El manto de la Virgen de las Lágrimas en el Mercantil / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Exaltación expone el manto de la Virgen de las Lágrimas en el Mercantil por sus cien años

La hermandad conmemora el primer centenario de una de las mejores obras del bordado andaluz

Por  0:10 h.

El manto de salida de la Virgen de las Lágrimas ha cumplido un siglo desde su creación por parte de los hermanos Olmo, un pieza que portó la dolorosa en su besamanos en una de los rincones más espectaculares de Sevilla, la capilla sacramental de Santa Catalina.

Por tal motivo, esta imponente obra estará expuesta de manera magistral en el patio central del Círculo Mercantil e Industrial hasta el 11 de noviembre inclusive, de 11 a 14 horas y de 17 a 21 horas.

Una gran oportunidad de poder admirar con detalle este manto que ya estuvo expuesto en el Mercantil cuando era restaurado hace nueve años por parte de Jesús Rosado, tras la reconstrucción que acometió Rafael de Rueda, donde la hermandad mostró la recuperación de los numerosos proyectos que acometió la Exaltación.

Por otro lado, la hermandad ofrece el proceso de contrato con el taller de Olmo, los utensilios que se usaron para su confección, y parte del ajuar de la Virgen de las Lágrimas asociado a esta valiosa pieza del patrimonio con el que cuenta la Semana Santa de Sevilla.

El manto

Hablar de la historia reciente es hacerlo de una de las recuperaciones más costosas y arduas de todas las que se han realizado en este tipo de piezas en las últimas décadas. Más de un lustro de trabajos en el que fueron necesarios la combinación de artesanía y la tecnología informática de última generación.

Realizada en 1919 por el taller de Olmos, la pieza sufrió una importante descomposición de su diseño en la intervención llevada a cabo por las monjas del Convento de Santa Isabel en 1966. Éstas, no sólo cambiaron el soporte de terciopelo tradicional por un tisú azul grisáceo sino que desordenaron las piezas y el dibujo original de la prestigiosa dibujante Herminia Álvarez Udell, que quedó desfigurado.

Jesús Rosado fue el autor de esta restauración tras acudir al proyectista cordobés Rafael de Rueda que, a través de la informática, logró reconstruir el diseño de 1919. Una labor consistente en calcar las piezas del manto para su posterior escaneo digital. Todo un avance, ya que que se combina la tecnología y la tradición artesana en una restauración de estas características.

En 2019 se celebra este centenario que ha vivido durante las últimas semanas su última gran estampa. La Virgen de las Lágrimas lo ha lucido en su besamanos que ha tenido lugar en la imponente capilla Sacramental de Santa Catalina.

 

El manto de la Virgen de las Lágrimas en el Mercantil / M. J. RODRÍGUEZ RECHI