MÚSICA

Las agrupaciones musicales: del ostracismo a la nueva moda en Sevilla

En 15 años, se ha duplicado el número de cofradías de Sevilla que llevan este tipo de formación musical

Por  11:42 h.

Hubo un tiempo en que aquellas bandas herederas del estilo de la Guardia Civil estaban en su punto álgido. Surgieron agrupaciones musicales en la ciudad dentro de las propias hermandades. Pero algo ocurrió y, como la Semana Santa es también cuestión de modas, pasaron al ostracismo. La Autoridad consideró que determinados instrumentos no eran acordes al espíritu penitencial de una cofradía e incluso se prohibieron marchas. «Alma de Dios» es el caso más paradigmático. Comenzaron a estar hasta mal vistas en algunos sectores. Cofradías como la Exaltación, la Trinidad, San Bernardo, el Buen Fin y muchas más decidieron pasarse al estilo de la Policía Armada. Pensaban que los pasos iban mejor con las marchas de cornetas y tambores, las más clásicas procedentes de Málaga.

Hace sólo 15 años, las agrupaciones musicales estaban tan denostadas que en la Semana Santa de Sevilla tan sólo sonaban en Torreblanca, Divino Perdón, La Paz, La Hiniesta, el Beso de Judas, San Esteban, San Benito, Los Gitanos y el Resucitado. Nueve hermandades de las 60 que salían a la calle con nazarenos por aquellas fechas (contando también las vísperas), seguían apostando por este estilo musical. A estas formaciones se les acusaba del excesivo uso del flamenco a la hora de componer sus marchas, prescindiendo en muchos casos del clasicismo.

A pesar de esta degeneración de su propio estilo, las bandas herederas de la antigua Guardia Civil fueron asentándose y abandonando poco a poco esa nueva tendencia que las condenó. Hoy, las hermandades vuelven a confiar en las agrupaciones musicales. La última en adoptar este estilo es Santa Genoveva, cuya junta de gobierno decidió disolver su propia banda de cornetas y tambores y ha contratado a la Pasión de Linares. En estos 15 años, se ha duplicado el número de cofradías de Sevilla que llevan este tipo de formación musical, pasando a ser 18. Este crecimiento viene auspiciado por la apuesta de las nuevas hermandades de vísperas (en 2003 salían 60 y ahora lo hacen 70 en Semana Santa), donde las agrupaciones musicales son mayoría abrumadora. Pero, también, porque algunas de las cofradías históricas recuperaron este estilo, abandonando las cornetas y tambores. Son los casos de Jesús Despojado (2005), El Carmen (2013), Montesión (2006) y, ahora, Santa Genoveva (2019). De cara a la próxima Semana Santa, aún no se conoce qué tipo de formación musical acompañará al nuevo paso del Cerro del Águila, que saldrá por primera vez en 2019.

El caso de Arahal

El nuevo gusto por las agrupaciones musicales ha deparado un caso curioso. Si antaño era Santa María Magdalena de Arahal la más prolija en la Semana Santa, tocando todos los días en la capital, ninguna de las hermandades que han incorporado este estilo ha contado con la agrupación que lo creó. Arahal sigue acompañando en Sevilla únicamente al Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta. Las cofradías han preferido contar con agrupaciones más modernas o, incluso, con algunas de fuera de la provincia como la Pasión de Linares.

La formación que en su día dirigió Manuel Rodríguez Ruiz y que en su día fue una auténtica revolución, sigue estando denostada en la capital hispalense, pese a que su calidad musical está al nivel de las mejores.