REVISTA PASIÓN EN SEVILLA

El libro de los muertos de San Nicolás, la curiosa insignia que estrenó la Candelaria en la Semana Santa 2019

El archivero de la Candelaria, Martín Carlos Palomo, ha recopilado los nombres de todos los hermanos fallecidos en los 98 años de historia de la hermandad de penitencia y, anteriormente, de los de la sacramental, en un libro que salió tras el Señor de la Salud el pasado Martes Santo

Por  1:15 h.

En el Antiguo Egipto, había una especie de manual de instrucciones mediante el cual, a través de rituales, los difuntos podían superar el juicio de Osiris, el dios de la resurrección. Se le denominó «el libro de los muertos». Algo así como la «Divina Comedia» de Dante. Pero, más allá de la mitología egipcia, los cristianos incluyen en el Credo de los apóstoles la «comunión de los santos», es decir, la intercesión del cuerpo místico de Cristo y de la Iglesia triunfante: la unión espiritual entre todos los cristianos, vivos y muertos.

Siguiendo esta doctrina, las hermandades a lo largo de la historia han honrado a sus difuntos y han perpetuado su recuerdo. En San Nicolás, hace un año, hay un hombre recopilando en los archivos los nombres de todos los hermanos que murieron perteneciendo a la Candelaria o, previamente, a la hermandad Sacramental. Su nombre es Martín Carlos Palomo García, archivero de la corporación y la persona que mejor conoce los anales de esta cofradía casi centenaria.

A propuesta del fiscal de la junta de gobierno, Valeriano Martín Suárez, el archivero se puso manos a la obra para realizar un libro-caja que saliera en la cofradía, justo detrás del paso del Señor de la Salud, al que se le irían añadiendo cada año los hermanos recientemente fallecidos, como ya hacía la Vera Cruz de Valencina de la Concepción. De esta forma, una vez aprobado por unanimidad por la junta de gobierno, Martín Carlos Palomo recopiló casi 600 nombres de hermanos que en su día pertenecieron las cofradías que residían en San Nicolás, que se fusionaron en 1977.

El libro de los difuntos de la Candelaria / RAÚL DOBLADO

Para realizar esta memoria de todos los antepasados de la hermandad, el archivero consultó los libros de hermanos, las fichas, por testimonios de las propias familias y las esquelas publicadas en la hemeroteca de ABC, datando también la fecha del fallecimiento para ordenarlos por año.

Y, de esta forma, fue componiendo este libro que actualmente tiene cuarenta páginas. Para las cubiertas, la Candelaria encargó al taller de orfebrería Hermanos Ramos Espinosa, que ejecutaran el diseño en plata con motivos inspirados en el paño mortuorio de la hermandad sacramental, del siglo XVIII, sobre cuero negro, y la encuadernación al taller de Alés. En la cartela frontal aparece en latín la leyenda «Ego Sum Resurrectio et Vita» («Yo soy la Resurrección y la vida»), y las fechas 1631 y 1921 (las de la fundación de la hermandad sacramental y la de penitencia. En las cartelas de los ángulos figuran los símbolos de San Nicolás, el JHS, el anagrama de María y el viril sacramental.

«Se trata de hacer una memoria a todos los que precedieron», afirma Martín Carlos Palomo, que añade que la idea fue «estupendamente acogida». Se incorporó como una insignia, tras la banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, abriendo el tramo de los penitentes. El libro, portado por un hermano con guantes, como si fuera el de reglas, iba escoltado por cirios apagados. «El año que viene a lo mejor puede ir escoltado por varas», señala el archivero, que apunta también la emoción que causó entre los hermanos de San Nicolás el hecho de que en la cofradía, dentro de ese libro, fuera el nombre de un ser querido, cerca del paso del Señor.

En este sentido, Palomo García explica que el hermano que lo portó este pasado Martes Santo lo solicitó por antigüedad y que, al terminar la estación de penitencia, contó que algunas personas hacían reverencias ante el libro conocedores de que el nombre de su familiar aparecía en el libro. «Simboliza el recuerdo anual en la estación de penitencia de todos aquellos que nos antecedieron en la hermandad y nos legaron la corporación que conocemos y amamos», dice.

El archivero de la Candelaria, Martín Carlos Palomo

Casi 5.000 hermanos

Pese a que el libro sólo recopila los nombres de aquellos hermanos que fenecieron perteneciendo a la nómina, ya que es la única forma de tener un registro de bajas por fallecimiento, Martín Carlos Palomo señala que a lo largo de toda la historia de la Candelaria ha habido un total de 5.000 hermanos aproximadamente. Actualmente hay 3.000, por lo que se le suman otros 600 fallecidos y, el resto, se dieron de baja. «El libro tiene una fiabilidad del 90-95% y lo podemos ampliar», asegura.

El archivero se ha remontado a los libros más antiguos de la hermandad, los que pertenecieron a la sacramental, y ha añadido también sus nombres, entre ellos, por ejemplo, una religiosa del cercano convento de las Vírgenes o el por entonces ministro muñidor.

Hermanos ilustres

En su labor investigadora, ha descubierto que, por ejemplo, el imaginero José Montes de Oca —que talló el conjunto escultórico de la Piedad de los Servitas o el San Juan Evangelista de los Javieres— murió siendo hermano de San Nicolás. También, los condes de Ibarra o numerosos fallecimientos en el siglo XIX víctimas de la fiebre amarilla o el cólera.

Entre los hermanos ilustres que ha tenido la hermandad de la Candelaria aparecen nombres como el de Perico Chicote, el gran barman de la Gran Vía de Madrid, o el de José Ruiz Escamilla, más conocido como Pepe «El Planeta», devoto de aquel Nazareno de tamaño académico, con la túnica tallada, que llegó en 1880 procedente de la Antigua y Siete Dolores para cubrir el hueco que dejó el Señor de la Salud de los Gitanos.

Cuentan que a aquel vecino de la calle Guardamino, junto a la Alfalfa, le cayó gravemente enferma una hija a la que los médicos desahuciaron. Acudió a pedirle al Señor por la salud de su niña y se obró el milagro. La pequeña sanó y, como agradecimiento, fundó una cofradía para sacarlo en procesión. Una hermandad que honra a sus muertos y que nació, precisamente, del milagro de la vida.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla