El Señor del Soberano Poder de San Gonzalo / Jesús López Romero

Soberano Poder: el éxtasis de Ortega Bru

La historia y el impacto devocional de una de las grandes tallas del siglo XX

Por  12:15 h.

Pocas veces en nuestro tiempo una imagen ha logrado provocar un impacto devocional tan importante como el Cristo del Soberano Poder ante Caifás de San Gonzalo. Hay quien puede señalar a la manera de andar del paso o al crecimiento de la población en el sector oeste de Triana – que también- como causas de incremento de hermanos y de nazarenos que han hecho a la hermandad como la más numerosa de Triana y una de las cinco grandes de Sevilla. Pero se duda que esto hubiera pasado si en 1975 no llega al barrio la imagen de Luis Ortega Bru que, a decir de los expertos puede pasar como su mejor obra procesional. ¿Cómo llega el nuevo Cristo a Sevilla?

En 1974 la hermandad está dirigida por el conocido artista Antonio Garduño Navas que tiene como mayordomo a Emilio Cano. La cofradía del Barrio León es entonces una corporación humilde y con pocos recursos que hasta tiene que pedir enseres prestados a su madrina, La Estrella,  para poder realizar la estación de penitencia. En una corporación así se suceden tres acontecimientos que la revolucionan. Los dos primeros, en el año 1974 son la creación de la cuadrilla de costaleros (que no saldría hasta dos años más tarde en Semana Santa) para llevar a la Virgen de la Salud en procesión extraordinaria a Santa Ana con motivo del año jubilar. El tercer hito de aquellos tiempos y más importante es la llegada del nuevo Cristo.

El misterio del Soberano Poder / Jesús López Romero

Antonio Garduño conoce a Luis Ortega Bru en los años 50 poco antes de que el artista decidiera irse a Madrid desengañado por la decisión de Santa Marta de retirar a la Virgen que hizo para el misterio y encargarle otra menos expresiva que también terminó sustituyendo.  Desde que entra como hermano mayor de San Gonzalo, Antonio sueña con cambiar la estética de la cofradía. Y sueña sobre todo con un misterio más dinámico y de más calidad. El Soberano Poder de entonces no deja de ser una imagen casi seriada.  En 1973, en una manipulación para vestirlo, el Cristo suelta algo de aserrín. Según el testimonio del actual hermano mayor, José Fernández, en un cabildo se lee un informe del restaurador Francisco Peláez en el que se indica que se debe a un ataque de xilófagos. Se puede reparar, pero esa es la excusa que sirve a Garduño y a su mayordomo para plantear el cambio de imagen.   Ambos junto con Eustaquio Pérez y el joven Juan Vizcaya viajan a Madrid. Allí contactan con Ortega Bru que trabaja para los talleres de arte Granda en Vicálvaro aunque cuenta con taller propio. El ambiente es de camaradería cuando se produce el encargo.  De momento solo de una cabeza que les va a costar 75.000 pesetas, ¡¡450 euros!!

Las manos del Soberano Poder de San Gonzalo / Jesús López Romero

Durante 1974 Bru en Madrid modela primero y talla un Cristo distinto e innovador. Se inspira en su hijo, entonces un joven con barba y melenas. El movimiento del rostro, el tratamiento del cabello que al final pinta de un castaño claro que parece rubio y la expresión de la mirada provoca que los hermanos de San Gonzalo que viajan de vez en cuando a Madrid se entusiasmen con la imagen. A finales de año la cabeza está terminada. Van a recogerla en el Citroen propiedad de Eustaquio Pérez. Cuando llegan a Sevilla la llevan a la casa de Garduño en la calle Albuera.  Allí se la cubre con un terciopelo burdeos y se le hace la primera foto.  A primeros de 1975 en el taller de Guzmán Bejarano se lleva a cabo la tarea de serrar la cabeza del Cristo de Castillo e incorporar a este cuerpo la de Ortega Brú. Así se presenta en la parroquia de San Gonzalo y así sale incluso en Telesur, el informativo regional de Televisión Española.

Tras aquella Semana Santa y a la vista del impacto que provocó la imagen se encarga el cuerpo y la cabeza de Caifás. El cuerpo se firma por 80.000 pesetas. Ortega Bru dota a la nueva anatomía de un movimiento que la asemeja a las figuras de Miguel Ángel en el juicio final. Para el sumo sacerdote toma prestado el gesto del prioste y capataz Juan Vizcaya y los rasgos del Moisés de Buonarotti que se encuentra en la Iglesia de San Pietro ad Vincula de Roma. El encaje de la cabeza y el nuevo cuerpo se lleva a cabo en el taller de Guzmán Bejarano en Sevilla.  En 1976 salen ya las dos figuras, José Cerezal le hace al Señor una túnica de lana en su color (de piel de camello la llamaban) con la que el impacto es todavía mayor. Ese año salen ya los hermanos costaleros y estrenan el izquierdo por delante que tiene un año menos de la nueva imagen.

La primera foto del Señor del Soberano Poder de San Gonzalo

«Yo era un chaval- dice José Fernández actual hermano mayor. Me produjo cuando se estrenó mucha impresión, porque estábamos acostumbrados al canon de Castillo Lastrucci que se repite en muchas imágenes y ahora te encuentras con una que se mueve con un sentido expresivo distinto. Reconozco que fue un choque». En realidad el Soberano Poder es un Cautivo en movimiento. No es una figura arquetípica. Probablemente en el rostro la potencia se encuentra en la mirada de mansedumbre que se vuelve a un Caifás enfurecido.

El misterio del Soberano Poder ante Caifás de San Gonzalo en 1978 por el Altozano

«Para mí, su fuerza está en la humildad y misericordia que irradia». Son palabras de Mateo González Gago vestidor de la imagen y ex hermano mayor. «Aunque su cuerpo transmita más ímpetu, donde van las miradas es a su cara. Hay dos momentos diferenciados de ver al Señor del Soberano Poder. Uno es el paso y otro en su altar. En el paso chocan frontalmente la soberbia que transmite Caifás al lado de la dulzura y serenidad del rostro del Señor. Este momento es el encontronazo de una mirada humilde del que se enfrenta a la sinrazón. Si lo miras en el altar ves la fuerza en sus ojos ante la debilidad del que lo ve. En la tranquilidad de la Iglesia vacía ves los ojos brillantes del que cuenta sus problemas. En esos momentos no hay música, ni gentío, solo Él y tu».

Así es la imagen propia de un genio como fue su autor. Quizá, en palabras del hermano mayor, que también es catedrático de Historia del Arte, «la que en el siglo XX ha tenido mayor capacidad de captar el sentido devocional por su fuerza expresiva y su unción sagrada».

1976, el año del estreno del cuerpo del Señor y la cabeza de Caifás. Ese año también se estrena la cuadrilla de costaleros

Primera salida del misterio de San Gonzalo. Salío solo la cabeza del Cristo con el cuerpo antiguo y el Caifás de Lastrucci