Antoñito procesiones junto a una banda de música a finales de los años setenta / JESÚS MARTÍN CARTAYA

Procesiones para Antoñito

Por  0:05 h.

Comentando lo que escribí el otro día sobre la globalización de las fiestas y la imitación por toda Andalucía de las de nuestra ciudad, sobre todo en materia de Feria y de Semana Santa, un unamunesco sevillano fino y frío me indicó:

— Todo lo que decías era cierto. Pero se te olvidó añadir que la Semana Santa no sólo es copiada fuera de Sevilla, sino que el estilo de las cofradías hasta ha contagiado a nuestras hermandades de gloria y sacramentales en sus salidas procesionales. Fíjate, por ejemplo, en las procesiones pascuales de impedidos, como se llamaban antes a las de las hermandades sacramentales, o “La Majestad”, como también le decían en los barrios. El estilo de la Semana Santa se ha impuesto en ellas. ¿Qué pinta una banda de música tocando marchas de Semana Santa como “”Estrella sublime” tras el palio bajo el que el párroco, porta al Santísimo? Antes las que se tocaban eran marchas sacramentales, como el “Cantemos al Amor de los amores”, que además cantaba todo el que, rodilla en tierra, como se estilaba, presenciaba la procesión.

Y otro sevillano que la conversación oía, añadió:

— Y en las hermandades de gloria también han influido los usos de las de penitencia en Semana Santa. En las “letíficas”, Dios mío, qué palabra más cursi para nombrar a las meritorias procesiones de gloria que mantienen el culto a la Virgen en devotísimas advocaciones de muchos barrios. Aunque no se trate de un palio, la cuadrilla lo lleva como si un paso de Virgen Dolorosa fuera, sobre los pies y con lucimiento de los del costal y del capataz. Y en cuanto a las marchas, pues lo mismo. Marchas que suenan más a Martes Santo o a Viernes por la tarde en Triana o en su Carretería de usted que al Mayo Mariano de una Virgen por su barrio.

Y el que había observado la “penitencialización” de las sacramentales, evocó esa inflación procesional que padecemos en Sevilla, que hay fines de semana en que la Policía Local no da abasto para ordenar la circulación en tantos itinerarios simultáneos y por barrios tan distintos y distantes. Y fue entonces cuando dijo:-

— ¡La que se perdió Antoñito Procesiones muriéndose antes de esta inflación de tantos pasos en la calle durante todo el año! —

Lo suscribo, como su medio biógrafo que soy. Ahora sí que la hubiera gozado Antoñito Procesiones, Antonio Sanz Ramos, el que con sus pies planos arrastraba todo el romero cuando salía en el Corpus con alguna hermandad de su parroquia del Salvador, pues vivía en la calle Chicarreros, en los altos del despacho de pan y tortas que tenía la familia. Nacido en Buenos Aires, en una familia de emigrantes españoles, no había procesión en Sevilla al lado de cuya banda fuera Antoñito Procesiones, el que mejor daba el más exacto “óle” cuando terminaba de sonar “Amargura” antes del Pregón de Semana Santa. El que se bebió el vaso de agua del conferenciante en un acto en el Ateneo, justificándolo ante los asistentes: «Es que estaba “fitito”». El que tarareaba las obras completas de Font de Anta como nadie. El mejor admirador de Don Pedro Braña y su Banda Municipal. Antoñito tenía que conformarse con pocas procesiones y se quitaba el “mono” acompañando a las músicas de los bandos de las vísperas, con su traje oscuro, su chaleco, su camisa blanca y su corbata, impoluto y limpísimo siempre. Murió el 30 de agosto de 1989, en el Hospital Virgen del Rocío, donde lo llevaron los hermanos de San Juan de Dios que lo cuidaban en su asilo de la calle Misericordia. Fundó la sociedad “La Gloria de España”, de la que era el único cargo, “cobrador”, para que sus partidarios le diéramos la cuota de un real a la semana con que comprarse en el estanco de Corpas de la calle Sierpes sus inseparables puros Farias. Ahora Antoñito se hubiera pegado un buen hartón de procesiones y de bandas, como aquella tarde de 1982 en que, ya impedido, la tertulia “El Cañonazo” se las llevó como homenaje a la puerta de su casa de la calle Chicarreros. Ahora sí que sería la Gloria de España para Antoñito, aquel niño grande de Sevilla, con esto de tantísimas procesiones con tantísimas bandas a lo largo de todo el año…

Antonio Burgos

Antonio Burgos

Antonio Burgos

Últimas noticias deAntonio Burgos (Ver todo)