La Virgen del Rocío vestida de Pastora para la Venida a Almonte 2019 / JAVIER COMAS

ARTE E HISTORIA

¿Por qué se viste de «Pastora» a la Virgen del Rocío?

La imagen partirá a Almonte con este particular atuendo, este 19 de agosto, como manda la tradición de cada siete años

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La Virgen del Rocío partirá este lunes 19 de agosto desde la aldea hasta su pueblo de Almonte como hace cada siete años. Volverá a ser un acontecimiento histórico que llevará a este icono devocional a recorrer las arenas ataviada con un particular atuendo denominado de «Pastora» que es todo un símbolo de la iconografía internacional. Esta es su historia.

Hablar del origen del traje de traslado de la Virgen del Rocío es en la actualidad bastante aventurado, puesto que hasta el momento desconocemos si hay fuentes en las que se esclarezcan fechas, circunstancias y nombres de personas que hicieron posible este curioso atavío que el pueblo terminará denominando de «Pastora». Todo queda en el plano de lo hipotético y por tanto no es posible de momento presentar datos veraces y determinantes.

La Virgen del Rocío vestida de Pastora en el centenario del Rocío Chico en 1913

El objetivo del presente artículo no es en consecuencia establecer una historia de estos ropajes de la Virgen del Rocío, sino hablar de una iconografía y su influencia en la imagen almonteña: la Virgen Peregrina.

La Virgen del Rocío vestida de Pastora

El atuendo de la Patrona de Almonte se compone por las siguientes prendas: La esclavina (capa corta que cubre desde los hombros hasta la cintura), el vestido de amplio vuelo con cola abultada por polisón (un armazón ajustado a la cintura que eleva la zona trasera inferior) y plegada sobre el mismo y el sombrero adornado con lazos. Bajo el mismo asoman los cabellos peinados con tirabuzones, propio de las imágenes de vestir y que simbolizan un momento de alegría y fiesta, puesto que el cabello recogido o desmelenado indica todo lo contrario: luto.

La Virgen del Rocío vestida de Pastora en el centenario del Rocío Chico en 1913

Los antecedentes o similitudes

Esta vestimenta era la que usaban las señoras cuando salían de viaje para protegerse de las adversidades del camino como el sol, la lluvia o el frío y ajustándose a las mismas se crea un curioso precedente, muy desconocido en Andalucía pero que alcanzó cierta difusión por el mundo hispánico: nos referimos a Nuestra Señora del Refugio- Divina Peregrina de Sahagún (León). Se trata de una obra de Luisa Ignacia Roldán realizada en 1687 que se veneró en el Colegio-seminario de la misma ciudad hasta la Desamortización. La iconografía de esta imagen está asociada al Camino de Santiago, por lo cual viste como los peregrinos que lo realizan: saya, manto largo, esclavinas, sombrero (alternado con corona) zurrón y bordón o bastón.

Divina Peregrina de Sahagún (León)

Causó bastante impresión la llegada de la misma y su devoción, hizo que la iconografía se extendiese por las zonas ligadas a la ruta jacobea así como por América, gracias a estampas, grabados y pinturas e incluso esculturas de bulto que siguen su iconografía. Ejemplos de lo que decimos encontramos en Pontevedra (anónimo, hacia 1757, Santuario de su nombre), Villaverde de Pontones (Cantabria, anónimo siglo XVIII, Monasterio de Santa Cruz) o Zamora (Ramón Álvarez, 1884, Iglesia de San Antolín), así como pinturas de la Iglesia del Carmen de Faro (Portugal) o del Museo Regional de Querétaro (México, Luis Berrueco, siglo XVIII).

Santa Isabel de Portugal peregrina

El carácter itinerante de estas prendas lo vemos también en representaciones de los santos que han sido viajeros o que realizaron algún tipo de peregrinación como Santa Isabel de Portugal, Santa Teresa de Jesús, San Roque o el propio Santiago en su tradicional iconografía jacobea, así como en la representación de los pasajes del Adviento y Navidad.

Huida a Egipto (siglo XVIII), anónimo. Fundación Lázaro Galdiano

Como preparación a la misma, era costumbre generalizada la celebración de una novena llamada «de jornaditas», de la que tenemos constancia en Sevilla desde 1677, cuando el Maestro de Ceremonias de la Catedral Diego Díaz de Escobar las manda suprimir tras una consulta a la Sagrada Congregación de Ritos. Sin embargo, esta prohibición o duró escaso tiempo o simplemente no se llevó a efecto, puesto que consta como en las parroquias se continuaron celebrando.

Las Jornaditas de Castilleja de la Cuesta

En las mismas se observa una paraliturgia, en la que se montan escenas que rememoraban el camino  emprendido por José y María desde Nazareth hasta Belén. En la actualidad podemos contemplar en lugares como Castilleja de la Cuesta, Carrión de los Céspedes o Gines (todos en la provincia de Sevilla) grandes devociones marianas de estos pueblos (Virgen de la Soledad, del Rosario y de Belén) en los presbiterios de sus parroquias con sus sombreros y bordones en la mano indicando precisamente el viaje que están realizando, como también ocurre en otro pasaje posterior: la Huída a Egipto.

Huida a Egipto, Francisco de Zurbarán (1640), Museo de Besançon

En 1703 aparece una nueva iconografía en el arte español; la Divina Pastora. Ideada por Fray Isidoro de Sevilla, será plasmada por Alonso Miguel de Tovar en pintura y por Francisco Antonio Gijón en escultura, según las directrices del citado fraile capuchino. Fue muy tajante en la descripción de los atributos que debía llevar así como su vestimenta: la Virgen sentada en las praderas celestiales, acogiendo un cordero que le trae unas flores con la mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene un cayado. Viste túnica cubierta por pellica de pieles, manto con el que arropa al animal y la cabeza aparece tocada con sombrero y peinada con tirabuzones.

Pastora de Santa Marina saliendo de su capilla / JAVIER COMAS

Pronto tuvo bastante aceptación por el pueblo y por la familia de Felipe V, que tuvo la oportunidad de conocerla en persona en la Parroquia de Santa Marina durante el lustro real (1729-33). Su difusión por los territorios del mundo hispánico fue rápida y eficaz gracias a los rosarios y predicaciones, así como por la cantidad de estampas, pinturas e imágenes que se realizaron de la misma.. El impacto entre los fieles fue tal, que poco a poco toda imagen mariana que apareciese con sombrero y tirabuzones fue asociada al icono pastoreño y denominada de ese modo. Un ejemplo de ello lo encontramos en el Inventario de bienes del Rosario de Santa Catalina de Sevilla: cuando a principios del siglo XIX se enumera el ajuar de su titular se cita un sombrero de paja con flores de tela para «vestir a la Virgen de pastora» en la novena de jornaditas. Es decir, lo que era un traje de viaje ha sido ya asimilado por el pueblo con otra a iconografía diferente.

Huida a Egipto (siglo XVII), Willem Van Herp II, Museo del Prado

Esto es precisamente lo que va a ocurrir en el caso de la Virgen del Rocío, puesto que estos dos elementos referidos que configuran en el imaginario popular la visión de la Divina Pastora son tan potentes que toda imagen mariana que los porte, con independencia de que represente o no la idea de Fray Isidoro será denominada como tal.

Pintura de la Virgen Divina Peregrina

¿Cuando comienza a vestirse con sus ropas de viaje a la Virgen del Rocío?

Como ya he mencionado, es un tema que está aún por investigar por parte de los historiadores rocieros, que por el momento no han aportado una fecha exacta de este hecho ni de quién parte la iniciativa.

De principios del siglo XX hay fotografías de traslados en los que la imagen ya aparece vestida tal como la vemos en la actualidad. El hecho de que no se destacase en la prensa el atavío de la misma, nos aporta el indicio de que este no era algo novedoso, sino una costumbre ya antigua. Lo único que nos aporta algo de luz a este respecto es uno de los elementos textiles: la primitiva esclavina, bordada en oro sobre terciopelo rojo datada a finales del XVIII. Bien podría ser este momento con  en el que se comenzase a vestir de este modo y curiosamente coincide con la datación que se da de otra prenda similar usada por una imagen mariana vecina: la Virgen de las Mercedes de Bollullos del Condado (Huelva), que anualmente es trasladada a su pueblo con motivo de sus fiestas y sobre su manto se le coloca una esclavina roja bordada en oro.

Virgen de las Mercedes de Bollullos del Condado

Curiosamente, otra gran devoción andaluza ya se vestía también de modo similar a la Virgen del Rocío por estas fechas con motivo de sus traslados; nos referimos a la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena (Córdoba) y del campo andaluz. La primera representación de la misma ataviada para un traslado es un grabado en el que se da constancia de cómo la imagen volvió a su santuario tras visitar su pueblo, vestida de ese modo el 26 de septiembre de 1802.

Anónimo quiteño (1700). Colección del banco de la República de Colombia

Como vemos, no era del todo extraño para esas fechas que una imagen mariana con motivo de una ida a su pueblo, fuese vestida de esta manera, siendo sus más que probables influencias las «jornaditas de Adviento» y la moda del siglo XIX, quedando en el aire la duda de algún tipo de influencia de la Divina Peregrina de Sahagún, cuya imagen muy bien pudo haber llegado a tierras andaluzas por alguna estampa.

No vemos muy probable que fuesen las predicaciones de los capuchinos las que hiciesen que imágenes de gran devoción se adaptasen a presentarlas como la Divina Pastora: reiteramos nuestra hipótesis de que se trata más bien de una asimilación de una iconografía a otra por la similitud de los aditamentos de la cabeza, que en última instancia es lo que junto con la silueta queda en la retina del fiel. Esto es lo que ha hecho que el pueblo haya dado este sobrenombre a la Virgen del Rocío, que si bien no obedece a una realidad iconográfica, sí lo es teológica y respetable por los usos y costumbres de sus devotos.

Aunque no quede claro en qué fecha exacta ni qué imagen sea la primera en usar estas galas, sí que será la Patrona de Almonte la que quede convertida en icono de referencia, puesto que el «traje de pastora» será adaptado y copiado por otras imágenes que también son trasladadas a sus pueblos como es el caso de la Virgen de Escardiel en Castilblanco de los Arroyos, la Virgen del Carmen de Lantejuela o la Virgen del Rosario del Cuervo (todos en Sevilla).

La Virgen del Rocío vestida de Pastora