Los Cristos de las Cinco Llagas

Por
Actualizado:

La hermandad de la Trinidad ha contado a lo largo su varias veces centenaria historia distintos crucificados de las Cinco Llagas.

El más antiguo que se tiene constancia es una imagen que en la actualidad preside el salón de actos de la casa de hermandad de esta cofradía del Sábado Santo, aunque antes tuvo que existir algún otro desde el origen de la hermandad en el siglo XVI.

El antiguo Cristo

Esta imagen, de autoría desconocida, está policromada y es tamaño natural, mide 1,75 metros. Está datado su origen en la mitad del siglo XVII, aunque ha sufrido a lo largo de su historia varias modificaciones, circunstancia que se refleja incluso en los materiales de construcción de la talla, donde se emplea pasta, madera y telas encoladas.

En 1746 sufrió una remodelación integra, ya que incluso se la añadió medio cuerpo nuevo lo que obligó a repolicromar al crucificado entero. En aquellos años lucía pelo natural.

Juan de Astorga, quien realizara la Virgen de la Esperanza, dolorosa de esta hermandad de la Trinidad, el 14 de marzo de 1824 estuvo presente en un cabildo general de hermanos donde afirmó que se debería cambiar este titular por los daños que tenía esta imagen por su antiguedad.

Los cofrades de esta corporación penitencial se opusieron y encargaron una restauración al escultor Cesario Ramos. Esta intervención fue acusada que se bendijo, de nuevo, la talla el 30 de marzo de 1825.

Varias restauraciones

Desde el siglo XIX sufrió varias restauraciones de importancia. En el año 1884 tuvo el privilegio Manuel Gutiérrez Reyes.

En los años 1907 y 1918 fue el imaginero Ángel Rodríguez Magaña quien actuó sobre este antiguo crucificado. En el año 1950 se produjo la última restauración sobre este Cristo de las Cinco Llagas, labores que ejecutó el escultor Carlos Bravo Nogales, reencarnando, de nuevo, a esta imagen, siendo la policromía actual de la talla.

Los Cristos de Hernández León

El 19 de febrero del año 1978 la hermandad de la Trinidad en cabildo de carácter extraordinario acuerda sustituir la imagen de su crucificado de las Cinco Llagas. Para tal efecto la junta de gobierno de esta cofradía del Sábado Santo acordó que fueron el imaginero Manuel Hernández León el que realizara esta nueva talla de una terna compuesta, además, por Luis Álvarez Duarte y Luis Ortega Bru.

El 18 de noviembre de 1979 en cabildo general se escogió uno de los dos modelos presentados por Hernández León. La nueva imagen del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas fue bendecida el 4 de marzo por el Cardenal José María Bueno Monreal. Las grandes dimensiones el crucificado el propio autor realizó el año siguiente otra imagen igual que la anterior pero de menor tamaño.

El Cristo del Álvarez Duarte

Este segundo Cristo de las Cinco Llagas de Hernández León fue sustituido por otro crucificado ejecutado por el insigne imaginero Luis

Álvarez Duarte. El 2 de diciembre de 2001 se celebró un cabildo general extraordinario en la hermandad de la Trinidad donde se acordó que este escultor realizara este nuevo Cristo para su hermandad.

El 28 de febrero de 2002 fue bendecido por el sacerdote, Antonio Jesús Rodríguez de Rojas actuando como madrinas las comunidades de Instituto de Hermanas Trinitarias y del Beaterio de las Santísima Trinidad de la ciudad.

Misterio que lo acompaña

El Santísimo Cristo de las Cinco Llagas está en la actualidad acompañado en su paso de misterio por el Santo Varón Nicodemus, obra del imaginero Antonio J. Dubé de Luque (1998) y, al pie de La Cruz, José de Arimatea, realizado por Rodríguez Magaña. A ambos lados, San Juan, de autor desconocido, y la Virgen de la Concepción, ésta última realizada por Antonio Bidón en 1958. En el frontal, María Magdalena, María Cleofás, y María Salomé realizadas por Manuel Flicchi y Rodríguez Magaña.