La Virgen de la Victoria / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Los detalles del besamanos extraordinario de la Virgen de la Victoria

En el Sagrario, la Virgen de la Victoria recibe el beso de los sevillanos en los días previos a su coronación

Por  2:20 h.

Por primera vez, la Virgen de la Victoria de las Cigarreras está en besamanos extraordinario en la parroquia del Sagrario, un acontecimiento que celebra con motivo de su coronación canónica.

Durante tres días está situada en el presbiterio de este templo situado en la misma Catedral de Sevilla, delante de uno de los grandes retablos del barroco, obra de Pedro Roldán, iluminada por los blandones de plata de la Virgen de los Reyes y flanqueada por dos de los cuatro ángeles de Pedro Roldán, los únicos elementos que se conservan del antiguo paso del Cristo de la Púrpura, siendo tallados en madera policromada en 1666, siendo restaurados por última vez por Enrique Gutiérrez Carrasquilla entre los años 2008 y 2009. A finales del siglo XIX fueron adaptados para figurar en el misterio de la Sagrada Columna y Azotes.

La Virgen de la Victoria porta su manto de besamanos, realizado por Jesús Rosado con diseño de Rafael de Rueda. Una pieza a utilizar para culto interno, traslados o el rosario de la aurora, inspirados en el último manto de corte que uso la Reina Victoria Eugenia, quien fuera Camarera Mayor y Perpetua de la Virgen de la Victoria desde 1906. Se conserva en el Palacio Real de Aranjuez. En el centro figura el escudo de las Armas Reales, adoptado por Carlos III y que se usaba hasta tiempos de Alfonso XIII.

Por otro lado, luce la saya de terciopelo azul bordado en oro y sedas, ejecutado por el taller de Santa Bárbara en 1995. En el tocado, lleva la réplica de la medalla de la ciudad, entregada hace unos días por el alcalde, Juan Espadas, junto al escudo de oro de la hermandad de las Cigarreras.

Por primera vez se puede ver a la Virgen de la Victoria con la nueva diadema, una pieza de los Hermanos Delgado. Posee dos partes: el cuerpo central y la ráfaga de rayos y estrellas. En ella figuran los cuernos de la abundancia en los extremos, mientras que en el centro hay una gran cartela con el anagrama de María coronado, con una gran V, para incidir en la advocación de esta dolorosa,  y flanqueado por dos querubines.

Así es el conjunto formado por este besamanos extraordinario de la Virgen de la Victoria, inédito por ser la primera vez que celebra un culto en la parroquia del Sagrario en los días previos a su coronación.

La Virgen de la Victoria / M. J. RODRÍGUEZ RECHI