El nuevo hermano mayor de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno /A.F.

UTRERA

La hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Utrera elige a su nuevo hermano mayor

En una jornada con una participación histórica, los hermanos eligieron a Juan Jesús Fernández

Por  0:01 h.

Más de cuatrocientas personas han participado en el proceso electoral convocado por la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Utrera para la elección del nuevo hermano mayor. Una cifra histórica, ya que nunca antes se había registrado una participación de estas características, en unas elecciones en las que los votantes han elegido a Juan Jesús Fernández para que dirija los destinos de la hermandad durante los próximos cuatro años.

Fernández ha conseguido 232 votos, mientras que la otra candidatura, encabezada por Juan Apresa, se hizo con 173 votos, hubo también cinco votos en blanco y otro nulo. La urna se tuvo que cerrar una hora más tarde de lo que estaba previsto inicialmente, ante la presencia de un número tan elevado de hermanos, en una imagen que dejó largas colas incluso a las puertas de la casa de hermandad, algo poco habitual en la mayoría de los procesos electorales convocados por las hermandades utreranas.

El nuevo hermano mayor de la corporación utrerana –que tomará posesión cuando el Arzobispado ratifique los resultados- ha afirmado que su intención es que la hermandad viva «una continuidad con respecto a lo que se ha venido haciendo». Con respecto a las altas cifras de participación, Fernández explicó que «demuestra una vez más que la hermandad de Jesús Nazareno está muy viva, y que sus hermanos son capaces de movilizarse por los temas que les afectan, que les preocupan y que son relevantes».

Tras conocer el resultado deparado por las urnas, el recién estrenado hermano mayor esbozó algunas de las líneas maestras que van a encaminar el trabajo de la hermandad en los próximos cuatro años, como la creación de grupos de trabajo, el proyecto del nuevo palio para la Virgen de las Angustias o la intervención en la antigua casa del sacristán de la capilla de San Bartolomé, que se encuentra en la actualidad en muy mal estado.