Traslado del Gran Poder a su altar de cultos en San Lorenzo / ARCHIVO ABC

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Manual (de resistencia) litúrgica

Jesús Luengo Mena publica Manual de Liturgia, una divulgación necesaria del rito y la regla.

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“Sevilla es muy católica pero muy poco cristiana”. Se atribuye la conocida frase al cardenal Ilundain, arzobispo de Sevilla entre 1920 y 1937, una definición que parecía cargar contra los aspectos más ceremoniales frente a los fundamentos de la creencia. Obviamente no deben estar reñidos, sino que deben ir cogidos de la mano. Pero todavía se entiende la frase, casi un siglo después, cuando muchos entienden la liturgia como un conjunto de ceremonias vacías, quizás ancladas en el pasado, incomprensibles y hasta tediosas. Opinión sin fundamento en un tiempo superficial que opta por liturgias laicas, que confiere carta de liturgia a las croquetas previas al pregón, a las vestimentas de los asistentes al Maestranza, al lema de las candidaturas en las elecciones a las hermandades, a los comunicados de prensa de las bandas de música, a los cotilleos cofrades convertidos en letanías de domingo, a los pasos a seguir al montar la candelería de un paso, a los sitios obligatorios que debe visitar el capillita desnutrido al finalizar cada día de la Semana Santa,  a las estrategias electorales de los candidatos a cualquier consejo, al listado de marchas que llevan el diputado correspondiente con el lugar correspondiente de interpretación o al análisis eruditísimo de todos y cada uno de los puntos de luz del altar de cultos correspondiente… La liturgia es otra cosa. O debería ser otra cosa.

Portada del libro «Manual de Liturgia»

La Semana Santa de Sevilla, sus hermandades y cofradías, es heredera de una larga tradición litúrgica, mantenida en el tiempo, pero no siempre comprendida. Liturgia católica, de forma objetiva, puede definirse como “el conjunto de acciones, fórmulas y cosas con que, según las disposiciones de la Iglesia católica, se da culto público a Dios”. Pío XII lo sintetizó como “el culto público oficial y público que se tributa a Dios”. Y es algo más que una mera ceremonia o un simple rito. Abarca tiempos, modos y maneras que, si son conocidos, se viven con plenitud, convirtiéndose en carcasas huecas si se quedan en la mera apariencia.

Procesión de palmas / ARCHIVO ABC

El libro publicado por Luego Mena (Ed. Almuzara) incide en una virtud didáctica necesaria en el mundo de hoy, especialmente en el mundo de las cofradías actuales, demasiado entregadas a la superficialidad instantánea de la red social, que no llega en muchas ocasiones al sentido de la celebración. Para ello, responde a interrogantes que todos los años se nos recuerdan para entender el sentido de la celebración. Y no es cuestión de concursos de cultura cofrades para jóvenes endomingados. Por ello comienza con la explicación de los tiempos, un autoexámen que se podrían aplicar muchos cargos de juntas de gobierno. ¿Por qué el domingo? ¿Cómo se organiza el año litúrgico? ¿Qué es eso de la epacta y cuándo cae la Pascua según las lunas? ¿Qué será eso del domingo de gaudete? ¿Porqué ha salido hoy el cura vestido de rosa? ¿Qué será eso del Domingo de Laeterae? ¿Cómo se organiza la procesión de las palmas? ¿Y el sentido del cirio pascual? ¿Cuáles son los tiempos propios y los tiempos ordinarios?

Altar de San Fernando en la parroquia del Sagrario, por Matías Arteaga

Tras el análisis de los tiempos del año, conocidos por el capillita más por retranqueos, mudás o traslados, que por su justificación litúrgica, el libro de Jesús Luengo aborda en otro apartado el culto a la Virgen María. Podría parecer innecesario en una tierra de tan larga tradición devocional. Nada más lejos de la realidad en tiempos en los que el debate es esperar las galerías fotográficas de las Dolorosas vestidas de negro en noviembre, el mes en el que muchos cofrades parecen competir en una nueva edición de Maestros de la costura. Todo español lleva un seleccionador de fútbol dentro y todo capillita parece llevar un diseñador de alta costura en su interior. Pero la liturgia va más allá. Y necesita la comprensión del contexto histórico, de las fiestas de la Virgen, de las solemnidades,  de los nombres que se pueden dar a la que se llamó María, del sentido de las coronaciones como reconocimiento a una devoción y no a una junta de gobierno, del sentido de los bordados como elemento iconográfico y no como demostración de lujo, de las partes de un paso de palio y su significado más allá de la visión trivial cofradiera de contar candelabros, medir candeleros o combinar los colores de las flores. La delgada línea roja entre jugar a vestir muñecas en casa o mostrar a la representación de la Virgen María en un culto debe quedar bien trazada.

Cartel de cultos de la hermandad del Amor

Si la liturgia son signos, Manual de Liturgia aborda muchos de ellos, del gesto corporal a la vestimenta. No es lo mismo estar de pie que sentados; inclinar la cabeza que hacer la genuflexión, besar o incensar, en unos tiempos en los que se está de pie en la fila del Macdonalds, se inclina la cabeza ante el poder, se hacen genuflexiones ante una parihuela, se besan las estampitas y se arroja incienso al que nos pueda conceder la vara y la insignia en el lugar deseado. No está demás conocer el sentido de muchas vestiduras, un catálogo con nombres que interrogan por si mismos sobre su sentido y significado más allá de titular perfiles y páginas webs cofrades: alba, cíngulo, estola, humeral, dalmática, sobrepelliz, capa pluvial, capelo, mitra, esclavina, muceta, dulleta, tabarro, ferraiolo, manteo…

Goteras en Santa Catalina en los días previos a su cierre / J. JAVIER COMAS GONZÁLEZ

De cualquier hermandad o cofradía sevillana, sólo un tercio de sus hermanos son los que se revisten como nazarenos en su estación de penitencia. La cifra baja a un diez por ciento si se trata de contar a los que asisten a la supuestamente obligatoria función principal. Quedémonos con un uno por ciento de hermanos para contar a los que asisten a las misas semanales de hermandad. Por ello se hace casi fundamental otro de los capítulos del libro, el dedicado a las diferentes partes de la misa, desde sus ritos iniciales a sus palabras, además del empleo de objetos sagrados o del significado de los colores: aplíquese a las vestiduras de las imágenes titulares y sirva para enseñar a priostes caprichosos a los que les da por jugar con las túnicas blancas, la eliminación de bordados o los excesos de encajes, como si se siguiera una pasarela cofrade, ya la hubo de costales, sin sentido litúrgico.

Títulos, santoral, gobierno de hermandades, y hasta un glosario litúrgico completan un libro dirigido a un público amplio, con un afán didáctico que sirve para el profano en la materia y para el conocedor que desea tener un libro como compendio. Una obra necesaria y esclarecedora, un auténtico manual de resistencia…litúrgica.

Presentación del libro «Manuel de Liturgia» en el Consejo de Cofradías / J. A. GARCÍA ACEVEDO

Sobre el autor

Jesús Luengo Mena es antiguo alumno salesiano, maestro y Licenciado en Historia del Arte por la Universidad hispalense, Lector y Acólito instituido, Diplomado por la Escuela Diocesana de Hermandades y Cofradías en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas «San Isidoro y San Leandro» y por el Instituto de Liturgia «San Isidoro». Cofrade, en la actualidad ocupa el cargo de diputado de cultos en su sevillana Hermandad de Jesús Despojado, habiendo antes ocupado otros cargos en la misma hermandad. Profesionalmente ha ejercido como funcionario docente de la Junta de Andalucía. Sus facetas como historiador y divulgador abarcan dos campos principales: la Historia y Patrimonio de Sevilla, con especial dedicación a sus cofradías y hermandades y la Sagrada Liturgia. Como escritor es autor de varios libros sobre la Semana Santa de Sevilla y tres novelas, además de la historia de los Salesianos de Triana. Colabora de manera habitual con el portal Arte Sacro de Internet y dirige el boletín de la Hermandad de Jesús Despojado. Además, ha impartido numerosas conferencias en hermandades y cofradías por toda España, en Andalucía principalmente, colaborando con numerosas publicaciones cofrades, entre ellas con el Boletín de las Cofradías de Sevilla, que edita el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla.

Jesús Luego Mena / J. A. GARCÍA ACEVEDO

Manuel Jesús Roldán

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