150 EN SAN LORENZO

La Soledad de San Lorenzo a través del tiempo

Una muestra en el Ayuntamiento ha ayudado a descubrir la historia de la hermandad de la Soledad de San Lorenzo a través del patrimonio. Este fin de semana estará en besamanos extraordinario

Por  1:32 h.

La hermandad de la Soledad de San Lorenzo ha celebrado una exposición en el Ayuntamiento de Sevilla en el que, a través del patrimonio, ha relatado su propia historia. Lo hace con motivo del 150 aniversario de su llegada a la Parroquia de San Lorenzo, el templo en el que alcanzó la estabilidad siempre deseada por toda cofradía y un nuevo esplendor sedimentado, en buena parte, en la recuperación del patrimonio y una obra social inspirada en un sobre.

La historia de la ciudad puede leerse en el profundo y rico pasado de la corporación. Una hermandad que atravesó todo tipo de avatares, encontró apoyo en la aristocracia y llenó pasado de particularidades simbolizadas en la siguiente selección de piezas expuestas en el Ayuntamiento durante la muestra.

La Soledad de San Lorenzo en una estampa de principios del siglo XX

La primera bajo palio

La Virgen de la Soledad fue la primera dolorosa sevillana en procesionar bajo un paso de palio, estrenado en el Viernes Santo de 1606 y bordado por Francisco Ramírez con diseño de Gaspar de la Rúa. Es el que aparece retratado en esta pintura de corte popular que hoy pertenece a la pinacoteca de la hermandad del Silencio después de heredar buena parte de la colección de pinturas que había en la Iglesia de San Miguel, donde la Soledad tuvo sede.

La hermandad de la Soledad también tuvo su sede en el convento del Carmen.

La hermandad de la Soledad también tuvo su sede en el convento del Carmen.

El Convento del Carmen

La hermandad de la Soledad es una corporación que peregrina a lo largo de su historia por distintos templos. En el antiguo Convento Casa Grande del Carmen la corporación alcanzó su máximo grado de esplendor en el siglo XVII consiguiendo aglutinar en su templo un retablo de Bernardo Simón de Pineda con imágenes de Pedro Roldán y una valiosa de colección de pinturas. Esta maqueta de nueva creación recrea los volúmenes y características del templo.

La Soledad de San Lorenzo / RAÚL DOBLADO

La Soledad de San Lorenzo / RAÚL DOBLADO

La Real Maestranza

El siglo XVIII se caracterizó en la corporación por la entrada en la nómina de hermanos soleanos de personas relacionadas con la Nobleza. Estos, a su vez, pertenecían a la Real Maestranza de Caballería, algunos de los cuales ocuparon puestos de responsabilidad en la corporación. Este cuadro de Francisco de Paula Bucarelli y Ursúa, propiedad de la familia Queralt es un notable ejemplo, además, de un apellido clave en la historia de la hermandad de la Soledad. Los Bucarelli fueron marqueses de Vallermoso y condes de Gerena y, este en concreto, llegó a gobernar territorios en el Nuevo Mundo.

Una de las salas de la exposición de la Soledad de San Lorenzo en el Ayuntamiento / JUAN FLORES

La Parroquia de San Miguel

Cuando las tropas francesas arrasaron en marzo de 1810 con el Convento Casa Grande del Carmen, la hermandad encontró refugio en casas de hermanos y nuevo asilo a partir de 1811 en la Parroquia de San Miguel. El desaparecido templo mudéjar estaba ubicado en la Plaza del Duque, en el solar que hoy ocupa del edificio de los sindicatos y Hotel América.  Fue derribada por la Junta Revolucionaria surgida en Sevilla tras el estallido de La Gloriosa en septiembre de 1868.

Altar de cultos de la Virgen de Rocamador en San Lorenzo / JESÚS ROMERO

Altar de cultos de la Virgen de Rocamador en San Lorenzo / JESÚS ROMERO

Un patrimonio incalculable

La hermandad perdió en San Miguel buena parte de su patrimonio porque su cura párroco, para hacer obras en la iglesia, se había encargado de vender sin previo aviso muchas de las piezas de orfebrería y alhajas que la corporación atesoraba. Eso le impidió pujar por la reconstrucción de su templo en El Carmen cuando las tropas francesas lo abandonaron. Sin embargo, en la Iglesia de San Miguel se viviría otro periodo de crisis al ser derribada por La Gloriosa.  Por fortuna pudieron salvarse numerosas piezas de su colección pictórica que pasaron a ser custodiadas por la hermandad del Silencio en la vecina iglesia de San Antonio Abad. Un ejemplo de ello es esta “Madonna del Velo”, atribuida desde el siglo XIX a Rafael Sanzio de Urbino o la talla de San Miguel de Francisco Dionisio de Ribas.

Dos devotas rezan ante la Soledad de San Lorenzo en la capilla Sacramental / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ

Dos devotas rezan ante la Soledad de San Lorenzo en la capilla Sacramental / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ

La Soledad y la Sacramental de San Lorenzo

En 1868 llega la hermandad de la Soledad a San Lorenzo. Allí tenía su sede la Hermandad Sacramental que, a su vez, era el resultado de la fusión de varias corporaciones: La de Rocamador, la de Ánimas Benditas y la Sacramental de San Juan de Acre. En 1977 se unen la Soledad y la Sacramental de la Parroquia. Como en tantas ocasiones en la ciudad de Sevilla, la hermandad de penitencia ayudaba a la pervivencia y fortalecimiento del culto eucarístico y, a su vez, pasaba a ser propietaria de todo un legado patrimonial de siglos.

Cuadro con el Cardenal Spínola

Marcelo Spínola

A final del siglo XIX, en San Lorenzo, la dirección espiritual de la hermandad la ejercía Marcelo Spínola al ser, a su vez, párroco de San Lorenzo. El sacerdote, que fue elevado a Cardenal tras ejercer una labor intensa en pro de la educación y los pobres, debió ser alma inspiradora del famoso sobre de la caridad. Ideado en 1961 por el hermano mayor José Rueda Carrión bajo el lema “En este sobre cerrado: Tu ofrenda a la caridad. Si no puedes nada, nada. Si puedes poco: poco. Si puedes mucho, mucho”. Es sin duda, el mejor tributo a Marcelo Spínola y los pobres que puede hacer la hermandad al cabo del tiempo.