Devotos del Cautivo de Santa Genoveva en su besamanos / J. J. ÚBEDA

Las misiones, una «nueva normalidad»

Tras la estela del Gran Poder en Tres Barrios, Santa Genoveva proyecta llevar al Cautivo a las Tres Mil Viviendas

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Reportaje publicado en la revista Pasión en Sevilla del mes de julio.

Sevilla vuelve a encabezar otra vez la lista de la vergüenza y consolida a tres de sus barrios entre los cuatro más pobres de España. El Polígono Sur y Tres Barrios lideran el ránking con menor renta anual por habitante del país y, en cuarto lugar, se sitúa Torreblanca. Las hermandades no son ajenas a esta realidad y han puesto el foco en estas barriadas con el objetivo de hacer visible el problema al resto de la población y a las administraciones, incapaces de darle una solución.

La crisis del Covid-19 ha agravado aún más la situación en estos barrios marginales de Sevilla, donde la economía sumergida está tan extendida y se ha visto afectada por el parón de la actividad en estos meses de confinamiento. En este contexto, justo cuando Andalucía entraba en fase 1 de la desescalada, el hermano mayor de Santa Genoveva, José Enrique González Eulate, anunciaba que la corporación iba a celebrar una misión en las Tres Mil Viviendas siguiendo la estela de la que viene desarrollando el Gran Poder en Tres Barrios desde hace un par de años y que debía materializarse con el traslado del Señor en octubre.

Ésta es una «nueva normalidad» de las cofradías a la hora de celebrar eventos extraordinarios. Santa Genoveva ha recogido el guante después de que el arzobispo recomendara a las hermandades «copiar» la forma con la que el Gran Poder está celebrando el cuarto centenario de su hechura.

El Cautivo de Santa Genoveva, en la puerta de San Sebastián en su traslado de ida / M.J. RODRÍGUEZ RECHI

La cofradía del Tiro de Línea está proyectando llevar al Cautivo a la parroquia de Jesús Obrero de las Tres Mil Viviendas por el 75 aniversario fundacional (de la hermandad sacramental que está fusionada con la de penitencia), siempre y cuando la autoridad eclesiástica dé su bendición. Esta imagen, considerada como el «Gran Poder de los barrios» por su enorme tirón devocional, iría al Polígono Sur en misión de evangelización. Es decir, marcharía a un barrio en el que, además de la pobreza material, está a la orden del día la pobreza espiritual. Y esto, a su vez, serviría de denuncia social y pondría el foco en la grave situación que viven tantos vecinos de esta barriada.

Mientras se tramita por los cauces adecuados el traslado del Cautivo, la hermandad en estos meses está preparando la obra social que conllevará esta efeméride y que irá enfocada a la atención de este entorno colindante con la feligresía de Santa Genoveva, donde radican numerosos hermanos y devotos. En cualquier caso, la celebración presencial de esta misión se aplazaría hasta que la crisis sanitaria haya pasado del todo.

El Gran Poder en el presbiterio de la basílica / JUAN FLORES

¿Qué hará el Gran Poder?

Por su parte, en San Lorenzo tienen claro que el Señor irá a Tres Barrios y Amate, si no en octubre de 2020, otro año más adelante. El hermano mayor, Félix Ríos, avanzó en ABC que la misión no está estrictamente ligada con el aniversario de la imagen de Juan de Mesa. De esta forma, el Gran Poder valora ya casi con seguridad el aplazamiento del traslado y la estancia del Señor en las parroquias de la Blanca Paloma, las Candelarias y Santa Teresa previsto para los meses de octubre y noviembre de este año.

Un evento de estas características resultaría multitudinario e incompatible con las medidas de seguridad que impone esta «nueva normalidad» hasta que se encuentre una vacuna, algo que no se espera que suceda antes de otoño. El Gran Poder, por lo tanto, esperará como mínimo a 2021 para visitar estas barriadas en las que ya se encuentra trabajando la hermandad desde hace dos años con un programa de voluntariado con las parroquias ayudando en distintas áreas a los vecinos con dificultades. De hecho, casi toda la obra que desarrolla la Bolsa de Caridad está enfocada a paliar la grave crisis que se vive en Los Pajaritos, las Candelarias y Amate. 

No se entendería que esta misión evangelizadora no se completara con la presencia del Señor de Sevilla, algo que ansían los vecinos y que ha propiciado incluso que se hagan pequeñas obras de adaptación en las parroquias adonde irá para acoger al Gran Poder. De hecho, el arzobispo monseñor Juan José Asenjo ha dado el visto bueno a que, llegado el caso, se aplace el traslado ya que no es una salida «ordinaria». 

El Señor de la Sentencia de la Macarena, en el Hospital de la Macarena. Metáfora de lo que llegaría poco después / MANU GÓMEZ

La «nueva normalidad»

Aunque en 2020 está previsto que se celebren otras tres procesiones extraordinarias —el Cerro en septiembre, la Lanzada en octubre y el Carmen en noviembre— al estilo tradicional, en el seno de las hermandades comienza a calar la idea del Gran Poder y también Santa Genoveva. En la Macarena, aunque se descartó la salida de la Virgen este año por el 425 aniversario fundacional de la hermandad, se llegó a plantear la posibilidad de que la Esperanza saliese para ir al hospital que lleva su nombre y a residencias de ancianos.

Esto lo comentó el hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, en una entrevista en ABC hace un año. «Si sacamos a la Virgen será para hacer algo parecido a lo del Gran Poder», dijo. Y fue justo antes de que ocurriera la tragedia del coronavirus, que se ha cebado especialmente con las residencias de ancianos.

Finalmente, aquella idea planteada no se materializó y se prefirió que todos los cultos tuvieran carácter interno, salvo el vía crucis del Señor de la Sentencia, que sí se celebró de forma especial llevando a la imagen a las puertas del Hospital Virgen Macarena. Éste fue el último gran acto que celebraron las cofradías de Sevilla, junto con el Vía Crucis de los Gitanos, antes de que se decretase el estado de alarma que acabó con la Cuaresma y la Semana Santa de 2020.

Encuentros del Gran Poder y las Penas y de las Angustias con la Soledad en las Misiones de 1965

Encuentros del Gran Poder y las Penas y de las Angustias con la Soledad en las Misiones de 1965

La gran misión

Esta nueva forma de celebrar las efemérides en las hermandades tiene varios precedentes históricos. En 1965, el cardenal Bueno Monreal organizó el mayor acto celebrado hasta la fecha en cuanto a la participación de imágenes. La Santa Misión llevó a 55 hermandades a las periferias de la ciudad durante 15 días. Era allí donde había que establecer esos centros de oración, donde más falta hacía y sigue haciendo la presencia del Señor y la Virgen y en un contexto en el que la religiosidad popular se consideraba como algo residual y sin utilidad alguna por parte de la Iglesia, después de los movimientos renovadores tras el Concilio Vaticano II. 

A las procesiones de rogativas, de acción de gracias o los Santo Entierro magnos se le unía esta otra fórmula, más efectiva si cabe para remover conciencias y asistir espiritual y materialmente a los pobres. Ahora, 55 años después, esta «nueva normalidad» podría quedar establecida, si así lo quiere el futuro arzobispo que llegue a la Sede hispalense precisamente este octubre tras la jubilación de monseñor Asenjo.

El Gran Poder, en la avenida de Eduardo Dato en las misiones de 1965

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla