Virgen de los Reyes / M. J. RODRIGUEZ RECHI

Todos los estrenos de la Virgen de los Reyes

La corona y el sillón de besamanos además de los varales del palio, han sido restaurados.

Por  2:44 h.

La Virgen de los Reyes contará en sus cultos, con tres restauraciones en su patrimonio, continuándose así, con la labor de conservación del tesoro de la patrona de Sevilla y su Archidiócesis.

Por un lado, el sillón de cultos, antiguo de salida. El propio equipo de conservación y restauración ha restaurado esta pieza que se encontraba en mal estado.

Además, la corona de filigrana de oro, de Manuel González Rojas en 1876, utilizado en los dos besamanos, en la novena y en la octava. Una pieza antigua y segunda presea quizás, de más valor de la Virgen de los Reyes después de la portentosa joya que luce en su sien cada 15 de agosto.

Junto a la corona, Fernando Marmolejo ha intervenido a los varales del palio de tumbilla. Cuatro varales de plata con cañones y nudetes, capitel y basamento dórico de estilo del XVIII, con capitel y basamento dórico. Con ello, se continúa con el mantenimiento de este palio de tumbilla que en 2014 cumplió 90 años de vida.

Palio de la Virgen de los Reyes

Palio de tumbilla que diseñara Juan Talavera Heredia. Se basó en el mismo que poseyó la Virgen en el siglo XVII, similar al de la Virgen de las Aguas del Salvador.

Se estrenaba el 15 de agosto de 1924, en una magna procesión donde la Virgen alcanzó la plaza Nueva por el descubrimiento del monumento al rey San Fernando.

El taller de José Olmo y Hurtado hacían los bordados en tisú blanco con estilo de la época del Renacimiento. La Giralda en una de las cartelas interiores con dos jarras de azucenas. En el frontal, un escudo de castillo y leones de la etapa fernandina. Así quedaba a falta de bordar el escudo de Sevilla, elaborado años después.

Los faldones del mismo autor que los bordados, Olmo y Hurtado, hecho en tisú blanco con hojas vegetativas en oro con varias jarras de flores en el centro que recuerda a un frontal de la Catedral del XVI. Unidos van los respiraderos a los faldones sobre malla de oro.

Los cuatro varales portan cañones y nudetes, capitel y basamento dórico de estilo del XVIII, con capitel y basamento dórico componen el trabajo.

Antes de la elaboración de este paso, hubo varios proyectos que llegaron a ver luz. Virgilio Mattoni elaboró dos bocetos para el paso para la Virgen de los Reyes, en 1891 y en 1893 respectivamente.

Práctico el tema religioso, el retrato y la historia llegando a rozar en algunas ocasiones el modernismo. El proyecto de cambiar el paso de la Virgen de los Reyes queda parado hasta 1921cuando se creaba una Junta Ejecutiva. Enviaron una circular a los sevillanos, formaron una comisión de mujeres que obtuvieran donativos y plata, aprobado por el prelado, Enrique Almaraz y Santos.

La comisión estuvo encabezada por la Infanta Doña Luisa de Orleans, residente por aquel entonces en Sevilla. Y el proyecto comenzó a hacerse realidad con la Dolores Llorente de Ybarra, persona que donaba el actual sillón donde está la Patrona de Sevilla, elaborado por Rafael Alcoba, de carey sobre roble antiguo con apliques de plata repujadas.

Por otro lado, Reyes e Inés León y Armero hacían la aportación de la peana de plata confeccionada por José Moguer. Sobre la pieza puede leerse la leyenda«costeada en sufragio del alma del Excmo. Sr. Antonio de León y Armeros».

reyes_1893

Estos diseños dedicados a la Infanta Doña María Luisa Fernanda de Borbón están expuestos en la sacristía de la capilla Real de la Santa Iglesia Catedral. Había deseo de sustituir el paso de palio de cajón, no llevándose a efecto estos dos diseños. A partir de 1921 se crea una junta directiva que inicia los trámites para hacer el actual palio de tumbilla.

Diseño del palio de 1893

El palio lo componían ocho varales rematados por una flor de lis, no sujetos en el paso con unas abrazaderas instaladas en el exterior a la altura de los respiraderos, es decir en la mesa de la parihuela. Las bambalinas eran caídas sueltas como los palios de respeto sobre el que se hacen las salidas de Impedidos, Eucarísticas o Claustrales.

La peana es donde se aposenta la Virgen con un sillón de carácter medieval. Los faldones aparecían atributos reales. El proyecto que no se llevó fue presentado a los Capellanes Reales por la Duquesa de Montpensier, donando para ello un relicario de plata con el dedo del Rey San Fernando.

El segundo de los proyectos está dentro de la colección particular de María del Carmen Lerdo de Tejada dedicado a su abuelo Manuel del mismo autor que el anterior, Virgilio Mattoni.

Es un palio de cajón de cuatro varales labrados con cañones y nudetes labrados recordando a la época medieval. Bambalinas en tejidos de gules y argén con castillos y leones rampantes bordados con flecos de malla y borlas de tocón que completan la parte superior del diseño.

Diseño del palio de 1891

reyes_1891

En los faldones destaca el delantero por tener águilas bicéfalas tenantes que sostienen el escudo imperial. La peana estaba cubierta sobre una gran alfombra. La Virgen aparecía sentada en su sillón portando un manto de color salmón con cenefas de castillos y leones.

Virgilio Mattoni

Es un pintor sevillano de la segunda mitad del siglo XIX formado en la Escuela de Bellas Artes completando sus estudios en la Academia Chigi de Roma.

Obtuvo la segunda medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes con la obra «Las temas de Caracalla», repitiendo galardón seis años más tarde con «Las postrimerías de Fernando III el Santo».