La saya de la Caridad del Baratillo con los bordados de un traje de Morante

Una faena de dos orejas para la Caridad del Baratillo

Morante de la Puebla ha donado un traje que se convertirá en saya de la Virgen

Por  1:40 h.

Cuando José Antonio Morante de la Puebla estaba alzando al cielo de Sevilla las dos orejas de «Dudosito», un toro colorao de Núñez del Cuvillo al que le hizo una de las faenas de su vida el 15 de abril de 2016, estaba fraguando una idea que esta Semana Santa se va a cuajar en el palio de su hermandad. Su vestido de seda verde de aquella tarde gloria acabaría convirtiéndose en la saya de la Caridad del Baratillo, la Virgen a la que el maestro le reza antes de desmayarse ante los toros en la Maestranza.

Unos días después de la memorable faena, el diestro decidió entregar su traje de luces a la corporación del Arenal, como agradecimiento a la intercesión de la Madre, sin hacer ruido. No se lo contó a nadie. Entregó el vestido y adiós, muy buenas. Pero la hermandad no quiso conformarse con guardar esa pieza entre sus enseres para presumir de su torero. Quiso seguir los mismos pasos que la Macarena siguió con Joselito. Las entregas del torero -tisú, mariquillas-, para la Virgen. Pero, ¿cómo convertir ese vestido en saya para la Caridad? La Soledad de San Lorenzo tiene una hecha con un traje de Antonio Ordóñez. Bastaba con seguir ese ejemplo. Sin embargo, el Baratillo apostó más fuerte. Su antiguo hermano mayor Joaquín Moeckel, abogado de la empresa Pagés, convenció a Ramón Valencia para sufragar la reconversión. Y con este aval, que además de económico es también romántico -la empresa taurina de Sevilla vistiendo a la Virgen de su vecindario con un vestido con el que triunfó un hermano del Baratillo-, se fueron a un taller situado en un sitio emblemático: la calle Font de Anta esquina con Jesús del Gran Poder. Más cofrade imposible.

El templo que levantó en esa casa antigua de San Lorenzo Esperanza Elena Caro está haciendo el resto de esta historia. De la seda verde se han pasado los alamares a terciopelo de ese mismo color y ahora las bordadoras están componiendo el puzle con precisión de relojero. Canutillo de hilo de oro a canutillo. Tan despacio como Morante se metió en el carril de su torería a «Dudosito» aquella tarde de la Feria. Tan lentamente como la Piedad lleva a su Hijo muerto por las calles de Sevilla. Con ese compás al ralentí con el que la Caridad blande sus varales cada Miércoles Santo. La saya de la Virgen es un homenaje a la lentitud y a la belleza en movimiento. Es una faena de dos orejas que dará la vuelta a la ciudad esta Semana Santa…

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Últimas noticias deAlberto García Reyes (Ver todo)