Exposición «No religions in the sky»

ARTE

Un santoral multicolor

«No religions in the sky», impactante exposición de Okuda san Miguel en la galería Delimbo

Por  11:25 h.

 

«Si Jesucristo volviera a la Tierra sería mujer…y negra». Con tan sorprendente reflexión terminaba su intervención en una hermandad sevillana un reconocido erudito. Hace ya años de aquello.

Más de dos milenios de historia tienen las relaciones entre el arte y la religión cristiana, una larga trayectoria en la que los artistas se fueron acercando al insondable misterio de una religión que cargaría de símbolos el arte occidental, signos que sobrepasan desde muy pronto lo meramente devocional para convertirse en referencias de toda una cultura que no puede deslindarse de su base cristiana, más allá de las creencias particulares, que corresponden al marco de las conciencias particulares.

Virgen del Caos

Una historia de evoluciones iconográficas, adaptadas en muchas ocasiones a los gustos y a la sensibilidad del momento, de directrices marcadas por el poder eclesial sobre la forma y función de las representaciones de Cristo, la Virgen y los santos (el Concilio de Trento marcó a la pintura y a la imaginería durante siglos), y hasta de creación de tabúes respecto a determinadas formas de representación de la iconografía religiosa: la desnudez de Cristo en la Cruz, la forma de representar el Nacimiento de Cristo o la sensualidad del desnudo de mujeres que engrosaron las listas de las mártires en épocas de persecución. ¿Dónde llegaba la libertad del artista? ¿Por qué se atrevieron Miguel Ángel Buonarotti o Benvenutto Cellini a representar la desnudez de Cristo en la Cruz? ¿Cómo osó Caravaggio a representar a la Virgen a partir de una prostituta? ¿Hasta dónde llegó el atrevimiento de Marx Ernst al representar los azotes de la Virgen a un Niño que ha portado mal?

Virgen del Caos III

En cierto modo, el arte sirvió a lo largo de la historia para dotar de un contenido racional a algo irracional como la creencia religiosa. Dios es un misterio en cualquier religión, pero su representación debe estar a la medida del ser humano. Y el Arte ha conseguido, “no existe el Arte, existen los artistas” decía Gombrich, acercar la trascendencia al ser humano a partir de la simple materia. Lo hicieron los primeros garabatos de peces y crismones en las catacumbas romanas, lo hizo Miguel Ángel en mármol de Carrara o lo hizo Martínez Montañés en madera de cedro del Líbano. Artistas libres que, a lo largo de la historia, fueron asimilando el riquísimo contenido de la religión cristiana a los símbolos y el pensamiento de la época, que experimentaron con colores en el refectorio de Santa María de las Gracias de Milán al pintar la Última Cena o que aplicaron veladuras minúsculas a las tablas flamencas para ocultar el sexo de los ángeles. Si es que alguna vez lo tuvieron…

Porcesión de los mártires

Un artista libre experimenta con la simbología cristiana estos días en Sevilla. Signos de color, de fantasía y de una magnética atracción ante imágenes que pueden gustar, desalentar, sorprender o crear rechazo, pero que, como la buena imaginería cristiana, no transmiten indiferencia. El artista cántabro Okuda San Miguel presenta “No religions in the sky”, atractiva muestra donde explora y rastrea símbolos del cristianismo desde una perspectiva personal, en una conexión códigos visuales contemporáneos que mueven a la reflexión y a la contemplación. Una mirada muy actual donde se puede rastrear la penitencia desnuda de María de Magdala, la estética del penitente que ya sintetizó Francis Martínez Picabia como un tríángulo que nada entre colores o la iconografía de la Virgen que trae la calma a un mar de caos.

Faith´s game / LAURA CALVARO

Nada más cercano a la imagen de la madre y la de la Madre. También puede aparecer el perfil, en tiempos de perfiles y de posiciones de perfil, de la Madre Teresa de Calcuta, en una síntesis multicolor que busca la reflexión, la búsqueda de Dios en el propio individuo. Para Okuda, ese puede ser el lugar de encuentro, quizás el lugar del que nos separaron las pesadas estructuras sociales de cada época y hasta, aunque parezca contradictoria, la propia estructura de las religiones. “Políticos jugando a ser dioses”, una de sus propuestas, es una revisión de la iconografía de la Última Cena, ya lo hizo Leonardo da Vinci, en una reflexión que más que actual es eterna. Ahí está la trascendencia de unos signos que perviven, más allá del momento.

Detalle de El éxtasis

Nacido en Santander en 1980 Okuda reside en Madrid, donde también tiene su estudio.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, su singular lenguaje iconográfico de estructuras geométricas y patrones multicolores en las calles, vías férreas y fábricas abandonadas de todo el mundo lo han convertido en uno de los artistas urbanos más reconocidos del mundo. Pretendido por sus proyectos a gran escala, Okuda San Miguel es quizás mejor conocido por la conversión que realizó a finales de 2015 de una iglesia asturiana abandonada; un Kaos Temple, como pasó a llamarse, que se ha convertido en un nuevo icono del arte contemporáneo.

Praying in Calcuta

En paralelo a su trabajo al aire libre, en 2009 Okuda comenzó su propia práctica de estudio habiendo sido su arte desde entonces expuesto en galerías de India, Malí, Mozambique, Estados Unidos, Japón, Chile, Brasil, Perú, Sudáfrica, México y casi todo el continente europeo.

Políticos que juegan a ser Dioses 2018 Synthetic enamel on wood 300×170 cm

En su obra, multicolores arquitecturas geométricas se mezclan con formas orgánicas, cuerpos sin identidad, animales sin cabeza y símbolos que animan a la reflexión a través de piezas artísticas que podrían clasificarse como Surrealismo Pop, pero con una clara esencia de las calles. Sus obras a menudo plantean cuestiones sobre el existencialismo, el universo, el infinito, el sentido de la vida y las contradicciones de la falsa libertad del capitalismo, mostrando un conflicto entre la modernidad y nuestras raíces. En última instancia, entre el hombre y si mismo. En la muestra de la sede sevillana de la Galería Delimbo nos propone una singular reflexión sobre el azar de la fe. Nada más profundo. La fe, es un don. A algunos, le es concedida. El misterio y el porqué quedan sin resolver. Como en un juego de azar. Faith´s game es una máquina tragaperras que nos sirve para intentar que la suerte nos premie. Muchos son los llamados y pocos los elegidos, la Biblia lo dice. A partir de ahí, podremos llegar a entender algo de esa imagen Crucificada de una mujer, en este caso no negra pero sí de colores… Y con rostro irreconocible. Su cruz es un espejo donde podemos reconocernos. No hay mayor metáfora Barroca. Y de colores…

La Piedad 2018 Synthetic enamel on wood 120×120 cm

Exposición «No religions in the sky»

Exposición «No religions in the sky»

Exposición «No religions in the sky»

Exposición «No religions in the sky»

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Exposición «No religions in the sky»

Intervención del artista en una iglesia asturiana

Manuel Jesús Roldán

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