CORPUS CHRISTI

Sevilla se vuelca en el Corpus más multitudinario de los últimos años

El tiempo agradable provocó una alta participación dentro y fuera del cortejo

Por  12:26 h.

VÍDEO: ANTONIO PERIÁÑEZ

Al Señor de la Cena le amaneció cuando cruzaba la calle Alhóndiga camino del Palacio Arzobispal, en un traslado que cada año aglutina a más público por su belleza y recogimiento. A eso de las ocho y cuarto, cuando los niños carráncanos iniciaban la procesión del Corpus, en la Avenida de la Constitución había poco público y muchas sillas vacías. Parecía entonces que de nuevo, otro año más, iba a haber escasez de participación por parte de los sevillanos, no así de las representaciones. Pero nada más lejos de la realidad. Cuando Santa Ángela cruzaba las portadas de la plaza de San Francisco minutos antes de las nueve de la mañana, a ambos lados del cortejo comenzaba a haber más ambiente, incluso en las zonas donde incidía el sol, donde en otras ediciones no había ni un alma. La temperatura más que agradable echó a la calle a una gran cantidad de público, muchísimo más que el año pasado, cuando se rondaron los 40 grados un 15 de junio en las horas centrales del día. Quizá, el hecho de que la primavera impere todavía en la ciudad, hizo que menos sevillanos huyeran a las playas.

Eso sí, esto también ocasionó que la participación dentro de la procesión fuera altísima. Tanto, que la Custodia salió de la Catedral doce minutos más tarde de los previsto. Ponerse el traje de chaqueta no era incómodo. Y por eso, hermandades como la Macarena o la Esperanza de Triana llevaban un enorme tramo de cirios. Éste fue de nuevo el debate del Corpus: «Es necesario reducir las representaciones». Resulta extremadamente tedioso ver pasar el cortejo completo. Sobre todo, los primeros pasos, hasta San Fernando, que es donde van las hermandades. Una vez el Rey Santo se echa a la calle, la Inmaculada, el Niño Jesús, la Custodia Chica y la de Arfe van casi seguidas.

Hay quien defiende la alta participación de las hermandades arguyendo que no se le puede negar a nadie acompañar al Señor. Y hay, también, quien considera que a Jesús Sacramentado también se le puede acompañar como parte del público. Sea como fuere, la procesión es excesivamente larga y, cuando van entrando los participantes, se va llenando la zona de Alemanes, Argote de Molina hasta el Salvador, que presentaba un aspecto impresionante de público.

Allí se ubicó la Escolanía de María Auxiliadora, amenizando el cortejo con solemnidad, al igual que en la plaza de San Francisco estaba el Grupo de Cámara Sacra. Fue una de las novedades del Corpus de este año, junto con la meditación que el arzobispo leyó en estas mismas plazas con textos de San Juan Pablo II. Y, la tercera novedad, fue el devocionario que repartieron a los participantes. No sólo no lo consultaba la gran mayoría sino que, en algún momento, se vio algún tríptico por el suelo…

Pese a los doce minutos con los que salió de retraso la Custodia, el Santísimo llegó a las 12.15 horas a la plaza Virgen de los Reyes. Aplausos al Ejército y la bandera de España y, al entrar, el arzobispo depositó un ramo de flores en el monumento al Papa, este año que se cumplen 25 años de su segunda visita. Por eso, el balcón de la Catedral tenía el mismo repostero que lucía aquel día.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla