CORONACIÓN DE LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES

Todos los detalles del traslado de la Virgen de los Negritos a la Catedral

El cortejo comenzará a salir desde la parroquia de San Roque a partir de las 19 horas

Por  13:08 h.

La Virgen de los Ángeles de los Negritos será trasladada a la Catedral de Sevilla en la tarde de este viernes en su paso de palio para su coronación, que tendrá lugar en la mañana del sábado 18 de mayo. Después de celebrar en la parroquia de San Roque el triduo y el besamanos extraordinarios en su honor, la dolorosa de la hermandad de los Negros parte hoy hacia el templo metropolitano para celebrar allí uno de los acontecimientos más importantes en los más de 625 años de historia de esta corporación.

[SIGUE EN DIRECTO LA PROCESIÓN DE IDA A LA CATEDRAL]

Horario e itinerario de la ida

La Virgen de los Ángeles de los Negritos iniciará este traslado a la Catedral a partir de las 19 horas. El recorrido será el siguiente: Plaza de Carmen Benítez, Recaredo, San Esteban (19:35 horas), Plaza de Pilatos, convento Santa María de Jesús (19:55 horas), Jesús de las Tres Caídas, Plaza de la Pescadería (20:35 horas), Cuesta del Rosario, Francos, Placentines, Argote de Molina (21:25 horas), Alemanes, Cardenal Amigo Vallejo, Plaza Virgen de los Reyes, y entrada en la Catedral por la Puerta de Palos a las 22:50 horas.

Los hermanos Gallego serán los encargados de mandar la cuadrilla de costaleros que porte el paso de palio tanto en la procesión de ida como a la vuelta de la coronación. El paso fue trasladado en la noche de este jueves desde la capilla de los Ángeles hasta la parroquia de San Roque, montado al completo, para que este viernes los priostes colocaran ya a la Virgen en sus andas.

La Virgen, que irá acompañada por los sones de la banda de música de las Nieves de Olivares, saldrá desde la parroquia de San Roque, algo que no sucedía desde hace 55 años, en concreto desde 1964, cuando su capilla fue cerrada al culto por obras en la techumbre, con importantes daños sufridos por las fuertes lluvias caídas sobre la ciudad en los primeros años de la década de los sesenta, por lo que será algo inédito para las nuevas generaciones y un momento de nostalgia para los mayores, al volver a vivir esta salida.

Por tal motivo, los Negritos se trasladó en agosto de 1963, para volver antes de la Semana Santa de 1965. Casualmente, en esa última salida producida desde San Roque, fue cuando la Virgen estrenó el actual paso de palio, una joya del Modernismo, al igual que su manto, piezas de un importante valor artístico que fueron restaurados en el actual mandato de la junta.

La Virgen irá con un particular exorno floral y, en las flores de cera, llevará abejas. En la mano, en lugar de un pañuelo, símbolo de las vírgenes dolorosas, llevará una flor, ya que se trata de una procesión triunfal de gloria.

Durante el recorrido, que está engalanado con pancartas, colgaduras y banderas, a la Virgen de los Ángeles le lanzarán petaladas, como en la Cuesta del Bacalao, momentos antes de entrar en la Catedral.

Virgen de los Ángeles de los Negritos / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

El acto de la coronación de la Virgen de los Ángeles

Una vez que llegué a la Catedral, el paso de palio se colocará en el centro del altar del Jubileo de la Santa Iglesia Catedral, para que en la mañana del sábado a las 11 horas comience la misa estacional presidida por el arzobispo de Sevilla y hermano mayor efectivo de los Negritos, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, que será quien coloque la remozada presea a la dolorosa. A diferencia de las coronaciones anteriores, en esta ocasión el prelado hispalense ha querido que tenga rango pontificio, por lo que solicitó a Roma que le fuera concedida tal distinción, que sólo tienen las imágenes coronadas hasta 1984, como la Virgen de los Reyes, la Amargura, la Macarena, la Hiniesta, María Auxiliadora y la Esperanza de Triana, que fue la última en ser coronada por esta vía.

El arzobispo ha querido tener este detalle con la Virgen de los Ángeles de los Negritos, hermandad de la que es hermano mayor efectivo y número 1, ya que así está establecido en las reglas, después de que fuera el arzobispo Gonzalo de Mena quien erigiera un hospital de negros en el siglo XIV, y en el que surgió la cofradía.

Será la imagen número 26 de la capital en ser coronada, desde que en 1904 fuera distinguida mediante este privilegio la Virgen de los Reyes, y la dolorosa número 20. La primera fue la Amargura, en 1954 y, la última, la Virgen de la Victoria de las Cigarreras el año pasado. La dolorosa de los Negritos será la cuarta que corone en la capital hispalense el arzobispo monseñor Juan José Asenjo, tras imponer la presea a la Virgen de Regla de los Panaderos (2010), la Virgen de la Paz (2016), la Virgen de la Salud de San Gonzalo (2017) y la Virgen de la Victoria (2018).

La procesión de regreso

La procesión extraordinaria de regreso a su capilla saldrá a las 17:15 horas. Saldrá por la Puerta de San Miguel, continuando por la Avenida de la Constitución, Fray Ceferino González, Plaza del Triunfo (17:45 horas), Plaza Virgen de los Reyes (18:30 horas), Cardenal Amigo Vallejo, Alemanes, Hernando Colón, Plaza de San Francisco, Plaza Nueva – Ayuntamiento (19:30 horas), Tetuán, Jovellanos, Sierpes, Sagasta, Plaza del Salvador (21:00 horas), Villegas, Cuesta del Rosario, Plaza de la Pescadería, Ángel María Camacho, Plaza de la Alfalfa (22:15 horas), Odreros, Boteros, Salés y Ferré, Plaza del Cristo de Burgos (22:40 horas), Dormitorio, Alhóndiga, Plaza de San Leandro (23:00 horas), Cardenal Cervantes, Santiago (23:30 horas), Muro de los Navarros, Guadalupe, Recaredo y entrada a las 1:00 horas.

A la vuelta, la Virgen pasará por la Plaza del Triunfo y llegará a las plantas del monumento a la Inmaculada, que acaba de ser restaurado. Ese es el sitio en el que, en un principio, la corporación pretendía celebrar la misa solemne de coronación canónica, aunque finalmente se realizará en la Catedral. La razón es que, en la piedra del monumento, aparece tallado el nombre de dos hermanos de los Negritos, Pedro Moreno y Francisco Molina que, en el siglo XVII, se vendieron a sí mismos como esclavos para pagar unos cultos a la Virgen. [REPORTAJE HISTÓRICO «LA HERMANDAD DE LOS NEGRITOS EN DIEZ PALABRAS»]

Marcha de la coronación de la Virgen de los Ángeles

Cuando salga la dolorosa de los Negritos, sonará la marcha de la coronación pontificia que ha compuesto Manuel Marvizón y que lleva el nombre de «Virgen de los Ángeles». La composición se estrenó por la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla en la parroquia de San Roque el pasado lunes, durante el pregón pronunciado por Francisco Robles [ESCÚCHALA AQUÍ]

La corona

La corona de la Virgen de los Ángeles de los Negritos / JAVIER COMAS

En el traslado de ida a la Catedral de Sevilla, la Virgen de los Ángeles de los Negritos irá sin corona. La presea que le impondrá el arzobispo de Sevilla durante la coronación pontificia, y con la que regresará en procesión este sábado por la tarde, es una peculiar pieza que fue labrada por Manuel Román Seco en el año 1970, bajo diseño de Juan Miguel Sánchez. En ella se pueden apreciar temas decorativos de mayor tamaño a lo habitual en estas piezas, recordando los motivos modernistas creados en el París de finales del siglo XIX. La corona ha sido enriquecida con 1.184 piedras preciosas donadas todas por los hermanos de la corporación. Los trabajos los ha realizado el joyero cordobés Miguel Ángel Cerezo, el mismo artesano que ha intervenido la corona de la Virgen de la Victoria, han tenido una duración de seis meses.

Los brillantes proceden de la ciudad belga de Amberes, mientras que las circonitas que han sido importadas desde Alemania. En palabras del joyero, «uno de los retos de esta intervención ha sido encontrar un bloque de turquesa procedente de la India (la piedra que aporta la tonalidad azul a la pedrería de la corona) del tamaño suficiente como para garantizar la misma tonalidad y que permitiera cortar y pulir cada una de las piedras que convierten a esta presea en una pieza única dentro de la orfebrería sevillana». Así lo comentó Cerezo en el acto de presentación de la corona el pasado mes de marzo. Un trabajo que, para el joyero cordobés, ha sido «uno de los grandes retos» de su carrera, y que ha permitido «unificar las tonalidades de dorado y plateado que tiene la presea y corregir todos los defectos que el paso del tiempo había ido provocando por efecto de su manipulación».