La Macarena en su paso de palio / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Macarena atendió a 165 personas con necesidades educativas el año pasado

Nuevo reto de la hermandad de la Macarena

Por  15:26 h.

La Asistencia Social de la Hermandad de la Macarena ha incrementado el número de actuaciones y beneficiarios en el Área Educativa durante el recién finalizado curso escolar 2018-19, atendiendo de manera directa a un total de 165 personas con diferentes necesidades educativas y académicas. La corporación macarena pretende aumentar sus actuaciones en este área de cara al próximo curso escolar para atender a más beneficiarios aún ya que considera que la educación es una necesidad básica de cualquier persona y la mejor manera de prepararla para afrontar con garantías el futuro.

En el curso escolar 2018-19, que acaba de finalizar, la Asistencia Social de la Hermandad de la Macarena ha facilitado material escolar a 150 alumnos de Primaria pertenecientes a familias desfavorecidas de colegios de la feligresía y del distrito Macarena.

Cabe recordar que, además de la entrega del material escolar, la Asistencia Social desarrolla varios programas en su Área Educativa. Gracias a uno de ellos, los voluntarios de la Hermandad han dado clases gratuitas de refuerzo a una media de 6 alumnos de 4º de ESO en situación de riesgo de exclusión social en dos institutos del distrito Macarena.

La obra asistencial de la corporación macarena también ha sufragado la matrícula universitaria a un alumno sin posibilidades económicas de hacerlo. Igualmente la Hermandad ha corrido con los gastos de los cursos de formación para dos personas sin recursos con el objetivo de mejorar su empleabilidad y aumentar así las posibilidades de acceso al mercado de trabajo.

Existen otros programas de la Asistencia Social que, de manera indirecta, han permitido a numerosas familias de la feligresía atender las necesidades escolares y educativas de los hijos. Un ejemplo es el de la Despensa Macarena, que suministra alimentos y productos de primera necesidad a más de 300 personas del barrio, posibilitando que los recursos que debieran destinar a los alimentos puedan ser utilizados para cubrir determinadas necesidades escolares de sus hijos.