PROTAGONISTAS

La incorporación de la mujer en las cofradías, diez años después

En 2008, había siete cofradías que no permitían que las hermanas pudieran vestir la túnica, algo que está plenamente normalizado hoy aunque, en este tiempo, sólo una mujer ha logrado ser hermana mayor

Por  0:32 h.

Hace una década, en las tertulias cofrades se hablaba de la incorporación de las mujeres nazarenas. En 2008, aún había siete cofradías que no permitían que sus hermanas pudieran vestir la túnica y hacer la estación de penitencia (Gran Poder, Penas de San Vicente, Amor, Quinta Angustia, Silencio, San Isidoro y Santo Entierro). Hoy, el debate sobre la igualdad de género está de máxima actualidad y centra el debate político. El decreto de monseñor Asenjo en 2011 obligó a todas las cofradías (entonces quedaban tan sólo el Silencio, la Quinta Angustia y el Santo Entierro) a integrar en sus filas a las mujeres.

Pero, a partir de ese momento, pese a que se ha normalizado por completo su participación, son contados los casos en los que han ocupado cargos de relevancia. En todo este tiempo, sólo una mujer, Maruja Vilches, ha logrado ser hermana mayor de una cofradía de penitencia en Sevilla. Y otra mujer, Marta Fernández, ocupa actualmente el cargo de diputada mayor de gobierno de Montserrat, siendo la primera en hacerlo. Sí ha habido y hay numerosas mujeres formando parte de las juntas de gobierno en cargos de gran responsabilidad e incluso forman parte activa de la organización de muchas cofradías en la calle, pero sigue siendo una presencia testimonial al respecto de la masculina, también porque en las nóminas de hermanos la presencia de los hombres es muy superior a la la de las mujeres. De hecho, en una hermandad como el Gran Poder, según la hoja informativa de febrero, de los 11.588 hermanos, 8.559 son varones y 3.029 mujeres.

La periodista Gloria Gamito / VANESSA GÓMEZ

 

La periodista y miembro de la junta de gobierno de Pasión, Gloria Gamito, considera que «necesitamos muchas más hermanas mayores, como Maruja Vilches, para que se normalice esta situación del todo, pero poquito a poco estamos ya estamos en el camino». Gloria, junto a Amalia Gómez, hizo historia en su hermandad en el año 2008 cuando accedieron a ocupar cargos en la junta de gobierno antes incluso de que se les permitiera vestir la túnica. Ella publicó en ABC un reportaje en las vísperas de la Semana Santa de 2009, titulado «Vuelven las nazarenas a Pasión», después de que se aprobara la igualdad de derechos entre ambos sexos, en el que contaba cómo las mujeres ya habían participado en la cofradía históricamente. «En Pasión, ya 1847 se les pedía que no tuvieran ‘profanidad ni lujo’ al vestir. Pero, más recientemente, en la década de los 30, hasta 1941, salían ‘penitentas’ tras el Señor de Pasión. Iban con la túnica y el antifaz pero sin capirote, y con el cirio en suspensión o con cruces. Había casos como el de las mujeres que hacían promesa y salían cuando sus maridos marcharon a la División Azul. Fueron muchas, de hecho en 1941 eran trescientas y pico. Después de que se les prohibiera, hubo algunas que salían de tapadillo, como en todas las hermandades, ayudándose de algunas personas», explica.

De esta forma, esta mujer pionera en su cofradía y que lo fue también durante su carrera profesional en ABC, cuenta que «las mujeres, desde los años 80, han pasado de ser las que planchaban las túnicas y hacían las torrijas a tener verdadero protagonismo». Así, recuerda cómo su padre no la apuntó a San Benito y al Calvario, que eran las hermandades de su casa «y, sin embargo, a todas sus nietas sí las apuntó». No era lo común entonces: «Había casos de hermanas que estaban apuntadas desde que nacieron, pero eso no era lo corriente. Eso vino luego, que esas mismas personas que no apuntaron a sus hijas, apuntaron a sus nietas».

La victoria en Pasión

Gloria Gamito explica que «no se entendía cómo en un país donde había mujeres ministras, jueces, fiscales, médicos, aún no se podía salir con un cirio por las calles. Era absursdo y hoy sería impensable», y recuerda cómo se llevó a cabo hace ahora diez años este proceso en Pasión: «Había una fuerte oposición, pero había personas como nuestra diputada de Caridad actual, Cristina Yanes, con su hermana melliza Nuria, que trabajaban de forma muy activa en la hermandad. Ellas todos los años solicitaban que querían salir, era algo testimonial, quedaba ahí. Quizá lo que ocurría en aquello momentos era que había dudas sobre si se podía ganar una votación, hasta que en 2008, Javier Criado llamó a Amalia Gómez, que es una señora impresionante por su trayectoria profesional y política, y a mí, para que fuéramos en la junta consultiva en principio. Para ello había que pedir permiso a Palacio, ya que por entonces por regla no estaba permitido. Luego decidió que fuéramos en la junta de gobierno y así se hizo. Y, el 25 de septiembre de 2008 fue el cabildo para votar y salió el sí de forma abrumadora. Y así, el 9 de abril de 2009, después de las señoras de 1847 o las penitentas de 1941, volvíamos las nazarenas a Pasión. Fue una gran alegría porque era normalizar en la hermandad lo que estaba normalizado en la calle desde que empezó la democracia».

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Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla