Rocío de Triana / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

EL ROCÍO 2019

Sevilla recibe a lo grande a las últimas hermandades del Rocío

Triana, Sevilla, la Macarena y Sevilla Sur regresaron a casa entre multitudes

Por  9:39 h.

En el día de San Antonio de Padua regresaron las cuatro últimas hermandades del Rocío a la capital, quedando finalizada la romería del primer centenario de la coronación de la Blanca Paloma. Las corporaciones ya piensan en la del 2020, pero en tan sólo dos meses la Virgen volverá a salir, esta vez ataviada de pastora para la venida al pueblo de Almonte.

Triana, Sevilla, la Macarena y Sevilla Sur regresaron a sus sedes canónicas, en una tarde espléndida, de luz, de emoción y también de cansancio plasmado en el rostro de los romeros, pero lleno de felicidad por haber vuelto a postrarse ante la Virgen del Rocío. No sólo hubo carretas, también una procesión, la de San Antonio de Padua desde el Buen Fin.

Pasadas las seis de la tarde llegaba la primera hermandad, la Macarena, que lo hacía por el puente del Cachorro, delante de Triana, que minutos después haría su entrada triunfal en su barrio. Por la zona de la Feria hacían lo propio Sevilla Sur y Sevilla, una accediendo por la Avenida de Juan Pablo II y la otra por el barrio de los Remedios.

El Rocío es la unión entre la Feria y el Corpus. Sí hace unos días las carretas partían a la aldea almonteña transitando por el Real, esta vez regresaban mientras las calles del centro comienzan a engalanarse para celebrar la fiesta más antigua de la ciudad.

 

Rocío de la Macarena / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Sevilla Sur

Rocío de Sevilla Sur / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Por segundo año consecutivo Sevilla Sur volvía a Sevilla en la jornada del jueves. Llegó puntual, a las siete de la tarde, tal y como estaba previsto, el Simpecado asomaba por la Avenida de Juan Pablo II para cruzarla al completo hasta desembocar en el puente de las Delicias. Ahí, el boyero colocaba los frontiles de salida, los romeros reponían fuerzas antes de la entrada triunfal en su barrio del Tiro de Línea. Cruzaron por el Parque de María Luisa, tan significativo para esta hermandad, ya que en su Simpecado se muestra la Plaza de España. Siete días después regresó a casa, entre multitudes, con ambiente de puro barrio. Visitaron a los titulares de Santa Genoveva, donde se vivieron los instantes más emocionantes, continuando por las calles engalanadas del barrio, con petaladas, cante y baile. De nuevo están en San Juan de Ávila. El Tiro de Línea vuelve a tener a uno de sus puntales. Un barrio que siente sus tradiciones como pocos.

Macarena

Rocío de la Macarena / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

En torno a las siete de la tarde la Macarena visitaba la Basílica del Cachorro. De nuevo estaban en Sevilla, pero esta vez para hacer su recorrido por la ciudad con tranquilidad. Esta hermandad desde que tiene su presentación el viernes, el itinerario que anteriormente hacía a la ida lo hace a la vuelta. Desde la Puerta Real, San Gregorio, San Antonio Abad, la Anunciación, Santa Ángela de la Cruz, el Espíritu Santo, San Juan de la Palma, Omnium Sanctorum, y por último, la Virgen de la Esperanza. Una corporación que busca a la Virgen del Rocío, pero descansa durante el año junto a la Macarena, dos de las advocaciones más universales que existen. Concluye de este modo una nueva romería para ellos, más especial, porque este año han sido los encargados de presidir el pregón de las Glorias.

Sevilla

Rocío de Sevilla / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Caía la tarde, el Simpecado de Sevilla despedía a sus carretas antes de cruzar el Guadalquivir. Ambiente de pura fiesta, el cohetero anunciaba la llegada de la hermandad, el sol se escondía por Triana, dejando una estampa única ante el río y la Torre del Oro. Esta vez sí volvió a visitar al Hospital de la Caridad, a la hermandad de las Aguas y el Baratillo, algo que en 2018 no sucedió por obras en la zona del Arenal. La carreta se detuvo antes de adentrarse en la calle Santander, porque los hermanos querían inmortalizar el momento. Mucho público, ambiente festivo entre sus hermanos. Tras abandonar el Arenal continúo por García de Vinuesa, Alemanes, Hernando Colón, la Plaza de San Francisco donde cada año la imagen es diferente con las portadas del Corpus. En torno a las once y media entró el Simpecado en el Salvador, culminado con el rezo de la salve ante la Virgen del Rocío de Sebastián Santos.

Triana

Rocío de Triana / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Las tardías entradas de Triana siguen siendo historia. A las ocho en punto estaban en el Cachorro, para avanzar por Castilla y visitar de nuevo a la hermandad de la O. Balcones engalanados con mantones de manila, los vecinos volvieron a echarse a la calle, porque en pocos lugares se viven las cosas como en Triana. Una hermandad única, de las más grandes del Rocío en todos los aspectos, creando un estilo que muchos quieren interpretar. La carreta de Armenta llegaba a San Jacinto oliendo a nardo. Las carretas se despedían de su Simpecado una a una, ante una estampa costumbrista. La banda interpretaba pasodobles, sonaban sevillanas improvisadas, algo que mejor que explicarlo es mejor ir a Triana y vivirlo. Antes de volver a su capilla, la Estrella esperaba en la parroquia de San Jacinto, ante la presencia de los dominicos. Minutos después eran retiradas las flores, bajaba el Simpecado ante el rezo de sus hermanos. Antes de entrar, el tamborilero interpretaba el himno nacional, sonaban las campanas, los trianeros acompañaban hasta el altar al Simpecado, poniendo punto y final a su romería númer 206.