de la calle Escoberos durante los convulsos años 30 del pasado siglo. Destaca de la planta baja el espacio creado por el salón de actos y el patio que da como resultado una sala polivalente con capacidad para 100 personas. Esa sala, como otras, está equipada con elementos de telecomunicaciones que permiten incluso la transmisión de los actos a través de streaming.  En el pasillo principal se encuentra el ascensor que por fin tiene esta casa.  En esta planta ya no se encuentra la Asistencia Social. Para una mejor gestión y sobre todo para guardar mejor la confidencialidad de quien acude, el servicio se ha trasladado a un local cercano de la calle Escoberos.

El salón multiusos “Esperanza Nuestra” de la casa hermandad de la Macarena / JAVIER COMAS

La primera es la planta noble. El despacho del hermano mayor que es ámbito principal para el protocolo de la hermandad se coloca junto a los balcones que dan a la Resolana y junto a este la sala de juntas entendida como un lugar de trabajo con posibilidades de videoconferencias para la asistencia remota de cualquier persona a cualquier reunión. En el lateral de la casa, tras los balcones que dan al atrio se genera un espacio a dos alturas que da acceso a departamento de atención al hermano. “Así se denomina ahora –indica Notario- lo que antes era secretaría y mayordomía. Ya no son despachos cerrados sino lugares abiertos de trabajo donde el hermano pueda realizar sus consultas y sus gestiones y donde puedan trabajar los servicios administrativos de la coporación.” En esta planta también se encuentra la habitación en la que se aloja la tecnología de todo el edificio. Esa sala, llena de racks, será también el lugar desde el que se controle el futuro canal de televisión on line de la cofradía que emitirá por Internet los cultos y los actos de la cofradía.

El fiscal y responsable de comunicación de la Macarena en el archivo de su nueva casa de hermandad / JAVIER COMAS

La Casa Verde tiene 938 metros construidos de los que 776 son útiles. En la segunda planta se ubica la biblioteca en la que se podrán hacer consultas de toda la bibliografía que tiene la corporación pero también servirá como local de estudios para los chavales que quieran utilizarlo.  Junto a esta se encuentra el archivo, un espacio con diseño profesional, medidas de seguridad y control hidrométrico con una estructura móvil de almacenaje con capacidad para 200 cajas. Será para el exclusivo uso de profesionales. Una tercera sala multifuncional está especialmente diseñado para el ropero de la Macarena pero también para cualquier otro uso.

Pero la joya más vistosa de la nueva construcción es la azotea. Ocupa toda la planta del edificio y se abre a la Resolana y al Arco como otro gran espacio de convivencia en el que hasta se podrían proyectar películas a manera de cine de verano. “Lo que queremos – insiste Cabrero- es que aquí venga la gente, los hermanos, que tomen esta casa como suya. Por eso le hemos puesto la casa de todos” La obra la ha dirigido el arquitecto Rafael Cuadrado, que es costalero del Sentenciado y la empresa ejecutora de la obra ha sido Heliopol, de Miguel Rus, presidente de los empresarios sevillanos y nazareno del Cristo de Burgos. Desde la azotea hay una visión magnífica de la espadaña, de los tejados a dos aguas que cubren la nave de la Basílica, la torre de San Gil y de la gran corona de bronce que preside ha hornacina principal de la fachada del templo.

Así es la Casa Verde de color almagra. La casa de los macarenos. Nada que envidiar a sus hermanas a las que el color también las hizo famosas.

El hermano mayor de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, asomado a su despacho de la casa hermandad / JAVIER COMAS