El palio de la Virgen de los Reyes cumple noventa y cinco años

Juan Talavera diseñó este palio, tras la elaboración de otros que no llegaron a realizarse

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El actual palio de la Virgen de los Reyes cumple en 2019, noventa y cinco años de edad. Un palio de tumbilla diseñado por Juan Talavera Heredia. En la creación del paso, el autor se basó en el mismo que poseyó la Virgen en el siglo XVII, similar al de las Aguas del Salvador. Se estrenaba el 15 de agosto de 1924, en una magna procesión donde la patrona alcanzó la plaza Nueva debido al descubrimiento del monumento al rey San Fernando.

La idea de cambiar el paso de la Virgen de los Reyes quedaba parado hasta 1921, cuando se creó una junta directiva para crear el actual paso. Aprobado por el prelado, Enrique Almaraz y Santos, enviaron una circular a los sevillanos, formaron una comisión de mujeres que obtuvieran donativos y plata,

Encabezada por la Infanta Doña Luisa de Orleans, residente por aquel entonces en Sevilla. El paso comenzó a hacerse realidad con Dolores Llorente de Ybarra, persona que donaba el actual sillón donde está la patrona de Sevilla, elaborado por Rafael Alcoba, de carey sobre roble antiguo con apliques de plata repujadas.

Por otro lado, Reyes e Inés León y Armero, hacían la aportación de la peana de plata confeccionada por José Moguer. Sobre la pieza puede leerse la leyenda «costeada en sufragio del alma del Excmo. Sr. Antonio de León y Armeros».

Palio

El taller de José Olmo y Hurtado hacían los bordados en tisú blanco con estilo de la época del Renacimiento. En el interior situaba a la Giralda en una de las cartelas interiores con dos jarras de azucenas. En el frontal, un escudo de castillo y leones de la etapa fernandina. Así quedaba, a falta de bordar el escudo de Sevilla, elaborado en años venideros.

Los faldones del mismo autor que los de la tumbilla, Olmo y Hurtado, fueron ejecutados en tisú blanco con hojas vegetativas en oro con varias jarras de flores en el centro, que recuerda a un frontal de la Catedral del XVI. Unidos van los respiraderos a los faldones sobre malla de oro.

Por otro lado, en la orfebrería, los cuatro varales portan cañones y nudetes, capitel y basamento dórico de estilo del XVIII, con capitel y basamento dórico componen el trabajo.

Proyectos

Antes de la elaboración de este paso, hubo varios proyectos que llegaron a ver luz. Virgilio Mattoni elaboró dos bocetos para el paso para la Virgen de los Reyes, uno en 1891 y otro en 1893. Práctico el tema religioso, el retrato y la historia llegando a rozar en algunas ocasiones el modernismo.

Estos diseños dedicados a la Infanta Doña María Luisa Fernanda de Borbón están expuestos en la sacristía de la capilla Real de la Santa Iglesia Catedral. Había deseo de sustituir el paso de palio de cajón, no llevándose a efecto estos dos diseños.

Diseño del palio de 1893

Diseño del palio de la Virgen de los Reyes de 1893

El diseño de este palio lo componían ocho varales rematados por una flor de lis, no sujetos en el paso con unas abrazaderas instaladas en el exterior a la altura de los respiraderos, es decir en la mesa de la parihuela. Las bambalinas eran caídas sueltas como los palios de respeto sobre el que se hacen las salidas de impedidos, eucarísticas o claustrales.

La peana es donde se aposenta la Virgen con un sillón de carácter medieval. Los faldones aparecían atributos reales. El proyecto que no se llevó fue presentado a los Capellanes Reales por la Duquesa de Montpensier, donando para ello un relicario de plata con el dedo del Rey San Fernando.

Diseño del palio de 1891

Diseño del palio de la Virgen de los Reyes de 1891

El segundo de los proyectos está dentro de la colección particular de María del Carmen Lerdo de Tejada, dedicado a su abuelo Manuel, del mismo autor que el anterior, Virgilio Mattoni.

Se trata de un palio de cajón de cuatro varales labrados con cañones y nudetes labrados recordando a la época medieval. Bambalinas en tejidos de gules y argén con castillos y leones rampantes bordados con flecos de malla y borlas de tocón que completan la parte superior del diseño.

En los faldones destaca el delantero por tener águilas bicéfalas tenantes que sostienen el escudo imperial. La peana estaba cubierta sobre una gran alfombra. La Virgen aparecía sentada en su sillón portando un manto de color salmón con cenefas de castillos y leones.

Virgilio Mattoni

Fue un pintor sevillano de la segunda mitad del siglo XIX formado en la Escuela de Bellas Artes completando sus estudios en la Academia Chigi de Roma. Obtuvo la segunda medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes con la obra «Las temas de Caracalla», repitiendo galardón seis años más tarde con «Las postrimerías de Fernando III el Santo».