Cartel promocional con el busto de Pedro Roldán
Cartel promocional con el busto de Pedro Roldán

Pedro Roldán en Berlín

Desde fuera nos descubren por dentro. Roldán deslumbrando a miles de visitantes en Berlín y oscuro en Sevilla, en iglesias cerradas o acumulando polvo en retablos laterales

Por  3:52 h.

El busto de una Dolorosa de Pedro Roldán. El rostro de un bufón velazqueño. La tensión del Camino al Calvario de Gregorio Fernández. Son algunos de los carteles de la magna exposición “El siglo de Oro de Velázquez” que, desde el 1 de julio y hasta octubre, concentra en la Gemäldegalerie de Berlín una espectacular selección de arte español del siglo XVII.

Busto Dolorosa Pedro Roldán, hacia 1670-75, Bode Museum Berlín.

Busto Dolorosa Pedro Roldán, hacia 1670-75, Bode Museum Berlín.

Llama la atención en la cuidada selección para el visitante sevillano la presencia de un excelente busto de Dolorosa de talla completa, obra procedente del Bode Museum berlinés que permite establecer algunas comparaciones con la escultura de su época y algunas reflexiones sobre la valoración del patrimonio sevillano. La pieza, catalogada en el Bode Museum como obra de Pedro Roldán y datada entre 1670-1675, se define en el catálogo del museo originario como “un busto de la afligida Madre de Dios que se encuentran entre el grupo más impresionante de obras de la creación escultura española debido a su realismo crudo”. Se recuerda su función en una posible devoción de tipo privado, con amplia repercusión en Andalucía, desde la escuela granadina a la sevillana en la que “la Mater Dolorosa no muestra un momento particular en la vida de la Virgen, sino un estado sin tiempo de duelo y encarna el dolor per se, teniendo la forma de la imagen sus raíces en la tradición medieval, en reliquias bustos que conservan los restos mortales del santo venerado”. Imágenes que incidían, según la catalogación del museo, en “mostrar a la Virgen directamente accesible y  físicamente presente para los fieles. Los ojos utilizan con carcasa de vidrio y las lágrimas de vidrio aplicadas dan la impresión de que María derramó en este momento sus amargas lágrimas”.

Busto de Dolorosa iglesia de San Alberto, atribuido a Roldán

Busto de Dolorosa iglesia de San Alberto, atribuido a Roldán

Para el visitante sevillano, la valoración de una talla que tiene auténticos paralelismos con otras piezas de Roldán en Sevilla, desde el desconocido busto que se le atribuye y que forma parte del patrimonio de la iglesia de San Alberto, hasta los rostros de las imágenes marianas del retablo de la Piedad de la Parroquia del Sagrario (procedente de la capilla de los Vizcaínos del antiguo convento Casa Grande de San Francisco) o el de la Virgen del excepcional grupo del Entierro de Cristo en el Hospital de la Caridad, tiene como valor añadido contemplar una imagen con una posible policromía original y sin los generales repintes, retoques o supuestas “restauraciones” que tienen la mayoría de las Dolorosas sevillanas.

La obra se entiende en el contexto de una gran exposición. Como se podrían entender muchas piezas olvidadas en Sevilla, en retablos laterales, sacristías, clausuras o incluso cajas donde se guardan algunas tallas de Montañés. Ha leído bien.

Comisariada por María López Fanjul y con el patrocinio de la Caixa, la espectacular exposición de Berlín reúne este verano hasta 140 obras de arte procedentes de más de 60 museos y colecciones de todo el mundo, un amplio recorrido por el siglo de Oro español donde hay obras de Velázquez, Murillo, Zurbarán, El Greco, Alonso Cano o el Greco, pero en un diálogo con la escultura que el director general de los Museos Estatales de Berlín, Michael Eissenhauer, señalaba como  “el maridaje que en cualquier iglesia española existe hoy en día entre la pintura y la escultur”.

Los tres músico, por Diego Velázquez

Los tres músico, por Diego Velázquez

Algo tan obvio que algunas veces parece que deben ser los foráneos los que nos hagan entender, volvemos a la perspectiva local, la importancia de esas obras in situ que conserva Sevilla, auténtico programa iconográfico vivo que sigue manteniendo el valor del siglo de Oro de las Artes español.

Dios Marte por Diego Velázquez.

Dios Marte por Diego Velázquez.

La reivindicación de la escultura barroca, en auge mundial desde la exposición “Lo Sagrado hecho real” mostrada en la National Gallery de Londres, y constatada en el interés multimillonario de museos como el Metropolitan de Nueva York por comprar esculturas barrocas españolas, es otro de los valores de una exposición donde aparecen Roldán, pero también Alonso Cano o Gregorio Fernández. Sorprende en Europa la calidad de grupos como el Camino al Calvario de Fernández, puro teatro barroco que sigue vivo en las tierras del Sur donde parece olvidarse en muchas el valor histórico artístico de algunas de sus representaciones.

Sorprende la muestra de Berlín incluso en la perspectiva de algunos autores a los que siempre hay que volver a estudiar. Del polifacético Alonso Cano (fue pintor, escultor, arquitecto, diseñador…) se muestra el poco conocido lienzo del Descenso de Cristo a los infiernos, una curiosa iconografía que en pleno siglo XVII permitió al autor mostrar un desnudo femenino (no es la Venus velazqueña la única muestra por tanto), lo que hace replantear una y otra vez los tópicos y clichés que se suelen realizar en torno al arte español.

Camino del Calvario por Gregorio Fernández

Camino del Calvario por Gregorio Fernández

“Este verano, para ir a España, será necesario pasar por Berlín”, fueron las palabras del Director general de Museos alemán. Desde fuera nos descubren por dentro. Roldán deslumbrando a miles de visitantes en Berlín y oscuro en Sevilla, en iglesias cerradas o acumulando polvo en retablos laterales. Ese es el contraste. Una exposición de gran nivel en pleno verano, un atractivo cultural y económico que aquí seguimos sin comprender. No es cuestión de clima. También es caluroso el verano madrileño y tiene en cartel exposiciones dedicadas al Bosco o a Caravaggio que atraen a decenas de miles de visitantes. En Sevilla cierran las iglesias, languidecen los museos y se prolongan en el tiempo las prometidísimas aperturas o reformas (San Luis, Santa Catalina, San Hermenegildo, Fábrica Artillería, colección Bellver, Santa Clara…). No pregunten por el programa de exposiciones del verano.

Y Murillo a la vuelta de la esquina.

Descenso de Cristo a los infiernos, por Alonso Cano

Descenso de Cristo a los infiernos, por Alonso Cano

Cartel promocional sobre el cuadro de Diego de Acedo, por Velázquez

Cartel promocional sobre el cuadro de Diego de Acedo, por Velázquez

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

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