Antigua composición del misterio de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana por la Sacra Familia, antiguo nombre de la plazuela de Santa Ana

LIBROS

La Esperanza de Triana, la síntesis posible

Ignacio Sánchez Rico condensa, en un libro de doscientas páginas, muchos siglos de Arte, Historia y devoción trianera.

Por  0:10 h.

Algo está cambiando en la forma de transmitir la historia y el patrimonio de la Semana Santa a las generaciones venideras. El siglo XXI necesita una nueva didáctica cofrade que sintetice antiguos estudios de profunda densidad académica, que supere la leyenda convertida en hecho histórico y que acerque, en un tamaño posible y un lenguaje próximo, la riquísima historia de las cofradías sevillanas. En esta renovación anda embarcado Ignacio Sánchez Rico, licenciado en Historia del Arte que ha sabido manejarse desde la transgresión de la pintura de Ocaña hasta la cuidada selección de piezas cofrades para mostrar siglos de historia. De lo contemporáneo a lo devocional. De la vestimenta de las vírgenes a la reflexión sobre la ciudad que no admite razón. De la vanguardia a la tradición. De la cerámica al trazo gestual. De Triana a Sevilla. Con este bagaje, Nacho Sánchez Rico publica un libro fundamental (Ed. Almuzara) para sintetizar la historia de la hermandad de la Esperanza de Triana. Con él conversamos

-Es siempre difícil resumir cuando el dato es tan abundante. ¿Cuál es la génesis y el proceso de realización de una obra en la que condensar tantos siglos de historia?

El proceso se inicia pasada la Cuaresma y la Semana Santa del año pasado, cuando dejé concluido el proyecto del tesoro devocional de la Esperanza de Triana, pero este libro se comenzó muchos años atrás, yo diría que a comienzos de los ochenta. En esos años, es cuando empecé a recortar de la prensa sevillana todo lo referente a historia, cultura, monumentos y por supuesto la información sobre las cofradías que era bastante escasa. En aquella época lo poco que había a nuestro alcance sobre hermandades eran el libro del Padre Gutiérrez y una reedición de la universidad del Cofradías Sevillanas de Montoto y por supuesto la información de la prensa en la Cuaresma, que en ABC solía ser la más abundante.

– Un libro necesario al ser un compendio manejable y asequible frente a las grandes publicaciones, como la ya existente de esta hermandad…

Esta obra ha sido un largo y complicado trabajo de síntesis, ya que debido a mi pertenencia a la Esperanza de Triana desde comienzos de los ochenta y a mi temprana vocación por la historia, me llevo desde muy pronto a interesarme por las anécdotas, los avatares y los entresijos de mi hermandad. Llevo numerosos años investigando y publicando sobre la Corporación y quizás lo más complicado haya sido resumir y pulir los datos, ya que al comenzarla tenía texto para cinco guías. Muchas veces ha sido doloroso renunciar a ciertos datos, pero debía prevalecer el criterio de que el texto fuera asequible al gran público y no muy extenso.

Este libro forma parte de una trilogía de las grandes devociones penitenciales de la ciudad de la Giralda. Tal y como ocurrió con los otros dos libros anteriores, escritos por ti, y debido al propio carácter de la obra, se ha mantenido la estructura y las mismas condiciones previas, ya que se trata de un texto divulgativo en forma de breve guía introductoria que resume los datos conocidos hasta la fecha de estas hermandades. La premisa es que fuera un texto que debía llegar al gran público, no se trata de un ensayo, y aparte de las numerosas referencias documentales insertas en el texto, se requería de un lenguaje ameno y de fácil lectura, que de una visión global de lo que es la historia de una de las más antiguas hermandades de la ciudad.

– La rica historia de una corporación con algunas históricas todavía por investigar, especialmente en sus lejanos siglos iniciales, en un libro para todo tipo de lectores, que recuerda detalles quizás poco conocidos por el gran público…

En el texto he tratado de clarificar algunos datos que se usan como referencia habitual y que eran erróneos, como cuando se afirma que la hermandad del Cristo era la de los Mareantes cuando, realmente, es al contrario. O incidir en hechos y anécdotas, que ya han sido publicados por mí o por otros historiadores, pero que no son muy conocidos por el gran público, como el rapto de la Virgen, que procesionó algunos años acompañando al Cachorro, o aclarar los hechos históricos que fueron el origen del particular exorno floral de la Virgen.

Antigua composición del misterio de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana por el puente de Triana

– Si algo caracteriza a la hermandad es u gran personalidad estética, basada en grandes nombres quizás no tan conocidos: José Recio, Morillo…

En la conformación de la hermandad tal cual la conocemos a día de hoy hay dos periodos claves: El primero será la llegada en 1908 de Los industriales del mundo de la cerámica, Tadeo soler y Manuel Rodríguez Alonso, que traen a Recio como asesor Artístico y diseñador, que será el que crea una personalidad propia a la hermandad que la hace reconocible frente al resto de las corporaciones sevillanas en el primer tercio del siglo XX. La labor artística de este la completa Persio como vestidor y prioste, creando una puesta en escena de los cultos y por primera vez una forma personal de ataviar a la Virgen, lo que a la postre la va a convertir en una imagen icónica, labor que se complementa con la dirección espiritual de Bandarán que trae a la infanta luisa y vincula a la casa real con la corporación. La segunda etapa tiene lugar en la posguerra, con los cimientos creados por Recio y Bandarán, que aún siguen activos en esta etapa, se incorpora la figura fundamental de Fernando Morillo, que definitivamente va a convertir a la Virgen en icono de referencia y la punta de lanza de las innovaciones en el vestir de las imágenes en los años cuarenta y cincuenta.

La Esperanza de Triana ante la cárcel del Pópulo / ABC DE SEVILLA

– Ceramistas, marineros, regionalismo estético, Espíritu Santo, San Jacinto, Santa Ana… ¿La hermandad más representativa de Triana?

A partir de la reorganización y su casual incorporación en los desfiles de la madrugada debido al abandono de esta jornada por la hermandad de la O, poco a poco la Esperanza se va a ir convirtiendo, junto al Cachorro, en la hermandad más representativa del barrio y la Virgen se va a convertir en santo y seña del viejo arrabal. Esta historia la forjaron algunas personalidades que han tenido gran repercusión y que he querido destacar en el libro como, José Recio del Rivero, José Sebastián y Bandarán, la infanta Luisa, José Persio, Fernando Morillo, Manolo Garrido, etc.

– Las dificultades para estrenar capilla propia, la Revolución de 1868, el incendio de 1898… Una hermandad que sobrevivió a las adversidades…

Un gran problema que siempre ha tenido la hermandad es que no había un discurso elaborado que fuera claro y conciso, a pesar de los grandes estudios realizados sobre su historia publicados por Tartessos, tanto el de 1996 como el 2011, quizás por la gran extensión de estos o por la falta de voluntad de por profundizar en esta historia. Ambas publicaciones quizás adolezcan de interrelacionar los datos de los capítulos, al haber sido realizados por diferentes investigadores, por separado estos datos estaban, pero no se había contado una historia transversal, que creara un discurso asequible que se transmita a los medios de comunicación, para que la gente tenga una idea más clara de que, como y cuando. Por ejemplo, era curioso que hasta hace tres años no se hubiera estudiado la figura de Recio como configurador de la personalidad estética de la cofradía, por tanto, cuando se hablaba de la hermandad se mencionaban muchos lugares comunes, pero en realidad había muy poca información seria y siempre se recurría a los tópicos de las flores y los andares de los pasos.

Antigua composición del misterio de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana por el puente de Triana

– El libro presenta una excelente muestra de fotografías antiguas que permiten ver estéticas que muchos desconocen, Sacra Conversación, palio negro, canastilla neoclásica, bordados decimonónicos… ¿Evolución lógica o ha habido algunos momentos en el siglo XX de pérdidas irreparables?

La hermandad desde su reorganización a finales del XIX sigue un proceso evolutivo natural que eclosiona en el regionalismo, las piezas, creadas hace ya más de cien años para la Virgen, la personalizan y la hacen única en el conjunto de las hermandades sevillanas. Las ventas de algunos de estos enseres no fueron muy lesivas, ya que las sustituciones vinieron de la mano del mismo diseñador que había creado las primeras, por lo que la continuidad y la singularidad estaba asegurada al cien por cien y, a día de hoy, es el patrimonio que sigue conservando, aunque sin renunciar a que alguna vez se pueda recuperar alguna de estas prendas.

– Divulgador de la historia y del patrimonio de la hermandad, con el gran logro de la renovación de su museo… ¿Sigue siendo la exposición y la divulgación del patrimonio de las hermandades una asignatura pendiente?

El diseño de la museología y la museografía del Tesoro ha sido un sueño hecho realidad para la hermandad y para mí. Ha sido complicado, por las limitaciones de espacio, pero a la vez muy satisfactorio, poder plasmar y contar una historia vinculada al barrio y a la ciudad y transmitir el papel simbólico de la hermandad en la sociedad sevillana, utilizando su rico patrimonio, pero también recursos novedosos propios de los museos más contemporáneos. En este caso me ha ayudado mi trayectoria en el mundo de la museología y la museografía que se ha desarrollado siempre dentro del campo del arte y la cultura contemporánea.

La difusión quizás sea la asignatura pendiente de la hermandad en particular y de la Semana Santa en general, pero hay que tener en cuenta que trabajamos con un material muy sensible y tampoco podemos caer en la trampa de musealizarlo y venderlo todo, porque podemos acabar disfrazando esta realidad de lo que no es. La auténtica SemanaSsanta es muy difícil de explicar si no la has vivido como la mayoría de los sevillanos desde niño, es una fiesta que está viva y en permanente evolución. Al tratar de centrar nuestro foco en ella para difundirla, podemos perder de vista la esencia y vender un disfraz y caer en el tópico de Bienvenido Mr. Marshall sino cuidamos el discurso de lo que queremos transmitir. Estamos inmersos en la sociedad del espectáculo, algo que ya aventuró Guy Debord en los años sesenta y quizás no debamos caer en eso, debemos ser más cautos para que no perdamos esa autenticidad.

El autor del libro, Ignacio Sánchez Rico

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Últimas noticias deManuel Jesús Roldán (Ver todo)