La Virgen del Dulce Nombre de Bellavista / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Las últimas imágenes de la Virgen del Dulce Nombre de Bellavista antes de la restauración

Darío Ojeda intervendrá a la talla de Luis Álvarez Duarte en los próximos meses

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La Virgen del Dulce Nombre de la hermandad de Bellavista ha sido retirada del culto el pasado sábado 12 de septiembre, el día de su festividad litúrgica. En los próximos meses la imagen de Luis Álvarez Duarte estará en proceso de restauración por parte de Darío Ojeda Cordero, hermano de la corporación y Graduado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de Sevilla. La firma de la intervención se realizó delante de la imagen, en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, sede actual de la corporación del Viernes de Dolores desde hace algo más un año por estar su iglesia en reconstrucción.

No hubo rezo del rosario por las calles de la feligresía como ocurre cada 12 de septiembre, pero en sustitución la dolorosa permaneció expuesta en «besamanos» durante toda la jornada, dando paso a una eucaristía que sirvió como despedida hasta la vuelta de la restauración.

Una ocasión especial que supuso poder admirar a la talla luciendo el manto bordado de salida de la patrona de Lebrija, la Virgen del Castillo, una imagen muy antigua que ha estrenado un nuevo manto, presentado y bendecido por el arzobispo de Sevilla, Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina. 

Sin duda, una jornada emotiva a la que acudieron multitud de fieles, llenando el altar con flores como muestra del cariño que tiene el barrio de Bellavista con su Virgen del Dulce Nombre.

La Virgen del Dulce Nombre de Bellavista / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Virgen del Dulce Nombre

La Virgen del Dulce Nombre de Bellavista es una talla de más de 50 años. Fue bendecida por el párroco de San Lorenzo por aquel entonces, José Camacho. La historia de su ejecución surgió de querer crearse una parroquia en el barrio en 1968. El primer párroco fue el padre José Antonio Pérez Domínguez de la Rasilla. Al comprobar la poca asistencia a la iglesia, se le ocurrió el crear una hermandad y traer a una dolorosa que le fue encargada a Álvarez Duarte.

El 22 de agosto de 1969  llegaba al barrio de Bellavista, festividad por aquel entonces del Inmaculado Corazón de María. De forma privada era trasladada hasta colegio Santa María para salir en procesión hasta la que iba a ser su sede. Dos días más tarde, quedaba expuesta en besamanos, lo que produjo una gran asistencia de fieles.

Con motivo de su llegada, tuvo la coronación popular el 12 de septiembre de 1970, día de su festividad. «¡La Virgen no tiene corona!», era la expresión de todos los vecinos. La Carretería cedió una presea. El párroco inicio el 23 de septiembre de 1969, la tarea solicitar donativos, la conocida por aquel entonces perra gorda, llegando a obtener los suficientes ingresos para poder realizar la añorada corona.

En el mes de septiembre, cuando la Virgen alcanzó la Plaza de las Cadenas en su salida en el día de su festividad, el párroco le impuso la corona confeccionada por Jesús Domínguez, conseguida por la aportación dada por la gente del barrio. Perteneció a la hermandad sacramental hasta 1975, momento en la que se disolvió. Ya en 1992, surge la idea de crear una corporación penitencial sobre las imágenes que residían en el templo. Dos años más tarde obtuvieron el título de agrupación parroquial. Desde 1999, la dolorosa sale bajo palio junto al Señor de la Salud y Remedios cada Viernes de Dolores.

La talla

La talla mide 1.80 centímetros, siendo una de las obras de las dolorosas de mayores dimensiones. «Se intentó que tan preciosa imagen recogiera en sí el momento en que la Virgen María, consciente del fruto de sus incontables Dolores y de su Compasión al pie de la cruz, esperaba ya anhelante la Resurrección».