La Virgen de los Ángeles de los Negritos regresa a San Roque, más de medio siglo después

Desde San Roque partirá a la Catedral, pero antes, la parroquia acogerá la celebración del triduo y besamanos de la coronación

Por  2:12 h.

Cincuenta y cinco años después, más de medio siglo ha pasado para volver a tener a la Virgen de los Ángeles de los Negritos en la parroquia de San Roque. Un hecho propiciado por su coronación canónica. Aquí, celebrará los cultos preparatorios, volviendo a salir desde este lugar, recordando a cuando lo hacía en la tarde del Jueves Santo. 

Poco antes de las siete y media de la tarde se abrían las puertas de la capilla. A pesar de las altas temperaturas, de ser un día laborable y recién acabada la Feria, el público acudió como es costumbre en este tipo de actos extraordinarios. Representaciones de los grupos jóvenes de las distintas hermandades formaron parte de este cortejo. Al fondo, el Cristo de la Fundación presidiendo el templo, junto a la Virgen de los Ángeles colocada en las andas. El párroco de San Roque, Ramón Valdivia, comenzaba el rezo del Santo Rosario, con la dolorosa mirando al crucificado de Ocampo. 

Llegó el momento, la Virgen de los Ángeles cruzaba el dintel de su capilla, sonaba la campana, llovían buganvillas desde lo más alto del templo. Era una despedida hasta dentro de seis días, cuando vuelva a casa coronada.

La Virgen de los Ángeles e los Negritos / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

El humo del incienso y el sol daban una imagen única, poco habitual en esta imagen, que ahora sí salió a la calle, ante la atenta mirada de Machín. Calles engalanadas, con letanías de la Virgen. Llegaba al colegio de las Trinitarias, uno de los instantes más esperados. Se instaló un altar, se rezó, hubo ofrenda de un instante que recordarán por siempre. Finalizó con la salve.

Así prosiguió hasta alcanzar la comunidad neocatecumenal. Caía el sol, la Virgen se adentraba en Gonzalo Bilbao y Arroyo, donde volvieron a llover pétalos, mientras sus hermanos se relevaban para para portar a la dolorosa. Minutos antes de las diez de la noche hacía la entrada en la parroquia de San Roque, el rezo finalizaba ante el altar de la Virgen de la Sierra y los titulares de San Roque. A su llegada, la colocaron en el altar mayor, donde se celebraría una eucaristía con la juventud que participó en este rosario extraordinario.