Triana y la Macarena, epicentros de las procesiones del Carmen del tercer sábado de julio

El Carmen del Puente realizó sus dos procesiones, mientras que la salida del Carmen de San Gil será recordada por la retirada del Niño Jesús del paso tras haberse soltado de la mano de la Virgen

Por  1:37 h.

Las Glorias siguen copando las procesiones por la ciudad. En este tercer sábado del mes de julio hubo dos salidas: La Virgen del Carmen del Puente de Triana y San Gil. La primera de ellas la hizo en dos partes, la fluvial y terrestre, mientras que en el barrio de la Macarena una de las clásicas.

Las altas temperaturas produjo menos público del habitual, pero conforme caía la tarde comenzaron a llenarse. Han sido las penúltimas en salir. Este domingo desde Calatrava se pondrán punto y final a ciclo carmelita.

 

Carmen del Puente de Triana / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

 

Puente de Triana

Virgen del Carmen del Puente de Triana / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Virgen del Carmen del Puente de Triana adelantó el horario de salida por motivos de la celebración de una boda en el interior de la parroquia de la O. Salió a las 18.30 horas para ir en buscar  del río y embarcar para la procesión fluvial. Con algo de demora inició su caminar por el Guadalquivir, después de que permaneciera durante un rato esperando en las aguas mientras se colocaba a todo el mundo en los respectivos barcos. Desde el paso de la O cruzó el río para hacer visita al Círculo de Labradores, el Círculo Mercantil y el club Naútico.

Cuando caía la tarde regresaba por la Torre del Oro. Una vez colocada bajo el Puente de Isabel II hubo una gran petalada, dando por finalizada la procesión fluvial. Ya en la noche era entronizaba de nuevo en su paso para recorrer el barrio de Triana en el día previo de la Velá de Señora Santa Ana.

San Gil

Una de las camareras del Carmen de San Gil portando al Niño Jesús / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Macarena volvió a tener a su Virgen del Carmen por sus calles, siendo una de las procesiones clásicas de las Glorias. A más de cuarenta grados los costaleros sacaban a la imagen por la parroquia. El paso estrenaba la restauración y el dorado del frontal, la crestería y las esquinas, un trabajo efectuado en el taller de los hermanos Caballero.

Esta salida será recordada por el percance que sucedió entre la calle Talavera y Pozo. El Niño Jesús se descolgaba de la mano Virgen. El paso regresó al suelo tras levantarlo, el prioste subió para quitarlo del paso sin que llegara a nada más. La procesión continúo con normalidad, dejando una insólita estampa con el Carmen de San Gil sin su hijo, que fue llevado hasta el final por una de sus camareras que iba delante del paso en todo momento.

Antes de cruzar a la calle Parras, una gran petalada y un castillo de fuegos artificiales durante la estrechez. Una vez girado el paso, la banda de Arahal interpretó varias marchas de la Macarena. Cuando el reloj pasaba de las once de la noche, uno de los momentos cumbres, la visita a la Macarena antes de volver a San Gil.