Estado en el que se encuentra actualmente el solar de la Torre de la Plata - J. M. Serrano

El museo de las cofradías

El solar de la calle Santander está catalogado con máxima protección
Por  12:23 h.

El pasado mes de agosto, en un artículo que luchaba contra la modorra informativa del estiaje, alertaba a los amantes del patrimonio sobre los distintos proyectos que se han venido barajando para rescatar de la nada cotidiana el solar de la calle Santander. Un solar con evidencias significativas de su pasado esplendor almohade. Una información del compañero Javier Macías, publicada el pasado martes en ABC, nos adelantaba que dicho solar está expedito de coches que han estado utilizándolo como parqueo, pese a que tenía menos papeles que una bicicleta y se estuviera obligado a pasar por ventanilla. El solar se presenta listo para convertirse en el ansiado Museo de las Cofradías. Ocurre que la zona está, arqueológicamente hablando, bajo el paraguas de su máxima protección y, antes de emprender las obras, de oficio, tendrán que intervenir los arqueólogos para ver qué guardan las entrañas de un solar donde podrían ubicarse las antiguas atarazanas almohades y restos palaciegos del hermano de Abu Yucub. Nada de esto se sabrá con certeza hasta que los técnicos y científicos levanten, nuevamente, aquel solar y vean la dimensión de lo que ha guardado durante tanto tiempo la tierra, el desconocimiento y la desmemoria histórica patrimonial.

Estoy convencido que se actuará con celo y profesionalidad y que el Ayuntamiento, pese a su determinación por colaborar con el Consejo y ubicar allí ese Museo, es el primer interesado en hacerlo. Hay circunstancias que lo empujarían. Una de ellas, la principal, la más importante, es que los arqueólogos den con restos lo suficientemente valiosos como para replantear, no solo parte del proyecto, sino el proyecto en sí. Refresquemos la memoria. Y situémonos en el actual Antiquarium. El proyecto de obra contemplaba la construcción de un parking. La calidad y valor de aquella zona de la vieja Hispalis aconsejó al sentido común a que se prescindiera de parte del proyecto y prevalecieran sobre otros usos los estrictamente científicos, arqueológicos y patrimoniales. A día de hoy nadie puede decirnos que en el solar de la calle Santander se pueda encontrar algo similar de la Sevilla islámica. Pero entre los arqueólogos consultados no se descarta nada en absoluto. Y aconsejan actuar con serenidad, profesionalidad y determinación científica. En definitiva, hay que excavar, analizar, investigar y, con los resultados en la mano, decidir si hay museo o nuevo uso. No valdría argumentar desde la municipalidad que el solar ya se excavó en 1990 por la técnica Ana Romo. Es verdad que se hizo. Pero los especialistas argumentan que no se actuó en todas las zonas sensibles.

Sitios alternativos no le faltarían, de producirse hallazgos potentes, al museo cofradiero por el que tengo una predilección especial. Pero no a costa de olvidar una etapa tan importante de la historia de nuestra ciudad. A bote pronto hay lugares tan apropiados para ese museo como San Hermenegildo o el Socorro, recién deshabitado por las monjas que lo han mantenido a base de milagros durante tanto tiempo. Entiendo que Adepa, tan sensible con estos asuntos y con los planes generales, ya debería estar nombrando observadores de guardia para que las cosas se hagan según la normativa en la calle Santander. Y tampoco me parecería desaconsejable que los grupos políticos municipales expresaran su opinión al respecto, entendiendo que es la bandera del patrimonio la que tratamos de defender. Insisto: lo primero es hacer excavaciones preventivas sí o sí en las áreas sensibles. Para ponernos siempre a favor de la ciudad, ya sea por el bien de sus cofradías o por el de sus piedras más nobles e instructivas, las que, definitivamente, mueven a los visitantes a disfrutar de nuestra rica variedad patrimonial.

Félix Machuca

Félix Machuca

Félix Machuca

Últimas noticias deFélix Machuca (Ver todo)