Triana busca la mirada redentora de la Virgen del Rocío en la Candelaria

La filial sevillana cumple en lo espiritual y en lo festivo con el fin de semana de peregrinación invernal que comparte con Pilas, Villanueva del Ariscal y Gibraléon

Por  17:25 h.

La primera gran cita rociera del año, la que reúne en la aldea a las filiales de Pilas, Villanueva del Ariscal, Gibraleón y la multitudinaria Triana, ha culminado con un ambiente inmejorable en lo climatológico y también en lo espiritual y en lo festivo. La aldea almonteña ha vibrado en la Candelaria, en un hermoso y soleado fin de semana de convivencia que, como ya se está convirtiendo en tradición, han aprovechado muchos devotos de la Virgen del Rocío para unirse a las cuatro hermandades que acudían a la llamada de la Blanca Paloma, a encontrarse con la mirada de «esta Virgen almonteña, tan trianera».

Una mirada «profunda y fija» que «sólo los valientes» se atreven a afrontar, una mirada «que sabe a Rocío, que sabe de Rocío, que refleja el amor de la que ha mirado durante tantos años a Cristo», describió el director espiritual de la Hermandad de Triana, Manuel Sánchez, quien estructuró su homilía en torno a la necesidad de encontrar en la mirada «transformadora» de Cristo y de su Madre la forma de «reconducir» las vidas de los presentes, así como en la oración.

«¿Qué tipo de hermano es el rociero de Triana?», instó Sánchez a preguntarse. «El rociero es un hombre orante o no es absolutamente nada», resumió, mientras recordaba el ánimo que había imperado la jornada anterior en Pozo Máquina: «había un silencio impresionante en esa mañana que se está convirtiendo en una de las más bellas y auténticas del año».

Ciertamente, tanto la misa que se celebra a primera hora de la mañana del sábado de peregrinación como el rezo del Ángelus en la finca de Pozo Máquina se han convertido en momentos de introspección y devoción muy buscados por los hermanos de Triana, que este año han superado en número a ediciones anteriores hasta alcanzar los 800 participantes.

Ya en la aldea, y tal y como ha destacado a ABC su nuevo hermano mayor, Federico Flores Gallardo, que se ha enfrentado en este fin de semana a su primera gran responsabilidad tras ser elegida la presente Junta de Gobierno en octubre, los trianeros acudieron también al Rosario que organiza la Matriz y que tiene lugar tras la eucaristía de la tarde.

«La Virgen nos regaló ese gran día climatológicamente, de ambiente de hermanos, de convivencia, respetando el medio ambiente porque peregrinamos por un espacio natural y así lo concebimos y lo hacemos. El día fue magnífico, con gran afluencia de hermanos», describió Flores.

Realmente, tanto la jornada del sábado como la del domingo han permitido el pleno disfrute y la participación en los cultos de las cuatro hermandades que peregrinaban a la aldea, una aldea que ha vivido un año más este fin de semana vacía de coches –no se ha podido estacionar aunque sí circular-, lo que ha contribuido al esparcimiento de los peregrinos que han aprovechado para pasear a caballo y en carro, caminar y realizar las imprescindibles visitas a amigos y conocidos.

A falta del balance del regreso de las filiales, la peregrinación de Triana, Pilas, Villanueva del Ariscal y Gibraleón ha transcurrido sin incidentes reseñables.