Diseño recuperado de Gómez Millán por el taller de Sucesores de Elena Caro / GONZALO NAVARRO

Sucesores de Elena Caro recupera un diseño inédito de Gómez Millán

Un proyecto del creador del palio de la Macarena o el Simpecado del Rocío de Triana perdido entre los archivos del taller de Caro se hace realidad noventa años después

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El taller de Sucesores de Elena Caro ha rescatado del olvido un diseño inédito de Ignacio Gómez Millán. Esta obra de un simpecado que proyectara el genio de principios del siglo XX que diseñó los palios de la Macarena, el Buen Fin, los Gitanos o los Panaderos, la saya de volante de la Macarena o el Simpecado del Rocío de Triana, entre otros, ha parado en la localidad onubense de Cartaya.

La pieza fue presentada el pasado 12 de septiembre en la hermandad de Consolación de este municipio de Huelva. Con una pintura central realizada por José María Méndez “Jarén”, el proyecto ha sido coordinando por Gonzalo Navarro.

El diseño, inédito hasta el momento, fue localizado por el propio Navarro entre los papeles del archivo del propio taller. La mano del dibujante del histórico taller de Caro entre las décadas de 1920 y 1940, encuadra este simpecado  hacia 1930-1935 y que se ha materializado noventa años después.

La propia Carla asegura que «en el taller no tienen más datos de para que hermandad fue realizado y por qué no se ejecutó finalmente. El diseño encontrado se trata del primer boceto del proyecto a escala reducida, no del dibujo desarrollado a tamaño natural». Del mismo modo apunta que «en el archivo del taller hay localizados multitud de proyectos similares, no realizados que pueden aún hoy materializarse. En este caso concreto, fue planteada la posibilidad a la hermandad, al contactar con el taller para la realización del simpecado, por el especial interés que ambas partes consideramos que tenía poner en valor un proyecto de Gómez Millán no realizado».

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

De inspiración neo-rocalla, «puede considerarse un ejemplo destacado del personalísimo estilo de Gómez Millán, cuya aportación fue fundamental en el desarrollo de las artes suntuarias en el Regionalismo sevillano», apunta Navarro.

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

La ejecución material del proyecto en cuanto al bordado ha sido llevada a cabo por el taller de Sucesores de  Esperanza Elena Caro, bajo la dirección de Carlota Elena, Licenciada en Bellas Artes y gerente del taller; con el asesoramiento artístico de Gonzalo Navarro, Licenciado en Bellas Artes especialista en Artes Suntuarias. En la
materialización «se ha perseguido una correspondencia entre diseño y técnica, de tal modo que en el resultado final fuese palpable una total fidelidad al diseño original de Ignacio Gómez Millán así como al estilo propio del centenario obrador sevillano de la familia Caro», señala Navarro.

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

La obra «se encuadra dentro de los tejidos con decoración en superficie, debido a su carácter ornamental y a la preponderancia de la decoración realizada mediante bordado en oro sobre el tejido liso. En este caso, se trata de un tisú de plata de tonalidad marfil realizado realizado en telar manual en los talleres de la Casa Garín, de
Valencia. El forro, de moaré rosa, hace referencia al color identificativo de la hermandad», asegura el investigador.

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

El resultado, «por la elaborada combinación de procedimientos y materiales, es un conjunto de excepcional riqueza y complejidad técnica en lo que respecta al bordado. Se disponen, sobre el delicado soporte, hilos de oro de una infinidad de tipos y calibres, combinados con “jiraspes” de distintos colores, junto a otros elementos metálicos como canutillos, lentejuelas y “huevecillos”, que se alternan en los distintos procedimientos tanto del bordado en hilos tendidos como del bordado en relieve. Así, sobresalen en la obra el bordado con hojilla y con cartulinas, éste último a base de rellenos que crean elementos de complejos volúmenes por el empleo de “paredillas”; el ya casi desaparecido bordado matizado o “milanés”; y numerosos puntos como “mosqueta”, ”dado”, “puntita”, “ladrillo”, “cetillo”, “media onda” y “pespunte”, tanto simples como combinados».

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

La cordonería, inspirada en modelos antiguos, ha sido realizada en la sevillana Casa Rodríguez.

Diseño recuperado de Gómez Millán por el taller de Sucesores de Elena Caro / GONZALO NAVARRO

La pintura central

Por otro lado, la pintura gana protagonismo completando la obra. Realizada por el artista Jarén, el propio autor señala que «todo encargo es un nuevo reto, pero cuando la misión no es solo satisfacer a la persona sino que la obra tenga una función transcendente de divulgación, el concepto es más interesante. No es solo una acumulación de datos, sino que la mayoría debe potenciar el mensaje del principal: estar, pero sin distraer».

El pintor apunto que los elementos a añadir en esta obra eran «muchos, pero la atención en la venerada imagen no podía perderse y su silueta debía ser reconocible a distancia al tratarse de un soporte móvil».

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

La Virgen de Consolación de Cartaya aparece en un rompimiento de gloria sobre la vista de la ermita, como edificio donde recibe culto y elemento indisoluble a la advocación. Los ángeles la sustentan y acompañan en la parte inferior, respetando su espacio, salvo las cabezas de querubines que ayudan a ordenar la composición.

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

La imagen aparece entre nubes, en el cojín con el que forma parte, portando junto al cetro una rosa, atributo histórico de la Virgen y una de las letanías lauretanas con las que se la invoca: “Rosa Mística”. En uno de los escudos aparece la de su nombre, “Consoladora de los Afligidos”, sobre el anagrama de María. Un anagrama del Dulce Nombre de María sobre un resplandor alusivo a la fiesta principal de la hermandad. En relación directa, el culto al Dulce Nombre de Jesús y a su Sagrado Corazón se ve reflejado en el corazón de plata, que luce el Niño en su pecho en el mes de junio y en las fiestas.

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

También aparecen en la pintura las letanías a las que hace referencia en los “Gozos o Coplas de la Novena” el sacerdote de Cartaya Juan Gabriel de Contreras, gran impulsor de la devoción, en 1797: “Puerta del Cielo” a la izquierda inferior de la obra, “Casa Dorada” en el lado derecho y “Estrella Matutina” sobre la ermita.

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

La Virgen de Consolación «ha sido históricamente la devoción protectora del pueblo, recurriendo a Ella ante  epidemias y sequías, por ello, de manera popular, se la considera y denomina “Madre y Protectora de Cartaya”. título o tratamiento que aparece en la filacteria que portan los querubines, y cuya segunda parte “Ruega por nosotros” se entrevé invertida como si la tinta traspasara la tela. Por ello pisa el motivo de la incertidumbre de estos tiempos que vividos: un coronavirus, cual serpiente del apocalipsis que debe desaparecer», comenta el autor.

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

Unos ángeles portan a un lado dos óvalos con el anagrama de María y la advocación, antes mencionadas, y con el escudo de Cartaya. Al otro lado los frutos de la tierra: un pez por el carácter protector sobre la gente del mar, pues son muchos los hechos milagrosos en naufragios, y piñas piñoneras y fresas por la labor agrícola, «una unificación del pasado y del presente, de la continuidad de la devoción a lo largo de la historia con los frutos de los antepasados y los de los tiempos actuales».

Pintura de José María Méndez para el nuevo simpecado de Sucsores de Elena Caro

Bordados del nuevo simpecado de Elena Caro con un diseño recuperado de Gómez Millán / GONZALO NAVARRO

Javier Comas

Javier Comas

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